Fauna Primavera 2025 – Massive Attack: Un grito a la consciencia sustentado en la tecnología

Fauna Primavera 2025 – Massive Attack: Un grito a la consciencia sustentado en la tecnología

Fotos por Cristian Belano

Luego de 15 años de ausencia, el regreso de Massive Attack a Chile se sintió como una experiencia atrapante y política, donde el factor audiovisual y tecnológico sumó un peso contundente que va más allá de la música. En dúo de Bristol elaboró una atmósfera densa y cinematográfica donde abundó material de archivo relacionado a la contingencia política, social y económica de territorios vulnerados, además del uso de IA para demostrar la decadencia de la misma. Cada canción fue parte de una narrativa oscura sobre nuestra realidad.

Luego de una extensa intro que mezcló el exponer el trabajo médico que se aporta en Palestina, y una serie de videos orientados al cuestionamiento del uso excesivo de la inteligencia artificial, sonaron las primeras bases electrónicas de “Risingson”, ícono del álbum «Mezzanine» que ha pasado a la historia como unl de lls trabajos más pulcros del género.

Horace Andy hizo presencia en el escenario con su voz inconfundible, y aportó toda su esencia reggae en “Girl I Love You”. Sin embargo, el momento más emotivo -quizás del festival-, fue la entrada a escenario de Elizabeth Fraser, vocalista icónica de Cocteau Twins, This Mortal Coil y tantos otros proyectos que dieron forma al shoegaze y música alternativa que hoy escuchamos, para interpretar «Black Milk» en un ambiente cargado de oscuridad e intimidad.

3D se mantuvon entre la penumbra y la luz, proyectando su presencia a ratos y dejando ver su agradecimiento hacia el público, además de darle espacio a sus convicciones políticas y su compromiso con el pueblo palestino. “Future Proof” fue uno de los momentos más altos respecto al show audiovisual del conjunto, con un juego de luces y proyecciones con cifras de sustento monetario a Israel por parte de Estados Unidos, sucesos políticos y cifras de atrocidades cometidas en los últimos años.

“Take It There” mostró el costado más experimental de la banda con la voz rasposa de Daddy G, combinanda con los pulsos trip-hop icónicos de la banda y sus texturas electrónicas abrasivas.
«Song to the Siren” con Fraser en la voz, como suele revivir cada cierto tiempo, marcó un homenaje a Tim Buckley contrastado con sirenas de guerra proyectadas en el escenario.

“Safe From Harm” aportó la cuota más apegada a los inicios del proyecto y desató un inevitable clímax por parte del público que se deslumbró con las habilidades vocales que lleva la canción, tal como pasó en “Unfinished Sympathy”, dejando al público rendido a la emoción.

«Angel» fue otro punto alto durante el set por el peso popular que ha obtenido la canción, apareciendo en distintas películas y series, pero también siendo uno de los tracks de apertura mejores logrados para abrir un disco.

También, hubo espacio para la ironía y la ambiguedad en los covers «ROckwrok» de Ultravox y «Levels» de Avicii, donde la carga audiovisual cuestionaba lo impactante y masivo que puede llegar a ser lo banal.

Finalmente, “Teardrop” selló la noche con su luminosa melancolía y la voz angelical de Fraser en un momento que, sinceramente, puede que nadie esperaba presenciar en su vida, considerando lo difícil que es ver a la artista en vivo desde su fin con Cocteau Twins. Aún así, por más etéreo haya sido el escenario, el proyecto no dejó de lado su unión entre música, política y consciencia social.

Sobrios pero claros con su mensaje y con una performance de primer nivel, los británicos ofrecieron un show que se movió entre el reflejo de lo que realmente ocurre hoy a nuestro alrededor, y los escapes que la música misma puede ofrecer con momentos tan llenos de catarsis a través de sus canciones, dejando en Fauna Primavera una sensación de extraña belleza entre el caos del mundo actual.

Javier Bravo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *