La Ruta hacia Lollapalooza: King Gizzard & The Lizard Wizard, los magos psicodélicos llegan a casa

La Ruta hacia Lollapalooza: King Gizzard & The Lizard Wizard, los magos psicodélicos llegan a casa

Son una sensación hace una década. Provenientes de Australia, son cultores de un rock que recuerda a los clásicos de siempre pero agregando un touch moderno, que los ubica habitualmente en el centro de las buenas críticas musicales. Por eso, la confirmación de su show en Lollapalooza Chile es una gran oportunidad para que la masividad pueda acercarse a músicos creativos, que se vanaglorian de tener 16 discos de estudio y composiciones complejas, por la multiplicidad de ritmos que abordan. La prensa especializada los ha encasillado dentro de la corriente psicodélica del rock, sin embargo, cada disco (y eso que sacan muchos) significan montones de horas de música polifacética, lo que le ha granjeado a King Gizzard & The Lizard Wizard una gran cantidad de fans en el mundo y líderes de varias facciones musicales de la Generación Z.

Formados en 2010, en Melbourne, su EP debut, Willoughby’s Beach (2011) y su primer álbum de 2012, 12 Bar Bruise, mezclaron surf y garaje adornado con más glam que lo habitual, mientras que el segundo álbum, Eyes Like the Sky (2013), contó con la narración de Broderick Smith, siendo una oda a la psicodelia de la que gusta en occidente. Float Along – Fill Your Lungs,  Oddments y I’m in Your Mind Fuzz, fueron discos donde la banda decidió expandir su creatividad, recurriendo a elementos de jazz que estuvieron mucho mejor trabajados en 2015, con Quarters!, y también en Paper Mâché Dream Balloon, inspirado en el folk y grabado casi en su totalidad, con acústicos.

Nonagon Infinity (2016) es su álbum más aplaudido y exitoso, con nueve temas interconectados que forman un bucle infinito, y para  2017, la banda cumplió la promesa de lanzar cinco álbumes en el año, siendo lo más relevante Flying Microtonal Banana , interpretado con instrumentos microtonales que evocan épocas antiguas y le dan fantasía a la propuesta, junto con destacar que las canciones de ese trabajo dieron lugar a versiones muy interesantes. Con Murder of the Universe , King Gizzard llegó a la cúspide del surrealismo, mientras que  los álbumes de 2019 Fishing for Fishies e Infest the Rats’ Nest, permitieron la  incorporación del boogie y el thrash, respectivamente. Luego editaron el DVD concierto Chunky Shrapnel y lanzaron un álbum en vivo con el mismo nombre. Butterfly 3000 es el disco lanzado en pandemia, muy melódico y psicodélico, o como ellos lo definieron, un ‘autostereograma bizco’ (un autoestereograma es una ilusión visual, de esas imágenes en 3D que tienes que mirar cruzadas para ver lo que hay que descifrar).

El sonido de King Gizzard es  poderoso y mágico. En cada acorde hay  groove y riffs que en estos lados del mundo gustan y acaparan la  atención, quedando muy por encima de varios shows que se presentarán en Lolla, no solamente porque tienen trayectoria y reconocimiento, sino que también, por abrir una puerta a los elementos del progresivo. Las novedosas armonías de King Gizzard & The Lizard Wizard tienen miles de fans por el mundo, porque es una música ideal para disfrutar con audífonos y a volumen alto, con miles de detalles bellos que descubrir en cada canción, por lo que será toda una novedad observar cómo se van a compenetrar en vivo, y a espacio abierto.

Stu Mackenzie, Ambrose Kenny Smith, Joey Walker, Cook Craig, Lucas Skinner y Michael Cavanagh son acompañados de sus  guitarras, flautas, teclados, sintetizadores, bajo, sitar, clarinete, saxofón, armónica, teclados, percusión y muchos elementos que van a crear sonidos de luz, de magia, ideales para la tarde de domingo en la que seremos testigos de un show distinto y que debería estar entre los mejores de Lolla.

Macarena Polanco

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.