Entrevista con Primavera de Praga: «Es muy lindo que lo que entregamos haya envejecido bien»

Entrevista con Primavera de Praga: «Es muy lindo que lo que entregamos haya envejecido bien»

Por Giordano Antonelli

Tras casi una década fuera de los escenarios, Primavera de Praga vuelve con su formación clásica para presentarse el próximo 7 de noviembre en el Teatro La Cúpula, en lo que será el show más grande de su carrera. El regreso incluye una nueva canción y un repertorio que recorrerá su discografía. Sobre el reencuentro, su trascendencia y la posibilidad de abrir un nuevo capítulo, conversamos con su vocalista Leo Saavedra.

¿Cómo nació la idea de volver a reunirse?

Partió el año pasado, con un pequeño boceto de lo que sería una conmemoración de los 20 años del segundo disco que nosotros sacamos, el homónimo, de 2007. Eso se cumpliría el otro año y yo conversé con los cabros de la banda. No prendió tanto en el momento, pero había disposición. Justo, espontáneamente, empezaron a hablarnos otras personas de gestión, productores y mánagers, uno tras otro. Entonces era como una señal o, al menos, yo lo tomé así.

Finalmente llegó una persona que, según nuestra visión, abordó muy bien el proyecto, tanto por el plan que propuso como por el impulso que tenía con nosotros, porque le gusta mucho el grupo también. Nos parecía entretenida la propuesta y la forma en que se iba a trabajar, así que dijimos que sí.

Eso pasó hace ya unos seis meses y ahí empezamos a pensar en todo esto. Nos tincó también porque mantenemos una muy buena relación. Cuando nos disolvimos, el 2015, nunca fue por una pelea ni nada de eso, ni por cansancio. Queríamos tomar camino cada uno por su lado un rato, al menos. No pensábamos que algún día íbamos a volver, pero aquí estamos. Vamos a tocar.

¿Cómo fue volver a encontrarse después de tantos años?

Siempre nos gustó mucho la música que hacíamos, la música que queríamos entregar y que podíamos lograr. Fuimos siempre muy amigos también, porque fuimos la clásica banda de rock, de amigos que se juntan con pretensiones de hacer música y que también vienen de una amistad. Entonces nunca estuvimos tan distantes, aunque cada uno tomó sus caminos en la música y en otras cosas.

Yo, por ejemplo, con Frito, el bajista, nunca perdí contacto. Tocamos en otra banda, Miles de Aves, que es más rockera. Con Dani, el tecladista, estuvimos tocando harto rato en mi banda solista, que fue después de la disolución de Primavera de Praga. De hecho, nos seguimos viendo y nos encontramos siempre.

 

Con Boris estuvimos más alejados, pero por una cosa más física, porque se fue a vivir afuera. Después de haber pasado por Los Tres se fue a vivir a México y obviamente el vínculo se torna distinto. Pero hay buena onda siempre. Somos súper amigos, como hermanos.

¿Cómo miras hoy el lugar que ocupó Primavera de Praga en la escena del rock chileno de los 2000?

Encuentro que la banda sí ocupó un lugar en esa escena. Siento que también trascendimos ese espacio a un primer peldaño de lo popular, con un par de canciones que me he dado cuenta de que siguen sonando en las radios de regiones. Es un tema como de rock chileno que quedó ahí, como, por ejemplo, “Advertencia”.

También algunas canciones de nosotros llegaron de repente a programas, como en algunos realities, en soundtracks de programas para adolescentes, y quedaron ahí un poco en la retina. Eso me gusta mucho, que es haber salido un poco de ese nicho y que una canción sea conocida por más personas que, de repente, ni siquiera saben de qué banda es.

Sé también que nunca fuimos de pertenecer tanto a una escena o a un colectivo de bandas. Desde que éramos chicos y empezamos, nos sentíamos cómodos siendo nosotros nomás. Nos encantaba tener amigos en las otras bandas, armar tocatas y todo lo que se hizo, que es lo mismo que se repite hasta ahora en la escena, pero también nos gustaba hacer las cosas por nosotros mismos y ser como una isla. Aunque para nosotros era importante que el mensaje de la música traspase, independiente del mensajero.

Han sido mencionados como una influencia por proyectos de la escena actual, como Rubio o Floresalegría. ¿Qué te pasa al saber que la música que hicieron hace 15 o 20 años sigue resonando en generaciones posteriores?

Me parece hermoso. Es como lo que siente un profesor cuando educa a alguien,

¿cachái? Como dejar un legado, que es lo más valioso, yo creo. Como ser parte de la educación, es decir, pasar un contenido lindo, interesante, que quede y que vaya traspasando las generaciones.

Puta, es súper valioso, súper lindo. Una vez hablé —no sé si recuerdo bien— con Simón Campusano. Me comentaba que se habían conocido con el tecladista de Niños del Cerro en una tocata de nosotros. Fue como “wow”. Me impactó. Lo encontré muy lindo, como que se estaba dejando algo que llegaba e iba a influenciar a otros que venían después. No tengo palabras para definir esa alegría.

