Jerry Cantrell elige su canción favorita de Soundgarden y habla de su profunda admiración por la banda
Elegir solo tres canciones que definan a Soundgarden es, para Jerry Cantrell, una misión imposible. Y para nosotros y seguramente para muchas y muchos de ustedes, también. En conversación exclusiva con R&R Hall of Fame, el guitarrista de Alice in Chains y uno de los nombres más influyentes del grunge reflexiona sobre la genialidad “indefinible” de la banda, que según él, jamás escribió un mal tema ni hizo un mal disco. “Desde Hunted Down y Rusty Cage hasta Black Hole Sun, entre otras, todo lo que hicieron tenía un alma única”, afirma.
Cantrell repasa el impacto que Soundgarden tuvo en su propia formación musical, recordando que ambas bandas crecieron hombro a hombro dentro de la misma ebullición cultural que transformó Seattle a comienzos de los 90. Ese sonido común cimentó una identidad compartida entre músicos que se nutrían mutuamente, aun con estilos y temperamentos distintos.
Para Jerry, hay una canción que aún ”le eriza los pelos»: “The Day I Tried to Live”, que es un tema que no solo es bueno desde el punto de vista musical, sino que emocional.
“Seattle era una comunidad pequeña. Nos empujábamos unos a otros a ser mejores. Soundgarden abrió caminos para todos nosotros”, reflexiona Cantrell.
En su homenaje, Cantrell no solo destaca la grandeza de Cornell como intérprete, sino también la solidez instrumental de Kim Thayil, Ben Shepherd y Matt Cameron, capaces de construir estructuras rítmicas y armónicas que escapaban a cualquier molde. “Esa es la magia de Soundgarden: no se parecían a nadie, ni siquiera a nosotros, que estábamos allí mismo”. Y además habla de una especie de comunión que hasta el día de hoy perdura, recordando que cuando toca una de las bandas, se van a ver mutuamente.
