LollaCL 2026- Chappell Roan: Una princesa pop encantada por el rock
Quien solo hace algunos años aparecía “sugerida” en algunos radares —comentada entre fans del estilo como “un par de buenas canciones con olor a artista clásica” en playlists— ahora despidió Lollapalooza bajo una lluvia de fuegos artificiales y como flamante (y muy merecida) headliner en medio de su hit absoluto “Pink Pony Club”. Y es que el evidente ascenso de Chappell Roan seguía acelerándose, y sus recientes presentaciones en festivales alrededor del mundo lo confirmaban. Pese a no estar muy dispuesta ni preparada para ser la gran “nueva estrella” ni para los acosos de la prensa paparazzi, Chappell, por voz, movimientos, energía y entrega es, a todas luces, una de las mejores del planeta en la actualidad.
Con formato de banda de rock y con ejecutoras de primera línea, la artista coronó Lolla con un espectáculo tan teatral como frenético: un escenario con estética de fantasía medieval, escaleras en espiral, visuales de dragones y un público completamente entregado que cantó cada línea de temas como Hot to Go!, Red Wine Supernova y Femininomenon. El ambiente fue una mezcla de celebración pop, cultura drag y una estética de cuento de hadas que terminó transformando el parque en una especie de fiesta colectiva. Resultaba increíble cómo sacaba de la manga himno tras himno, porque eso es lo que es su primer trabajo, The Rise and Fall of a Midwest Princess: una verdadera avalancha de canciones que se mueven entre coros de culto, códigos bien jugados que funcionan perfecto en vivo y una especie de celebración y caída, en el plano lírico, de la vida misma, algo que explica la conexión única y casi religiosa con su gente.
Con un público completamente enganchado con su universo visual y sus himnos virales, su show dejó claro que ya no es solo una “artista de culto” dentro del pop alternativo. Hoy está jugando en una liga mayor, con presentaciones masivas y un repertorio directo y contagioso que funciona como espectáculo total. Reminiscencias a David Bowie, Cyndi Lauper, Stevie Nicks y Heart conviven con influencias más actuales como Lana Del Rey o Lady Gaga, lo que ha convertido a Roan en una especie de princesa tocada por el rock/pop ochentero, pero con una mirada actual y muy ligada al sentir de su generación.

