Ozzy y el día que falleció Lemmy: «Fue mi Héroe»

Ozzy y el día que falleció Lemmy: «Fue mi Héroe»

Ozzy y Lemmy compartieron algo más que ser reconocidas leyendas del rock y metal. Motörhead fue telonero de Ozzy Osbourne en su primera gira en solitario, mientras que Lemmy ayudó a Osbourne a escribir temas como «Mama, I’m Coming Home», «See You on the Other Side» y «I Don’t Want to Change the World», esta última ganadora de un Grammy.

En la antesala del fatídico 28 de diciembre de 2015, un poco antes de que falleciera Ozzy contó que sin saberlo, lo llamó, pero que no le pudo entender nada debido a su estado ya terminal. 

«Lo llamé hace dos días y no entendí ni una palabra de lo que decía», recuerda Ozzy. «Ayer recibí un mensaje de su manager diciendo: ‘Lemmy está de salida y quiere ver a unos amigos’. Mi esposa y yo estábamos a punto de salir y llegó el mensaje diciendo que se había ido. Me impactó muchísimo».

Ozzy fue bien carcano y fue uno de los que vio el lado inteligente de la leyenda de Motorhead. «Al ver a Lemmy, nunca pensarías que era tan culto», dice Ozzy. La gente ve la música que hacemos y nuestra apariencia, y dice: ‘Ay, esta pandilla son unos vándalos. No saben lo que hacen. Son mala gente’. Pero no es cierto. Lemmy parece un viejo motero, pero era muy culto. Estaba al tanto de muchas cosas. Era un tipo muy listo. En su autobús, durante la primera gira, llevaba una maleta a cuadros y solo contenía un par de calzoncillos y calcetines, y el resto eran libros. Cuando se quedaba con nosotros, se pasaba tres días en la biblioteca leyendo libros de mierda.»

Con Lemmy nos conocíamos desde hace décadas. Siempre bromeábamos preguntándonos cuál de los dos se iría primero. Yo dejé ese estilo de vida hace mucho —las noches sin dormir y todo eso—, pero Lemmy una vez me dijo: ‘¿Qué sentido tiene vivir hasta los 99 si no lo disfrutas? Es mi vida y quiero divertirme’. Y llegó hasta los 70. Con la vida que llevaba —fumando, bebiendo— sabía que no iba a llegar a viejo. No se puede vivir así y esperar llegar a los 99; muy pocos lo logran.

Lo conocí cuando estaba en Hawkwind. Ensayábamos en el mismo lugar en Inglaterra. Cuando formó Motörhead eran como los piratas del negocio del rock. Recuerdo mi primera gira solista por Estados Unidos, ellos abrían los shows. Se la pasaban de fiesta todos los días. Una vez le pregunté: ‘¿Duermes alguna vez?’. Me dijo: ‘No mucho’. ‘¿Cuándo fue la última vez que dormiste?’. ‘Déjame pensar… hace diez o doce días’. Yo no habría aguantado ni dos días despierto. Ellos iban siempre al límite. 

Lemmy fue el rey de la fiesta durante mucho tiempo. Era un verdadero monstruo para eso. Pero no todo era descontrol: también trabajamos mucho juntos. Recuerdo cuando escribió letras para mí. Fui a su departamento y era increíble: tenía más memorabilia de guerra que muchos museos. Compartíamos el interés por la Segunda Guerra Mundial y él sabía muchísimo de historia.

Le llevé una canción y un libro, y me dijo: ‘Vuelve en dos horas’. Cuando regresé, no solo había escrito varias letras, sino que también había leído el libro y me dijo que era pésimo. Me mostró tres versiones distintas. Creo que una terminó siendo Mama, I’m Coming Home. Era brillante.

Lemmy fue un amigo leal, directo, sincero. Si algo le molestaba, te lo decía sin rodeos. Era el amigo de todos. Lo voy a extrañar muchísimo. Hay un vacío enorme en la industria musical. Hoy no quedan muchos personajes así. Lemmy era un original. Vivió el lema de sexo, drogas y rock & roll como nadie. Para mí, se fue un héroe. Fue mi héroe. Un gran amigo, un tipo increíble. Nunca lo voy a olvidar. Muchos no lo harán. Dios te bendiga, Lemmy. Me siento honrado de haberte tenido en mi vida.”

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