Ruta En Orbita – Blonde Redhead: Un hogar construido en base a la exploración

Ruta En Orbita – Blonde Redhead: Un hogar construido en base a la exploración

Una nueva versión del festival En Orbita está por llegar y promete presentar uno de sus lineups más potentes de los últimos años, con dos días cargados hacia rock alternativo y la electrónica. Puede que uno de los mayores atractivos del cartel recaiga en el regreso del trío Blonde Redhead, quienes volverán a Chile luego de más de 10 años de ausencia.

Si bien el grupo tuvo una explosión mediática por el uso de su canción «For the Damaged Coda» (del álbum «Melody of Certain Damaged Lemons», publicado en el año 2000) en la serie «Rick and Morty», su trabajo meticuloso es valorado como uno de los varios pilares de culto del indie moderno, con una carrera variada que consta de más de 20 años de trayectoria y 10 álbumes de estudio.

Los oriundos de Nueva York no han cesado en su actividad desde la vuelta discográfica que marcó su álbum «Sit Down for Dinner» en 2023, dejando en claro que su hambre creativa sigue los mismos instintos que los han llevado a lograr sonidos dream-pop y electrónicos, pero con la guitarra acústica con mayor protagonismo.

Explorar distintas fórmulas y sonidos ha sido una constante para la banda, por lo que aquí compartimos algunos datos interesantes sobre su historia.

NUCLEO INTACTO

No muchas bandas pueden darse el lujo de mantener en el tiempo una alineación de forma permanente. Si bien los dos primeros trabajos de la banda «Blonde Redhead» (1995) y «La Mia Vita Violenta» (mismo año) tuvieron a Maki Takahashi y Toko Yasuda como bajistas, su centro se ha constituido por tener a Amedeo y Simon Pace y Kazu Makino a cargo de guitarras, voces, percusiones y electrónica, en una permanente rotación que marca el ADN de su propuesta colaborativa.

CREAR JUNTO A LOS GRANDES

Los inicios del grupo se vieron marcados por la ayuda e influencia del baterista de Sonic Youth, Steve Shelley, quien fue gasolina para esa vibra noise y libre que se siente en sus dos primeros discos. Posteriormente, la producción de Guy Picciotto (Fugazi) en «Expression of the Inexpressible» (1998) y «Melodies of Certain Damaged Lemons» (2000) fue clave para que el grupo pudiera explorar su lado más experimental y avant-garde.

EL SALTO DEFINITIVO

Luego de algunos años en pausa, la banda regresó con uno de sus discos más completos. «Misery Is a Butterfly» se publicó a través del sello 4AD en 2004, y tomando como base para algunas letras un severo accidente sufrido por Kazu Makino donde fue pisoteada por un caballo, el trío alcanzó un punto de composición adelantado, con toques cinemáticos donde la predominancia de los arreglos de cuerda y piano forjaron una identidad sonora que ha sido parte del corazón de sus trabajos posteriores.

UNA BÚSQUEDA CONSTANTE

Si bien la banda tiene un sello sonoro distintivo por la delicadeza de la voz de Makino y la elegancia en los arreglos de los hermanos Pace, no hay nada escrito en piedra respecto a qué esperar con cada lanzamiento. Hay influencias claras del shoegaze y rock noventero en discos como «23» (2007), o de la música electrónica y experimental en «Penny Sparkle» (2010) o «Barragán» (2014), pero lo hecho en «Sit Down for Dinner» (2023), con una relevancia de lo acústico, evidencia su diversidad y exploración.

DISCOS ESENCIALES

-«Blonde Redhead» (1995)

-«Misery Is a Butterfly» (2004)

-«Penny Sparkle» (2010)

-«Sit Down for Dinner» (2023)

EN ORBITA 2026 / 24 Y 25 DE SEPTIEMBRE (BASEL VENUE) / ENTRADAS POR PUNTO TICKET

 

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Javier Bravo

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