Kyuss Lives! en Chile: El gentil arte de calmar ansiedades

Kyuss Lives! en Chile: El gentil arte de calmar ansiedades

Es cierto, no es una banda archireconocida. Kyuss incluso en su momento más airoso no era de esas bandas que conmovieran a toda la comunidad rockera, pero los que tuvimos el agrado de crecer con su música sabíamos que se trata de un caso muy especial.

A estas alturas son como los abuelitos de toda una generación y ramificaciones que se han movido dentro de ese sonido stoner, sabático , desértico o como se le quiera llamar. Cuánto lamentamos su disolución en 1996, y con qué sorpresa nos tomamos su reunión. Por todo eso, este concierto muchos teníamos claro lo significativo que iba a ser.

El Teletón no pudo haber sido más perfecto para recibir a estos grandes músicos, ya para la aparición del cuarteto, el cual contó con 3/4 de su formación original, es decir , Nick Oliveri (bajo), John García (voz), Brant Bjork (batería) y en esta ocasión el guitarrista Bruno Fevery, ya podíamos notar un repleto total del recinto.

La apertura fue de lo más impresionante, tres canciones que prendieron los fuegos de inmediato, ‘Gardenia’, ‘Hurricane’ y ‘One Inch Man’, el Teletón casi en llamas y un sonido apabullante, saturador, igual que el sonido de Kyuss, es la esencia de la banda, aquí los errores de amplificación están hechos a propósito y esa es la gran gracia de la agrupación californiana.

La apariencia de García fue con total actitud, su pelo liso bastante largo, totalmente de negro y gafas oscuras. Cabe decir que el registro de voz no ha perdido un ápice tal como en la mejor época de la banda en los 90.

La fiesta seguía con ‘Freedom Run’, ‘Asteroid’ y ‘Supa Scoopa and Mighty Scoop’, los riffs sabáticos y la fuerza en el bajo de Nick Oliveri no fallaban y a veces daba la impresión que estuviésemos escuchando el disco en estudio de lo bien que sonaba.

Nick Oliveri no se quedó para nada en actitud, aunque tuvo  bastante poca empatía con el público, lo cual nunca ha sido su fuerte en realidad, incluso cuando le tiraron algo cerca quedó mirando amenazante como tratando de decir «conmigo no se metan».

Siguió cayendo lo mejor de la artillería Kyuss: ‘Odyssey’, ‘Whitewater’, ‘El Rodeo’, donde la ejecución fue prácticamente sublime , Bruno Fevery ya muy bien afiatado a la banda , luego seguiría’ 100°’;  y la despedida , lo cual nos aterraba de alguna manera ya que se había hecho demasiado corto todo este lapso de tiempo con la cantidad de buenas canciones que pasaron ante nuestras  asombradas vistas.

Después de los olé respectivos y la ovación vuelven al stage para cerrar su show con ‘Molten Universe’, ‘Spaceship Landing’, ‘Allen’s Wrench’ y la que no podía faltar como ‘Green Machine’, desatando el mosh y la locura final de un excelente show donde primó la potencia, la nostalgia y el reencuentro para muchos con nuestra adolescencia noventera.

¿Los volveremos a ver? Quizá. Hay posibilidades de nuevo disco y eso es un serio indicio de que podrían pasar de nuevo por estas tierras, pero el del viernes fue un desempacho que teníamos contenido desde hace largos años y que pudimos satisfacer y con creces.

Grande Kyuss Lives! , tanto por su legado como por su sólida impronta en el escenario el viernes pasado, un regalo que muchos no esperábamos y se cumplió. Sin ir mas allá, un sueño hecho realidad.

Patricio Avendaño R.

Fotos: Sebastian Dominguez U.

Patricio Avendaño

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