«Nuestros fans están primero»: Iron Maiden confirma que no asistirá a la ceremonia del Rock & Roll Hall of Fame
Lo que de alguna manera se especulaba ya es oficial: Iron Maiden no estará presente en la ceremonia de inducción del Rock and Roll Hall of Fame 2026. No por desinterés de última hora, sino por algo bastante más coherente con su historia: estarán de gira y no quieren fallarle a los fans que ya compraron entrada.
La banda tiene fechas confirmadas en Australia y Nueva Zelanda como parte del Run For Your Lives Tour, justo en los días en que se realizará la ceremonia, fijada para el 14 de noviembre en Los Ángeles. Desde la oficina del manager Rod Smallwood lo dejaron claro: al aceptar la inducción, el grupo ya había advertido que su prioridad seguirían siendo los shows. No hay ajustes ni pausas; las fechas en Adelaide, Melbourne, Sydney y Auckland se mantienen intactas.
El gesto encaja con una postura que la banda ha sostenido por décadas. Bruce Dickinson ha sido especialmente crítico con el Hall of Fame, al que en más de una ocasión ha desacreditado sin pelos en la lengua. Steve Harris, por su parte, también ha relativizado su importancia, cuestionando un sistema de votación que —según él— no representa realmente a los fans. Nunca han hecho música pensando en premios o reconocimientos institucionales, y este episodio refuerza esa línea.
Hay además un dato que pesa: Iron Maiden fue elegible para el Salón de la Fama hace más de dos décadas. Durante años quedaron fuera de las listas definitivas, pese a su impacto global y una base de seguidores que se ha mantenido activa generación tras generación. Su inclusión en 2026 llega tarde para algunos, pero tampoco parece cambiar demasiado el lugar que ocupan ni cómo entienden su carrera.
Mientras tanto, la ceremonia sumará nombres como Oasis, Billy Idol, Phil Collins, Wu-Tang Clan, Joy Division / New Order, Sade y Luther Vandross. Algunos de ellos, como Oasis, también han respondido con distancia o ironía al reconocimiento.
En el caso de Maiden, y con 50 años de carrera, la agenda la siguen marcando ellos. Y, en este caso, el escenario pesa más que cualquier vitrina.

