Entrevista con Dracma: «En Lollapalooza vamos a estrenar nuevo single, pero también se viene un nuevo álbum»

Entrevista con Dracma: «En Lollapalooza vamos a estrenar nuevo single, pero también se viene un nuevo álbum»

El regreso de Dracma, el segundo disco pendiente y el escenario de Lollapalooza fueron solo parte de los temas que pudimos hablar con Cote Foncea, líder y fundador de Dracma. La banda nacional que vuelve con todo después de una larga pausa

La banda nacional regresa y lo hace en grande: en Lollapalooza. En el camino a uno de los escenarios más grandes del país, conversamos con el baterista, lider y fundador de Dracma, banda que a finales de la decada de los noventa y a principios de siglo, marcó en gran medida la escena del aggro metal, la variante del nu metal que tuvo gran identificación con el público nacional.

Dracma es una banda que tuvo una historia relativamente corta, pero que marcó a mucha gente teniendo solo un disco. ¿Por qué terminó siendo así? ¿Por qué Dracma tuvo solo un álbum?

Cote Foncea:

En realidad, fueron varios factores. Uno muy importante fue cuando ganamos el premio de MTV con “Hijo de Puta”. Era un video autoproducido, hecho prácticamente sin recursos. Me acuerdo que el balance fue de 159 lucas, sin considerar el capital humano. Era algo muy simple: cintas, algunas cosas hechas en la sala de ensayo de Tela. Pero ese video rotó en Estados Unidos, en Sudamérica y en España. Además, nos permitió ganar el premio APES ese mismo año. El 6 de septiembre, cuando ganamos el MTV, nos quedó la sensación de que ahora sí venía el salto grande: público norteamericano, compañía gringa. Sentíamos que esto realmente lo íbamos a poder hacer. Pero cinco días después se cayeron las Torres Gemelas. Nosotros teníamos pasajes comprados para ir a Estados Unidos, pero se cerró el espacio aéreo y además no nos dieron la visa de trabajo. Estábamos contratados por una compañía gringa, así que no podíamos entrar igual. Ese fue el primer gran golpe.

¿Ustedes estaban grabando un segundo disco o no?

Nosotros ya estábamos componiendo el segundo disco, esto era el 2001. Teníamos muchas canciones nuevas. Al año siguiente teloneamos a Korn, lo que también fue histórico para nosotros. Fue una experiencia muy bonita. Pero empezaron a aparecer algunos problemas con Surco, que era nuestra compañía. Además yo tenía otra banda que funcionaba muy bien, De Kiruza, y Felo también estaba muy activo ahí. Teníamos contrato con Warner. Entonces había muchas expectativas moviéndose al mismo tiempo.

¿Cómo crees que envejeció el disco de Dracma?

Cote:
Me encanta. Obviamente hoy tomaría decisiones distintas, pero estoy muy orgulloso de ese trabajo. Cuando lo hicimos queríamos hacer algo que no sonara necesariamente como lo que estaba de moda. Teníamos influencias de Eleven, Draco Rosa, Metallica. En lo lírico siento que era una banda muy madura para la época.

¿Consideras que tenía un carácter social Dracma?

No somos una banda ideológica, pero sí socialmente inquieta. Polo y Felo supieron escribir muy bien sobre lo que estaba pasando en Chile. “Chilenada”, por ejemplo, la escribió Felo cuando todavía estaba en el colegio. Y terminó convirtiéndose en una bandera para la banda. Es fuerte darse cuenta de que muchas de esas cosas siguen vigentes.

¿Hay mirada política del rock?

Dracma puede hablar de temas sociales, pero no somos voceros de nadie. Yo no tengo un cargo político ni quiero tenerlo. Soy músico y comunicador. Si fuera obrero de la construcción y alguien me preguntara mi opinión en la micro, igual la diría. El rock tiene algo contestatario por naturaleza y por eso la gente se conecta con él.

¿Qué rol tuvo Gustavo Santolalla en ese primer álbum?

El primer disco lo produjo Gustavo Santaolalla. En esa época todo era más complejo en términos de comunicación. Hoy estamos hablando por Zoom, pero en ese tiempo tenías que viajar para reunirte. Yo viajé muchas veces a Estados Unidos pagado por la compañía para tener esas reuniones. Pero yo tenía mucha ansiedad por grabar el segundo disco. Le decía a Gustavo que ya teníamos más de veinte canciones. Y él me decía que ninguna le gustaba demasiado, que sentía que no tenía suficiente arraigo latinoamericano. Hoy entiendo su punto.

Era un momento en que la influencia latina empezaba a crecer cada vez más en Estados Unidos

Había toda una efervescencia de música latinoamericana creciendo en Estados Unidos. Estaban Molotov, Peyote Asesino, La Vela Puerca, también Juanes y Julieta Venegas. Fue muy bonito haber presenciado ese momento. Con Juanes siempre hubo mucha camaradería. Él es fanático de Dracma desde la época en que cantaba en Ekhymosis. De hecho, hace poco un amigo me contó que habían estado hablando con él de la banda y que estaba muy contento de que nos estuviéramos rearmando.

¿En qué momento el proyecto empezó a dispersarse?

En algún momento pedimos liberar el contrato porque sentimos que habíamos llegado a una muralla. Gustavo nos dijo que todavía no íbamos a grabar el disco. Yo quería seguir produciendo a Dracma de manera independiente, pero empezaron a aparecer distintos objetivos dentro de la banda. Yo tenía muy clara la idea de irnos a vivir a Estados Unidos, a California. Teníamos buenos contactos gracias a la gente de Korn y Limp Bizkit, porque Interscope —que era parte de Universal— había editado nuestro disco allá. Felo también estaba en esa idea, pero el resto de la banda estaba en otras etapas de su vida. Cris estaba terminando derecho y Gerhard tampoco estaba en condiciones de irse a vivir afuera. Entonces se empezó a disgregar un poco el proyecto. Yo soy muy claro con las relaciones humanas: me gusta sentirme querido y sentir que todos estamos apuntando hacia lo mismo.

