El regreso de un Chico Bestia: Mike D reabre su propia caja de Pandora a sus 60 años con «Thank You», su primer álbum en solitario
Un chico bestia está de regreso y con ganas de hacer música propia y eso siempre es y será respetable: Mike D finalente dio la sorpresa a sus 60 años con su primer álbum en solitario, Thank You, un trabajo que marca su primera nueva música desde la muerte de Adam “MCA” Yauch en 2012 y el posterior cierre de la historia de Beastie Boys como banda.
“Musicalmente todavía es bastante inmaduro, pero líricamente es un poco más maduro”, explicó Michael Diamond sobre el disco, lo cual al parecer resume bien el espíritu de un álbum nacido después de años alejado de los escenarios y de la música propia. “Tuve que aprender a sentir de nuevo”, también dijo.
Tras la muerte de Yauch, Mike D se mantuvo principalmente detrás de escena, produciendo trabajos para artistas como Soft Play y The Hives. Con el tiempo, sin embargo, volvió a sentir la necesidad de hacer música y comenzó a experimentar en su estudio junto a sus hijos Skyler y Davis Diamond, quienes terminaron formando parte de su nueva banda, 5D.
El resultado ya está a la vista y recupera parte del espíritu divertido, inteligente y experimental que siempre caracterizó a Beastie Boys, pero desde una perspectiva mucho más adulta. El jungle electrónico de “Switch Up”, la incertidumbre de “What We Got”, los pulsos sicodélicos de “True Colours”, los loops paranoicos de “Make It Stop” y especialmente “Back To Start”, donde Diamond reflexiona sobre los recuerdos y los pensamientos que regresan una y otra vez, muestran a un artista intentando encontrar nuevamente su propia voz. Y también no olvidar sus raíces.
No es un nuevo disco de Beastie Boys ni pretende reconstruir aquella historia. Es Mike D procesando el paso del tiempo, la pérdida y la necesidad de volver a crear. Y en canciones como “Thank You”, donde aparece una de las interpretaciones más cálidas del álbum, también hay una mirada hacia atrás: hacia aquellos años en que tres amigos comenzaron a descubrir qué podían hacer juntos.
Es algo loco, pero después de tantos años, Mike D vuelve a ponerse frente al micrófono. Esta vez sin MCA ni Ad-Rock para completar la ecuación, pero si con sus hijos que perpetúan su legado (y lo hacen en vivo también), y todavía con esa curiosidad y euforia creativa que convirtió a Beastie Boys en una de las bandas más impredecibles de su generación.