 

También hemos visto a varias bandas de esa generación volver a encontrarse o recuperar protagonismo. ¿Qué crees que tiene esa escena de los 2000 que sigue generando interés?

Puede ser que hubiese un momento, entre 2007 y 2011, en que pasó mucho. Yo creo que todos esos grupos compartieron algo muy específico, en el que cumplían una fórmula pop, más allá del género, como una vibra positiva, colorida, sobre todo en las melodías. Creo que en esa época compartían eso de ser muy recordables, porque también era algo que tenían tanto las bandas de rock como las derechamente pop.

Pero era un pop bonito, con esa fórmula pop, más por cómo se construye la música que por el estilo. Siento que en ese momento varios artistas fueron cuidadosos con eso. No sé si lo habrán hecho tan a propósito o quizás fue coincidencia, pero tenían eso en común con las canciones. Hay muy buenas canciones de esa época y buenos discos también. Yo creo que eso siempre va a trascender.

¿Cómo están pensando el repertorio para este regreso y qué cosas nuevas quieren mostrar?

Todavía no está el setlist. Lo estamos armando recién, porque todavía no empezamos a ensayar. Estamos pensando en un repertorio amplio que, obviamente, pase por todas las canciones más importantes de los discos. También queremos elegir algunas que nunca tocábamos, que para los que son más fans va a ser bacán escucharlas. Esa es la parte que evoca al pasado, la vena nostálgica que tiene que estar, obviamente, porque es un regreso. Pero también necesitamos que no se quede solamente en la nostalgia y mostrar algo nuevo, que podría ser el comienzo de algo desde ahora.

Entonces vamos a tocar una canción nueva que ya está lista. El otro día, cuando estuvimos todos reunidos, justo que Boris estuvo acá en Chile, la grabamos. Va a estar los primeros días de octubre y obviamente la vamos a tocar. También el hecho de que estuviéramos juntos nos inspiró bastante y sacamos otros temas, aunque el single lo elegimos porque notamos que es el más coreable para esa instancia. Tiene una onda muy bonita. Es probable que estrenemos otro tema esa misma noche. Este concierto está planteado como un show único. Después de esa fecha.

¿Sientes que podría abrirse la posibilidad de una nueva etapa para la banda o por ahora la idea simplemente es disfrutar esa noche?

La idea de ahora, y en lo que estamos concentrados, porque hay que trabajar harto para esto, con harta energía y concentración, es el show. Si me pongo a pensar que viene algo después, claro que siempre existe la posibilidad. Si antes decíamos que seguramente no íbamos a volver nunca y ahora estamos volviendo, es muy probable que, con esta canción nueva, con lo que pase con la gente y nosotros mismos ese día, se piense en

 

algo más. Por lo menos empezar a sacar música y todo lo que pueda venir, y que sea también bueno para el público. ¿Por qué no hacerlo? Lo que pasa es que ahora lo único que realmente puedo decir es que estamos concentrados en el show, porque es realmente lo único que se ve claro hasta ahora.

¿Qué esperas de ese reencuentro? ¿Hay ganas de redescubrir cosas, de recuperar cierta energía?

Seguro que sí. Ya cuando nos juntamos a grabar la canción nueva, fluyó todo bacán. Los ánimos están súper bien. Nosotros siempre hemos sido bien amigos y nos entendemos como músicos también. Claro, tenemos que empezar a ensayar. Yo creo que va a estar todo pasando. Va a ser emocionante estar tocando esas canciones.

Hoy existen muchas más facilidades y herramientas para dedicarse a la música que cuando ustedes empezaron. ¿Sientes que eso le da una ventaja al proyecto para hacer cosas que no pudieron hacer en su momento?

Seguramente sí, poh. Y partir por un show que es el más grande que vamos a hacer hasta la fecha. Podría ser un poco más… no sé si fácil es la palabra, pero hay herramientas que, uno sabiendo ocuparlas bien, puede hacer crecer mucho más fácilmente las cosas que uno arma. Cuando partimos, hacíamos todo a pulso, ¿no? También había cosas que nunca supimos cómo hacer, porque no teníamos un equipo grande atrás, como el que tenemos ahora para partir este show. Entonces sí, ahora podría ser un poco más fácil llevarlo, concretarlo, llevarlo a cabo y que resulte mejor.

Para ir cerrando, ¿cómo han evaluado la reacción del público ante esta noticia?

Súper bien. Estamos súper contentos. Es emocionante ver a gente más joven, de una generación actual, que escucha bandas actuales, que también nos tiene cariño a nosotros y que dice que nunca nos vio y que va a ser emocionante por fin vernos tocar,

¿cachái? Eso está súper bueno. Es muy lindo que haya quedado algo y que lo que entregamos haya envejecido bien. A nosotros, en general, nos encanta que todo resulte atemporal. Sin duda hay que tomárselo con responsabilidad, para estar a la altura, tanto de nuestra parte como para la gente, y que se quede con haber visto algo bacán que salió de nosotros, que es este show que queremos preparar.

 

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