In-Edit 21°: «We Are Fugazi, from Washington, D.C.» – Cuando la música tiene un propósito
Seguramente, muy pocos tuvieron el privilegio y la fortuna de ver a Fugazi en Chile durante aquel único concierto del 23 de agosto de 1997 en la mítica Laberinto. Para todos los demás, “We Are Fugazi, from Washington, D.C.” es lo más cercano que podremos estar de aquella experiencia, donde la espontaneidad y energía de la banda traspasa la pantalla y nos transporta a postales en vivo llenas de catarsis.
La historia de Fugazi es una leyenda en sí misma, marcada por un espíritu pionero y auténtico. La banda nace de las cenizas de proyectos esenciales para la historia del hardcore, como Embrace, Rites of Spring y Minor Threat. Durante sus 16 años de actividad publicaron 10 álbumes -contando EPs y larga duración-, dieron más de mil conciertos y dejaron registro de más de 30 álbumes en vivo. Es en esta faceta donde nos sitúa el documental dirigido por Joe Gross, Joseph Pattisall y Jeff Krulik, que construye un relato a través de múltiples registros audiovisuales realizados por fanáticos, abarcando una línea temporal que va desde 1987 hasta 2002.
Tal como da cuenta el documental, es precisamente en vivo donde Fugazi mostró su virtud más valiosa. Mediante dinámicas abiertas y horizontales, la banda involucró al público en sus performances, haciendo carne cada una de sus letras, determinadas por una filosofía arraigada en el Do It Yourself. Esta intención de hacer las cosas por uno mismo fue el motor y engranaje central del proyecto, que los llevó a autogestionar la producción de sus discos, organizar sus conciertos, colaborar con causas benéficas y plantearse como artesanos de la música, donde las canciones son solo una herramienta para alcanzar un objetivo más profundo.
Gracias a momentos emblemáticos, como el de Amy Pickering cantando “Suggestion”, o aquellos donde el show quedó inmortalizado simultáneamente desde diferentes puntos de vista, es que el montaje genera una sensación inmersiva en el espectador. Acompañando estos archivos, los creadores también entregan su testimonio, quienes miran en retrospectiva y coinciden en el carácter único de cada concierto de Fugazi, conscientes de la importancia de inmortalizar el momento, aunque ignorando lo trascendente que sería cada grabación a futuro.
A lo largo de este viaje, que relata la evolución y progresiva masividad de la banda, los espíritus y principios que le dieron forma parecen implacables desde el inicio hasta el fin de los días de Fugazi, demostrando un compromiso por hacer música ajena a todas las distracciones que interpone la industria y fijar la mirada en un propósito concreto: crear un espacio de crecimiento colectivo, donde ser uno mismo es la forma más auténtica de liberación.


