Sparta en Chile: Fin a más de dos décadas de espera
Fotos por Cristian Calderón
Este año ha estado cargado por distintas bandas debutando en Sudamérica de la escena hardcore y post-hardcore que costaba imaginar que en algún momento vendrían. Por esto, la noticia del debut de Sparta generó expectación entre distintas generaciones de fans que manifestaron su entusiasmo con la noticia. La banda llegó en el marco de la promoción de su último álbum «Cut A Silhouette», que se ha destacado por mantener esa vibra y energía melódica que identifica a los liderados por Jim Ward.
La banda encargada de acompañar a los estadounidenses fue yucatán, grupo conformado por integrantes de tortuganónima y ex Osorezan que mezcla influencias de post-hardcore, art rock y toques progresivos que, de momento, ha compartido de manera oficial los singles «Tres Cruces» y «María Lionza». El quinteto supo entregar una performance potente y ruidosa que entretuvo a un Club Amanda que, de a poco, comenzaba a llenar su capacidad.
Luego de una pausa, el trío de Texas comenzó a posicionarse en el escenario para comenzar un show que si bien tenía como fin el presentar su última placa, también estuvo orientado a la nostalgia de sus discos anteriores. Si bien hubo algunos problemas de sonido con la guitarra de Ward al inicio del set, no fue impedimento para que el público se encendiera desde los primeros riffs de «Red Alibi», y no es coincidencia el haber abierto con un track de «Wiretap Scars» (2002); la banda sabe del cariño de la escena hacia el álbum, y aquí lo repasaron a profundidad. “Breaking the Broken”, de «Porcelain» (2004), y “Taking Back Control”, perteneciente a «Threes» (2006) fueron afirmando el sonido hasta llegar a una base sólida que se mantuvo a lo largo del show.
Como ha sido la tónica de estos debuts, se generó un cruce generacional en el que, sin importar la edad, se podía a ver a fanáticos coreando cada letra con energía. “Collapse” y “Sans Cosm” siguieron con el repaso a «Wiretap Scars», junto a “La Cerca”, incluida en «Porcelain». Entre ellas apareció “Miracle”, perteneciente a «Trust the River» (2020), demostrando que el setlist no se limitaba a revisitar el pasado. Sparta fue conectando las diferentes etapas de su discografía sin que el salto entre años se sintiera forzado, y a través de la cercanía de Ward con el público, encontraron un punto común en la intensidad emocional de las interpretaciones.
El set también contempló canciones pertenecientes a «Cut a Silhouette» (2026) con “Everything You Say”, “Mystery of Missing” y “Glimmer”, demostrando la buena recepción a esta nueva era para el trío. “Light Burns Clear” y “Glasshouse Tarot”, ambas de «Wiretap Scars», devolvieron la presentación a las raíces del proyecto, mientras que “While Oceana Sleeps”, de «Porcelain», reforzó el peso que tiene la primera etapa de la banda para su fanaticada.
Jim lo dijo fuerte y claro sobre el escenario: «Intenté durante 20 años el venir para acá, pero siempre fallaba algo». Se notaba la felicidad en ma banda por el recibimiento y el cariño que los asistentes les entregaban, demostrando que valió la pena la espera. El cierre con “Air”, otro clásico de la banda, terminó por condensar el espíritu de un debut que no necesitó apoyarse exclusivamente en la nostalgia pero que no desconoce su peso en el impacto de la performance. Sparta ofreció un recorrido amplio por su catálogo, revisitando discos fundamentales, pero también abriendo espacio para su presente. Después de tantos años de espera, el concierto se sintió como un encuentro necesario que, ojalá, no demore tanto tiempo en repetirse nuevamente.