¿En ese momento sentiste que Dracma era una historia terminada?

Cote:
No, para nada. Pero sí sentí que necesitábamos un tiempo. Hicimos un último concierto en la Medialuna de Maipú con un show increíble. Hay un registro en Hi8 de ese concierto. Cuando terminó el show y la van nos fue dejando en nuestras casas, sentí que no nos íbamos a ver en un buen tiempo. Y así fue.

¿Aquí parte la historia con Lucybell?

Al poco después vino Lucybell. Me fui a vivir dos años a California, después a México, y me puse la camiseta de Lucybell muy temprano.

Fue un periodo prácticamente ininterrumpido.

Cote:
Sí, hasta el 10 de octubre del año pasado

¿Hubo intentos de reunir a Dracma en algún momento?

Nos volvimos a juntar en 2019 para el aniversario de Rockaxis. Fue muy entretenido. Nuestro manager es el mismo de Lucybell, así que dijimos: “ya, aquí podemos planificar bien”. Pero justo después vino la pandemia. Fue otro coitus interruptus, porque estábamos felices tocando juntos y empezando a hacer música nueva.

¿Cuándo sentiste que era el real momento de volver?

Hace un año y medio yo ya sabía que Lucybell iba a parar. Entonces dije: si Lucybell se detiene, quiero retomar Dracma con la responsabilidad que corresponde, porque son mis canciones, mi vida. Partí este proyecto junto con el Felo, así que quería hacerlo bien, no a la rápida. El 2 de enero llamé a los chiquillos. Les pedí un par de meses de tranquilidad y después empezamos a intercambiarnos canciones. En julio ya estábamos trabajando material nuevo y hace poco entramos al estudio después de más de veinte años.

¿Viene Lollapalooza pero, habrá disco nuevo?

En Lollapalooza vamos a estrenar una canción nueva. Pero no queremos lanzar solo un single o un EP. Queremos lanzar un disco completo de 12 canciones. Tenemos una deuda interna con Gerhard y con Cris de grabar ese segundo disco.

Estuvimos trabajando en Estudio del Sur con Pancho Arenas, que está produciendo con nosotros.

Entramos al estudio con más de veinte canciones y estamos eligiendo las mejores. El primer single es completamente nuevo, pero también hay canciones que compusimos para el segundo disco y que nunca escuchó Santaolalla. Cuando las volvimos a escuchar dijimos: “estábamos bien”.

En cuanto al sonido de la banda…

Hay mezclas interesantes de electrónica con guitarras distorsionadas. El teclado Hammond sigue siendo una característica única de Dracma. Cuando escuchamos el nuevo riff dijimos inmediatamente: “esto es Dracma”.

Expectativas para esta etapa

Hoy el mundo es mucho más global. Antes la meca del rock era Los Ángeles, por eso muchas bandas se iban a vivir allá. Hoy Latinoamérica tiene un espacio propio. Yo no hago música pensando en conquistar un mercado. Hago canciones porque quiero hacerlas. Si a alguien le gustan en Los Ángeles o en Marruecos, maravilloso.

¿Cuál es tu opinión de la música actual y el fenómeno urbano?

La música urbana es una tormenta perfecta. Es algo similar a lo que pasó con el nu metal. En ese momento la gente necesitaba algo que saliera del grunge y del hip hop y que mezclara esos mundos. Por eso me parece injusto juzgar un estilo musical o decir que no aporta nada. El Super Bowl lo demuestra: es un fenómeno global.

¿Qué música escuchas hoy?

Yo escucho de todo. Para mí los Beatles siguen siendo el pináculo. Pero también escucho cosas que me muestra mi hijo: Måneskin, Duki, Trueno. Escucho The Doors, Cream, Mötley Crüe, Arcade Fire, Eleven. Hace poco estaba escuchando Bruno Mars y Paul McCartney. Soy un melómano.

¿Cómo productor has trabajado con audio inmersivo como Dolby Atmos?

Cote: Sí. Me invitó Roberto Márquez de Illapu a participar en una canción mezclada completamente en Atmos. Fuimos a la premiere en Omnisound y fue increíble escucharlo. Me sentaron al medio de la sala y pude escuchar todo el espacio sonoro. Igual siento que el sonido inmersivo siempre ha existido en vivo. En un concierto escuchas las reflexiones del sonido desde distintos lugares. De todas formas, nuestro nuevo disco saldrá primero en estéreo clásico, aunque no descarto hacer una versión en Atmos más adelante.

¿Saldrá el disco en formato físico?

El nuevo disco probablemente saldrá primero en CD. También estamos intentando que el primer disco salga en vinilo, pero el máster pertenece a Universal. En este nuevo proyecto me preocupé de que el máster sea mío. En su momento firmamos un contrato con Universal donde nos dieron un adelanto enorme. Pero la propiedad de la obra siempre debería ser del creador. En 2012 quisieron comprar la instrumental de “Chilenada” para la película The A-Team y la compañía no quiso venderla. Ahí uno se arrepiente de haber cedido esos derechos.

Dracma abre Lollapalooza

Nosotros abrimos Lollapalooza. Somos la primera banda del festival. Para mí el horario es una anécdota. Lo importante es tocar bien y reencontrarnos con la gente.

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Nicolas Diaz

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