«Out of This World»: la victoria tras las sombras de Europe

«Out of This World»: la victoria tras las sombras de Europe

Epic Records, 1988

Deep Purple, Thin Lizzy, Zeppelin, UFO, serían bandas de absoluta referencia para toda la generación de músicos que brillaría durante los ’80. Pero en 1986, aparte de la guitarra y la batería, se había sumado el teclado electrónico como un imprescindible, casi revolucionario para un ala importante del hard rock, una veta no tan dura como el metal y que apoyada por videos, MTV y la proliferación de prensa musical, logró la repercusión masiva de muchas bandas y vio el nacimiento de discos de alta producción y calidad.

En este apartado, la importancia de Europe, durante la segunda década ochentera, fue gravitante. La guitarra de John Norum, con clara influencia de Ritchie Blackmore, las cuidadas melodías y la cristalina voz de Joey Tempest, y más tarde la incorporación de Kee Marcello, fueron dotando de una flexibilidad y gusto melódico a una banda que perfectamente podría haberse quedado pegada en el hitazo “The Final Countdown”, supermillonario en ventas y que les llenó de éxito. Ya eran mega famosos para su tercer disco, por lo cual, ese paso siguiente debía ser muy cuidadoso.

Y “Out of This World” no se alejó completamente del check que guió el disco anterior al estrellato. Contenía grandes dosis de calidad, lirismo en melodías y muy buenos solos en cada tema. La salida de John Norum de la formación era la única duda y se manifestaba como un tremendo riesgo, dada su gran maestría y preferencia por un rock más hachero. Su sustituto fue Kee Marcello, el cual manejaba un estilo más limpio, menos neoclásico pero igualmente bello.

“Out of This World” se concibió con mucha magia, la que engalana creaciones como “Superstitious”, con ese inicio a capella, teclados muy Purple, un solo virtuoso y la voz de Tempest en su faceta más armoniosa. Una canción que es eterna en su setlist en vivo pues gana mucha energía ahí. Mucho más rock encontramos en “Let the Good Times Rock”, la que tiene cierto aire blues que permite el lucimiento de Marcello. “Ready or Not” contiene un riff demoledor, maravilloso y certero, que no opaca la calidad de las baladas, como las excelentes “Coast to Coast” y “Tomorrow”, aunque la que se llevó todos los flashes fue “Open Your Heart”. Ésta ya había formado parte del disco lanzado en 1984 por la banda, pero que en esta ocasión estaba más edulcorada y metida en la fórmula que aseguraba audiencia.

“More Than Meets the Eye” sigue la estela de los dos primeros temas del disco, con mucho teclado y un solo de Marcello lleno de escalas rápidas. “Lights and Shadows” es un medio tiempo con un estribillo que se repite mucho, pero donde Tempest está más que bien, demostrando que este “Out of This World” se hizo a merced de su privilegiado registro vocal. Otra joyita es “Sign of the Times”, con un aire solemne, una alta producción, estupendo puente y el brillante teclado de Mic Michaeli. “Just the Beginning” sigue al servicio de la voz de Joey y guitarras de Marcello. Tiene una gran melodía, elemento que atraviesa todo este trabajo, buscando abrumar equilibradamente, sin correr detrás del hit tipo escala mundial, pero sí generando ritmos reconocibles, agradables al oído y coreables en vivo.

“Out of This World” cumplió su tarea y salió victorioso tras la sombra dejada por “The Final Countdown”, siendo recordado como un disco mucho más maduro. Allí, las loas fueron para Ron Nevison, quien logró un sonido conciso y, en varios momentos, monumental. La calidad de Joey Tempest al micrófono quedó refrendada; no solamente brilló por su voz, sino que además por su personalidad.

Como suele ocurrir en muchas ocasiones, el mejor disco de un grupo no es el más exitoso en ventas y logra su justo reconocimiento solo con el tiempo. Eso pasa con «Out of This World», musicalmente muy robusto pero que quedó encasillado como una propuesta AOR. A finales de los ’80 había mucha oferta y propuestas legendarias que no fueron valoradas en su momento. Hoy, Europe sigue sobreviviendo como una joya de los ’80 y ya no solo es “The Final Countdown” lo que los define.

Macarena Polanco

Macarena Polanco

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