Disco Inmortal: Green Day – Insomniac (1995)

Disco Inmortal: Green Day – Insomniac (1995)

Reprise Records, 1995

Situémonos en 1995. Plena década de los 90 y con el grunge en su máximo apogeo, junto al punk rock de la costa oeste. Billie Joe Armstrong, junto a Mike Dirnt y Tré Cool, de apenas 23 y 22 años respectivamente, alcanzaban el éxito y el reconocimiento mundial gracias al conocido y popularmente querido Dookie del 94’, disco que los lanzó a la fama luego de dos álbumes de estudio anteriores, sumamente under y al más puro estilo 924 Gilman Street. Bien sabido es que la fama no es una dama solitaria: siempre viene acompañada de los excesos. Y con Green Day no fue la excepción.

Billie y compañía comenzaron no solo a vivir, sino que también a experimentar con los episodios quizás más oscuros de su juventud, marcados por crisis de personalidad, de pánico, de angustia y abstinencia a las drogas. El nombre del disco deriva precisamente de las pesadillas y el insomnio causado por estos sucesos. Vivencias claramente reflejadas en la obra maestra que es InsomniacEn cuanto al sonido, es muy distinto a Dookie y al resto de los álbumes pasados, de nombres Kerplunk y 39/Smooth. Insomniac es más rápido, sofocante y acelerado. Con varias canciones que superan los 2:30 minutos, y de un contenido diferente, basado totalmente en esta era, y en lo que aconteció por aquellos años a los integrantes de la reconocida banda californiana. 

No tuvo el mismo éxito que su antecesor, ya que muestra un lado más nihilista, oscuro y pesimista de los ex Sweet Children (como buen disco punk), pero aún así es el tercer disco más vendido en su historia. Fue un brusco cambio el pasar de un álbum netamente comercial, a una producción del calibre de Insomniac, en donde relatan cómo y por qué los expulsaron definitivamente del Gilman: precisamente por ‘venderse’ a la industria musical, y lucrar de forma millonaria con la música punk. Episodio que como banda los marcó profundamente, debido a que este era un lugar en donde se reunían las bandas underground de la escena noventera californiana punk, en donde renegaban de todo en lo que Green Day se convirtió posteriormente. Una traición al género.

La portada del disco es solo una pequeña parte de toda la obra creada, en base a collages, por el artista e ilustrador Winston Smith, a la cual tituló ‘God told me to skin you alive’, haciendo referencia a la canción ‘I Kill children’ de los Dead Kennedys. Una pieza abstracta, con imágenes que calzan a la perfección con la línea gráfica y musical de Insomniac: paranoia, muerte, broken dreams y sofocación. Si la portada fuera una sensación, sería estar en medio de una multitud de gente en la cancha de un concierto de rock.

Insomniac comienza con ‘Armatage Shanks’, más de 2 minutos de una potente batería y bajo, en donde cantan sus problemas psicológicos casi en forma de oda, y en cómo sus mentes son sus peores y más cercanas enemigas. Continúa con la explícita lírica de ‘Brat’, en donde cuentan la historia de un chico que espera con ansias la muerte de sus padres para poder cobrar la herencia que le dejarán. ¿Sutil, no?. La tercera canción es ‘Stuck With Me’, canción con la que conocí este majestuoso disco, mi favorito después de Kerplunk. Aquí se nota el equilibrio y la unión entre las pocas notas e instrumentos, y la melodía armoniosa que forman. Musicalmente hablando, podría ser la que más se acerque a una canción de Dookie o Warning del 2000. Seguimos con ‘Geek Stink Breath’, que recuerda mucho al sonido de -en ese entonces inexistente- Nimrod del 97′. Es una canción muy lineal y en donde destacan las voces y la guitarra. Las siguientes canciones son ‘No Pride’, ‘Bab’s Uvula Who?’ y ‘86’. El fiel reflejo del sonido principal de Insomniac, y en esta última cuentan los roces que tuvieron con 924 Gilman Street. ‘Panic Song’ es memorable: comienza con un solo que dura 1:57 minutos, posado sobre un acelerado bajo en manos de Dirnt, al que se le une Tré y Billie, quien comienza a corear enérgicamente en la mitad de la canción.

La novena composición musical es ‘Stuart And The Ave’, una producción en donde el bajo es el protagonista, junto a la pesimista pero pegajosa letra. ‘Brain Stew’: 3:13 minutos que resumen el título del disco. Es la segunda canción más larga del álbum, en donde la letra no tiene mucho significado más allá del insomnio y sus consecuencias. Sin duda es la favorita de muchos, ya que también es uno de los singles del disco, la cual fue juntada en el video musical con ‘Jaded’, track número 11 de Insomniac. Las últimas tres canciones son ‘Westbound Sign’, ‘Tight Wad Hill’ y ‘Walking Contradiction’. El cierre del álbum realmente no le hace justicia. Pudiendo terminar con la desconocida, armoniosa y hasta poética ‘Westbound Sign’: una de las tantas canciones escritas a su esposa Adrienne, con quien está desde principios de los años 90. Habla sobre como ella, en su juventud, deja todo en Minnesota para irse a California y comenzar una vida junto a él.  

Luego de un disco famoso a nivel mundial, probablemente este disco fue hecho para eliminar del camino a los fans pasajeros que se acercaban a ellos por el boom de Dookie, y para poder mantener cerca a quienes soportaran y disfrutaran la paranoia y distorsión de Insomniac, ya que las letras no tratan sobre un adolescente incomprendido, o de corazones rotos de la juventud, sino que de herencias, depresiones, problemas mentales y cambios rotundos en los estilos de vida de los integrantes, con contenido y letras muy explícitas.

 A fines del 2020, Green Day anunció el relanzamiento de Insomniac por sus 25 años de existencia en formato vinilo, y con canciones en vivo de Praga 1996. Sin duda un álbum para el recuerdo y un histórico del punk rock californiano.

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