Launder- “Happening” (2022): feedback, nostalgia y ternura en su primer LP

Launder- “Happening” (2022): feedback, nostalgia y ternura en su primer LP

Ghostly, 2022

El revival del shoegaze es un fenómeno que ya lleva un buen tiempo haciéndose notar. Con la vuelta de bandas como Slowdive o My Bloody Valentine, y la popularidad en alza de agrupaciones como DIIV, Ringo Deathstarr o Nothing, este género se ha posicionado cada vez más en la escena alternativa. A las últimas agrupaciones mencionadas, podemos sumar a Launder, proyecto encabezado por John Cudlip (Los Angeles, USA) que tras haber lanzado un EP y algunos singles en los años recientes, por fin libera su primer LP titulado “Happening”.

Según el mismo Cudlip, “Happening” es un disco que tomó tiempo concretar. Procesos personales y factores ajenos a su voluntad (como la pandemia) se tradujeron en casi tres años para darle forma definitiva a la composición, producción y grabación del álbum. El resultado es un trabajo extenso, si consideramos los estándares actuales de timing/cantidad de canciones por lanzamiento (13 canciones y un poco más de una hora de duración), pero cargado de bellos momentos que mezclan ternura, nostalgia y oscuridad.

“Unwound” es la enérgica canción que abre esta producción, con un coro pegajoso y guitarras distorsionadas que logran melodías fáciles de recordar/disfrutar. Cudlip ha comentado en más de una ocasión que “Happening” contó con la colaboración de más de un músico de su entorno, y creo que la influencia de Zachary Cole Smith (DIIV) en la composición se hace notar de buena forma aquí.

El tracklist avanza con “Intake”; sus guitarras con chorus me recordaron mucho al sonido de Bauhaus o The Cure en la época de “Disintegration”. En esta canción la batería se siente muy presente y muy bien capturada, al haber espacios donde predomina la sección rítmica y la voz.

“Blue Collar” tiene un aire noventero con toques a The Smashing Pumpkins y Sonic Youth evidentes, donde el feedback y bendings de las guitarras suman de forma positiva al macro de la canción. El trabajo vocal de Cudlip a lo largo del disco es destacable, y las armonías que podemos escuchar aquí son muestra de aquello. La nostalgia se hace presente en “On a Wire”, con guitarras dulces, un tempo más calmo y distorsiones que aparecen sólo en el coro y final del track.

“Become” es, a gusto personal, la pieza más completa del disco y una de las mejores de la discografía de Launder en general. Contar con la colaboración de la artista francesa Soko da un respiro y contribuye a la fluidez del álbum, con un desempeño vocal notable. Si bien la estructura de esta canción es pop, podemos encontrar muchos detalles de producción que logran que el peso de las distorsiones confluya de forma perfecta con melodías suaves de guitarra, generando un paisaje sonoro completo que no se aleja de la identidad del proyecto.

De aquí en adelante entramos a una sección más oscura y densa del tracklist. “Beggar” comienza con una línea de bajo potente que se mantiene a lo largo de toda la pieza, mezclándose con distorsiones más noise y la voz aletargada de Cudlip. “Rust” nos presenta voces susurradas y una de las pocas guitarras acústicas del álbum, que ayuda a expandir su sonido. “Withdraw” comienza con unas guitarras que me fue imposible no asociar a Low y su disco “I Could Live In Hope”, para dar paso al feedback y modulaciones hacia el final de la canción (que, además, es una de las más pausadas del disco).

La combinación de una guitarra eléctrica y una acústica abren “Lockwood”, manteniendo una estructura compositiva que da fuerza a los coros y que se mantiene en “Harbour Mouth” (track siguiente). La influencia de las bandas de antaño del género queda muy patente en el uso de la voz y cambios de armonías. La calidad de la mezcla y grabación es excelente, y ayuda de sobremanera para apreciar mejor detalles que, por lo general, pasan desapercibidos en trabajos de este estilo (por los recursos utilizados al grabar).

“Chipper” da el inicio a la recta final de “Happening”. Fue uno de los singles escogidos para promocionar el disco, y a pesar de su breve duración (poco más de dos minutos), logra enganchar con su sonido directo y tempo acelerado. “Parking Lot” retoma los aspectos más opacos del álbum en sus estrofas, para abrirse de forma más cálida en los coros. Finalmente, “Lantern” llama a la calma sin dejar de lado el peso que abunda en el disco, con una duración prolongada (casi nueve minutos) y una emotividad constante, que da un cierre preciso.

La forma en cómo se abordó la mezcla de esta producción me hace pensar que Cudlip quiso emular el sonido de Launder en vivo, y qué buen momento sería para ellos el poder salir a promocionar sus canciones en los lugares que les sea posible. En tiempos donde estamos acostumbrados a la inmediatez y a la brevedad, es admirable que siga habiendo artistas que se atreven a practicar el ejercicio de grabar y proponer escuchar una obra de duración extendida (y de forma íntegra).

Por Javier Bravo F. 

Nacion Rock

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