Gojira “L’Enfant Sauvage” (2012)

No es novedad que la propuesta de los franceses de Gojira esté dando algo más de que hablar. Una banda que desde sus primeros pasos discográficos ha sabido ir encontrando su camino más apropiado. Nacidos dentro de una cuna relacionada directamente con el death metal, la cual no han abandonado del todo, al contrario, en esta quinta entrega aprovechan todo su recorrido para presentar un disco potente, diverso y que divaga por varios senderos dentro del metal.

Con el  metal progresivo como premisa y aprovechando la buena técnica de sus integrantes, el disco va componiéndose de tracks verdaderamente demoledores, el arranque con ‘Explosia’ es devastador, riffs potentísimos que sumados a una exquisita técnica en batería por parte de Mario Duplantier (hermano de Joe, su vocalista), hacen de un inicio más que prometedor.

Otro dardo muy certero y potente es el tema que nombra al disco, acá más exigido vocalmente Joe Dupantier pero con una furia digna de los técnicos riffs que acompañan y el caos posterior que se desata en el tema. En ‘The Axe’ los doble bombos y la siniestra y oscura melodía de su flamante entrada incluso planean por el mundo del black metal, durante la canción los coros siguen reflejando este carácter muy down y el tema va variando hasta llegar a unos muy bien incluídos pianos y a un gran clímax casi en su epílogo. En ‘Liquid Fire’ el death metal de Gotemburgo se deja notar claramente, influencia clara para los franceses desde su debut.

Más riffs y más cambios que hacen de este disco muy interesante, ‘Planed Obsolescence’ es un caso donde hasta thrash podemos escuchar, los riffs se hacen densos pero incitan al headbanger una y otra vez, en ‘Pain is a Master’ tras un juego algo enigmático de intro se vuelve un infierno de tema, feroces voces y las percusiones variando con técnica y talento, que es lo mejor que propone el álbum, a decir verdad.

En ‘ Born in Winter’ hay un tenue speech de intro que se suma a una marcha de bajo y guitarra algo suave y dulce pero técnico al mismo tiempo, aunque no tarda mucho en explotar en grandes riffs para después volver a esta especie de “intensa calma” que se corta de sopètón y le da el paso a ‘The Fall’, otro track impactante que suena casi como broche de oro.

Gojira se encuadra dentro de los mejores exponentes del metal moderno y con éste disco acrecenta aún más sus credenciales, no cabe ninguna duda. El disco ofrece variadas formas de disfrutar de un metal técnico y muy oscuro, pero con ideas realmente desbordantes. Dentro del metal su nueva entrega claramente nos queda como una de las mejores placas del año.

Patricio Avendaño R.