Cuando Radiohead estuvo a punto de desaparecer antes de In Rainbows: la crisis que casi acaba con la banda
A casi dos décadas de su lanzamiento, In Rainbows es considerado uno de los discos más importantes de Radiohead. Sin embargo, detrás de canciones como «Nude», «Weird Fishes/Arpeggi» o «Videotape» existió una historia mucho más turbulenta de lo que muchos imaginan.
Según recuerda un reciente artículo de Louder Sound, hubo un momento en que la banda británica estuvo seriamente considerando dejar de existir.
Todo comenzó tras el final de la gira de Hail To The Thief en 2004. Aunque desde afuera parecía que Radiohead atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera, internamente el desgaste era evidente.
«Necesitábamos parar. Parar de verdad», recordaría años más tarde Thom Yorke. «Todo terminó de una forma muy extraña. Había dejado de ser divertido».
La pausa que inicialmente parecía un simple descanso terminó transformándose en una profunda crisis de identidad para el grupo. Los integrantes comenzaron a enfocarse en sus vidas personales, mientras Yorke avanzaba en lo que posteriormente sería su primer álbum solista, The Eraser.
«No era saludable», admitiría después el cantante. «Seguíamos siendo amigos, pero ya habíamos tenido suficiente de ser esa cosa llamada Radiohead».
Una banda sin rumbo
Sin contrato discográfico y sin la presión de entregar un nuevo álbum, Radiohead intentó iniciar un nuevo proceso creativo. Sin embargo, las sesiones no avanzaban. El bajista Colin Greenwood describió aquella etapa como una verdadera «crisis de confianza». Las ideas aparecían, pero ninguna terminaba de tomar forma.
La situación se volvió tan compleja que la propia continuidad de la banda comenzó a ponerse en duda. Durante ese período, Yorke publicó una serie de mensajes en el blog oficial de Radiohead que hoy parecen difíciles de creer.
«Nos estamos separando. Todo es una mierda. Estamos acabados», escribió en una de las entradas más comentadas de aquella época.
En otra actualización confesaba: «He estado arrancándome el pelo… escribiendo frenéticamente, trabajando en partes, volviéndome loco. No queda mucho tiempo. No estoy seguro de nada».
Las dudas no eran exclusivas de los músicos. De acuerdo con el reportaje de Louder Sound, incluso Brian Message, uno de los managers históricos del grupo, llegó a plantear que quizá era mejor terminar con la banda.
«Hay que ser honesto cuando algo no está funcionando», señaló. «Tienes que sentir pasión por lo que haces».
El regreso de Nigel Godrich
El punto de inflexión llegó en 2006 cuando Radiohead decidió volver a trabajar con Nigel Godrich, productor fundamental en discos como OK Computer, Kid A, Amnesiac y Hail To The Thief.
La decisión terminó siendo clave. «Las cosas comenzaron a funcionar cuando Nigel volvió a trabajar con nosotros», recordó Colin Greenwood. «Antes de eso todo eran ideas en el aire».
Durante las sesiones apareció «Videotape», canción que muchos dentro de la banda identificaron como una señal de que finalmente habían encontrado un camino y a partir de ahí, el proceso comenzó a fluir nuevamente.
El nacimiento de un clásico
Tras meses de trabajo, Radiohead completó el álbum durante 2007. El 1 de octubre de ese año, Jonny Greenwood publicó un escueto mensaje en el sitio oficial de la banda:
«Hola a todos. El nuevo disco está terminado y sale en diez días. Lo hemos llamado In Rainbows. Con cariño, de parte de todos nosotros».
Lo que vino después ya es historia. El álbum no sólo marcó una nueva etapa creativa para Radiohead, sino que revolucionó la industria musical con su innovador sistema de lanzamiento «paga lo que quieras».
Paradójicamente, uno de los discos más celebrados de su catálogo nació cuando la banda estaba más cerca que nunca de desaparecer.

