Alexisonfire en Lollapalooza Chile: El eterno resplandor de juventudes en potencia

Alexisonfire en Lollapalooza Chile: El eterno resplandor de juventudes en potencia

Con escenario casi completamente lleno a eso de las 19:20, es que se podía sentir una colectividad que se volvía a reunir, amistades que se reencontraban probablemente luego de años, abrazos y buenos deseos se podían oír a lo lejos, porque eso es lo que genera Alexisonfire, una hermandad que nace en juventud, pero que se reafirma en el tiempo.

Las pantallas mostraban a los nativos de Ontario momentos previos a su presentación en Chile, y se escuchaba la emoción de una fraternidad que se reafirmaba entre clásicos tatuajes old school, muy propios de la belleza de la cultura hardcore. Las primeras notas de “Accidents” removieron todas y cada una de las emociones contenidas en tantas adolescencias que los mosh parecían fraternidad, la conexión de Pettit con un lugar tan esperado como Chile, demostraba su profundo aprecio, pero también la hermosa nobleza de dejar su corazón a los pies de quienes vitorearon sus clásicos e incluso aquellos sencillos que nos acompañaron en el hiatus desde “Young Cardinals/ Old Crowds”.

“Boiled Frogs”, “Pulmonary Archery” y “Drunks, Lovers, Sinners and Saints” lograron cautivar a una masa que dejaba su fortaleza en cada grito, pero su corazón en cada intervención de la impoluta voz del humilde Dallas Green, quien acompañado de la brutalidad de Wade Macneil sentenciaron que la diversidad estilística, también impacta en los procesos creativos de una banda que no teme avanzar hacia el punto exacto donde las reflexiones introspectivas construyen emoción, las líricas impactan con el dolor, los gritos con la impotencia, pero con una sonoridad que abraza y acompaña a juventudes completas que hoy se encuentran y se identifican en fraternidad.

La banda decide despedirse de su público con clásicos como “This Could be Anywhere in the World” y “Young Cardinals”, demostrando que siguen tan fuertes como en esos lejanos 2009. Gargantas raposas acompañaban los puntos más altos de ambas canciones, George Pettit y compañía quedan a los pies de toda una fanaticada que representa a la generación que abrazó la dureza del hardcore como emancipación, enunciación, pero también como una contrahegemonía. La banda se despide, y en el fondo se logra divisar el clásico logo que se repetía en muchos outfits, pero esta vez tendría otro sentido, esta vez el corazón simbolizaba la comunión de una banda con una generación completa que los acompaña incluso luego de 13 años de receso discográfico.

Puedes revisar parte de la presentación completa acá:

Setlist:

Accidents
Boiled Frogs
Old Crows
Pulmonary Archery
Drunks, Lovers, Sinners and Saints
Familiar Drugs
We Are the Sound
Sweet Dreams of Otherness (Debut en vivo)
Dog’s Blood
This Could Be Anywhere in the World
Young Cardinals

Karin Ramirez Raunigg

De música, libros y otras cosas.

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