LollaCL 2026 – Deftones: El fuego de un gran momento y su demoledor paso por Lollapalooza

LollaCL 2026 – Deftones: El fuego de un gran momento y su demoledor paso por Lollapalooza

No es exagerar el catalogar lo vivido con el show de Deftones ayer en LollapaloozaCL como una de las mejores presentaciones que ha entregado la banda en nuestro país. Además de publicar un disco completo el año pasado, como lo es «Private Music», la banda está viviendo un rejuvenecimiento que desborda energía, pero también, una precisión increíble en su desplante en vivo, que se ha hecho notar a lo largo de toda la gira de promoción del álbum. Chile no fue la excepción, y como primer destino sudamericano, los fans chilenos pudieron experimentar toda la fuerza de esta nueva era.

Un derroche de energía se sintió desde los primeros riffs de «Be Quite and Drive», haciendo saltar y gritar a una multitud descontrolada. «my mind is a mountain», primer single de su último disco, y «locked club», lograron contrastar la evolución musical del grupo y hacer gala de cómo el paso de los años parece sólo darles más fuerza, antes de darle un amplio espacio a su época «Diamond Eyes» con el track homónimo, «Rocket Skates» y «Sextape».

Es preciso mencionar que se siente la ausencia de Steph Carpenter en el escenario, pero de igual forma, es necesario gratificar todo lo positivo que ha generado la nueva formación de la banda, con Fred Sablan en el bajo y tanto Shaún López (parte de Crosses) como Lance Jackman en guitarra. Hay un peso gigante pero a la vez legible que, además, permite a Moreno tener un mejor desplante vocal en el escenario; como bien mostró en «Swerve City», «Rosemary» y «ecdysis», que demandan altas habilidades técnicas.

Chino se mostraba sorprendido y agradecido por la ferviente recepción local, y el vocalista contestaba con cada vez más potencia y control sobre el escenario, dominando las melodías de «infinite source» y la muy bien recibida «Hole in the Earth». «Change (In the House of Flies)», «Genesis» y «milk of the madonna» lograron un vaivén de oscuridad, intimidad y fuerza, mientras que «Cherry Waves» se coronaba como la sección calma y etérea de la noche.

El golpe final llegó como un derechazo bien puesto  con «My Own Summer (Shove It)» y «7 Words», desatando moshs, bengalas y todo un tumulto movedizo que parecía hacer temblar el Banco de Chile Stage.

Un esperado regreso luego de cinco años sin nueva música, con una gira que los ha enaltecido como clásicos y líderes de la era noventera/2000, pero siendo también un sinónimo de evolución que, de seguro, seguirá en expansión mientras la banda siga vigente.

 

Compartir:
Share

Javier Bravo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *