«Stage Four» – Touché Amoré: Crear desde la pérdida

«Stage Four» – Touché Amoré: Crear desde la pérdida

Uno de los debuts más esperados por los seguidores del post-hardcore se acerca rápidamente. Touché Amoré, banda clave de la escena californiana, llega por primera vez a Chile el próximo 8 de mayo en una fecha organizada por la productora local Monkey. Su peso e influencia a lo largo de los años les ha significado el reconocimiento de convertirse en elementales dentro de su círculo, con trabajos sólidos y que gozan de una fórmula con características sonoras tradicionales del género, pero con un sonido y apertura moderna.

Desde 2009 que la banda ha nutrido una discografía amplia, con más de diez lanzamientos de estudio y una formación que casi no ha sufrido modificaciones. Pero hay un álbum que, por su concepto y trasfondo, ha tocado la fibra de muchos de sus seguidores, logrando una conexión profunda que se manifiesta en sus shows, a través de la enérgica recepción de las canciones que lo componen, y también en internet. «Stage Four», cuarto álbum editado por la banda, se convirtió en un clásico del género y no solo por su calidad musical, sino que también por centrarse en temáticas tan delicadas como la muerte y el duelo bajo la experiencia de su vocalista Jeremy Bolm, quien perdió a Sandra Bolm, su madre, producto de cáncer mamario.

La llamada perdida de su hermano, revisada luego de terminar una presentación en Florida, fue la confirmación del deceso. La metástasis que se extendió por más de un años en el cuerpo Sandra, culminó en un cáncer fase 4 del que él y sus cercanos estaban conscientes, por lo que el tiempo era un factor importante. Sin embargo, su madre siempre lo alentó a hacer lo que más ama y a no perder oportunidades de giras o conciertos. Probablemente, era de sus fans más fieles, por lo que Jeremy tuvo muy presente ese deseo, y no dejó a su banda de lado.

Tras un hecho de tal relevancia, Bolm sintió la necesidad de plasmar y traspasar sus emociones tanto con su voz, como también, con letras que describen el duelo y vivencias con su madre. Aunque el mérito y peso de lo que terminó convirtiéndose el álbum no recae solamente en él, ya que a nivel musical, el disco es completo en todo sentido. Desde su sonido pristino pero agresivo, a las distintas melodias de las cuerdas y juegos de ritmos con un ataque de peso, la banda logró llegar a un peak interpretativo que marcó uno de los mejores momentos musicales de su carrera, dando forma a canciones que se convirtieron en elementales dentro de su discografía.

«Stage Four» sería publicado en septiembre de 2016 por Epitaph Records y llegaría a una duración que no supera los 40 minutos de duración, con tracks directos y concisos. Una orientación agresiva pero melódica se instala desde el inicio con «Flowers and You», donde la rapidez de la batería se mezcla con un riff limpio que cambia con la llegada de las distorsiones y voz potente de Bolm, quien deja toda su fuerza a lo largo del disco.

«New Halloween» se siente como gritos de rabia y nostalgia hacia el destino, con una letra directa y cuerdas estridentes que no se detienen en ningún momento. Además, el título de la canción hace referencia a la noche en que el vocalista se enteró de la muerte de su madre, luego dar un concierto temático con la banda en una noche de Halloween. «Rapture», por su parte, calma un poco el tempo que llevaba el disco e impone una dirección melódica más notoria, al igual que con «Displacement», donde se interponen los sentimientos de un duelo profundo, junto con la desesperanza respecto al creer en algo superior.

«Benediction» retrata en su lírica el viaje de Jeremy con su hermano para el entierro de las cenizas de su madre en Nebraska, en un track donde el bajo resalta, y con una voz más libre y más limpia. «Eight Seconds» refleja el impacto de Bolm tras haberse enterado de la muerte de su madre luego de bajar del escenario, mientras «vivía el sueño» de ser un artista, y se conecta con «Palm Dreams», donde el vocalista narra la experiencia de limpiar y reorganizar el hogar de su madre luego de su muerte.

«Softer Spoken» se destaca por su dinamismo en la estructura de las canción y por sus cambios melódicos, que coinciden a su vez con los cambios de visión en la lírica de Jeremy, mostrando nuevas perspectivas, aceptación, y la disposición de abrazar esta nueva etapa en su vida, en canciones como «Posing Holy» y «Water Damage».

La recta final del álbum llega con dos tracks que podrían considerarse de los puntos más altos de este trabajo. «Skyscraper» deja un poco de lado los gritos, para que el lado mas «post» de la banda reluzca, y las voces limpias de Bolm se mezclen con las de Julien Baker, vocalista de boygenius, quien participa como invitada aportando armonías de voces serenas, pero imponentes. Además, un breve mensaje de audio de la madre del vocalista corona el final de track, avivando la nostalgia acumulada. «Gather» cierra el disco, y condensa musicalmente los mejores atributos de la placa en una pieza que destaca la capacidad de recomponernos, mirando hacia nosotros mismos.

Un final ideal para una obra cuyo peso emocional es gigante y permanente, ya que la muerte siempre será un denominador común en la música, arte y vida. La banda está consciente de la importancia de este trabajo, por lo que suele incluir varios cortes de éste en sus giras, además de promover su trabajo más actual. Es más que seguro que podremos disfrutar algunas de estas canciones en el concierto que tendremos la próxima semana en Santiago.

 

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Javier Bravo

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