Blood Orange-«Essex Honey» (2025)- Rescatando influencias desde los orígenes

Blood Orange-«Essex Honey» (2025)- Rescatando influencias desde los orígenes

Hay figuras en la escena alternativa que destacan con su música de una forma intermitente; apareciendo y desapareciendo cada cierto tiempo donde los lapsos creativos varían en su extensión. Lo hecho por el músico británico Devonté Hynes es digno de admiración y respeto, con una trayectoria que ha pasado por géneros como el punk, el house, folk, música clásica y la electrónica en sus más de 20 años de carrera, con colaboraciones con músicos como Mac Miller, Turnstile, Britney Spears o Lorde, y donde ha firmado bajo su propio nombre, Lightspeed Champion y Blood Orange (su proyecto más reconocido a la fecha y con el que acaba de estrenar nueva música). «Essex Honey» llega como un trabajo autogestionado casi en su totalidad, demostrando una alta madurez compositivas y un estado contemplativo que se mantiene a lo largo de los casi 50 minutos de duración del álbum.

Según declaraciones del mismo músico, fue necesaria una pausa larga para poder dar con este trabajo y conectar con su creatividad nuevamente. Luego del fallecimiento de su madre y haberla visitado durante un periodo prolongado en la casa que le vio desarrollarse como persona en momentos decisivos de su vida, Hynes sintió la necesidad de retomar la música nuevamente. Y desplegó un trabajo monumental de principio a fin, que se siente como un duelo consciente, reflexivo y, a su vez, luminoso.

Hay elementos sonoros que son clave en la paleta que presenta «Essex Honey». Uno de ellos es el sinterizador, encargado de abrir el álbum con el track «Look At You», que mezcla beats sutiles, voces cargadas al reverb, piano y una letra que dialoga con la muerte; buscando respuestas. Estos elementos se mantienen en «Thinking Clean», donde el piano toma más protagonismo y los ritmos se aceleran un poco.

El virtuosismo instrumental de Devonté brilla a lo largo de todo el disco, interpretando todos los instrumentos mencionados, además del cello, bajo y guitarras, que empiezan a ser más prominentes en canciones como «Somewhere in Between» y «The Field», donde el mood se anima un poco entre coros pastorales y arreglos eclécticos que navegan entre la electrónica y lo clásico. Los músicos invitados también son parte clave de la columna vertebral de este álbum, pero siempre guardan distancia sin tomar protagonismo, funcionando como elementos de un compendio que tiene como eje servir a las canciones. En «Mind Loaded» (uno de los cortes más complejos y emotivos del disco) brillan las colaboraciones de Lorde y Caroline Polachek, para dar paso a «Vivid Light», donde las percusiones y piano llevan la tónica de la canción.

Las colaboraciones siguen a lo largo de «Essex Honey», y en «Countryside» se sienten los toques de Eva Tolkin y Liam Benzvi para dar con un mood calmo que proyecta relajo y liberación. El meticuloso trabajo de producción se destaca en la finalización de algunas canciones o en sus transiciones. «The Last of England» parte con sonidos ambiente que nos transportan a la calle, para luego situar la voz y piano de Hynes en una composición con altas influencias de Elton John, convirtiéndose en una compleja pieza electrónica bien trabajada. En «Life» se sienten los aires r&b y funk de sus inicios, complementados por las colaboraciones de Tirzah y Charlotte Dos Santos, en un track breve pero conciso.

La recta final del álbum comienza con «Westerberg» y aires fuertes de jazz en el piano, para cerrar con un outro donde la destreza del músico con el cello se destaca. «The Train (King’s Cross)» instala un mood más uptempo, con una guitarra rápida que a ratos se muestra disonante y que no cesa en su ritmo. «I Listened (Every Night)» revive los ritmos soul con un bajo envolvente cargado de chorus y un animado cierre. El track final llega con «I Can Go» (con apariciones de Mustafa y Mabe Fratti, que proyecta una sensación de aceptación y serenidad con un órgano presente en toda la canción, sintiéndose como la finalización de una etapa; terminando de unir un rompecabezas musical rico en sonidos e influencias.

Es emocionante el darnos cuenta que, con toda la experiencia y catálogo que Hynes carga sobre sus hombros, aún puede sorprender y superarse como artista a un nivel altísimo. «Essex Honey» podría ser el álbum más completo de su carrera a la fecha, y deja la puerta abierta a un futuro en el que las posibilidades musicales de su entrega son imposibles de adivinar, por el complejo dominio de géneros e instrumentos que maneja.

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Javier Bravo

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