«The Spartans»: La curiosa historia del equipo de fútbol creado por Ian Curtis de Joy Division y su escondida pasión por el deporte
Mucho antes de convertirse en una de las figuras más influyentes del post-punk con Joy Division, Ian Curtis ya demostraba una personalidad intensa y obsesiva. Quienes lo comocieron sabían bien de antemano que cuando una idea captaba su atención, se entregaba por completo a ella. Y una de sus primeras pasiones fue el fútbol, aunque nunca se ha hablado mucho de aquello.
Según relató Deborah Curtis en su libro Touching From a Distance, cuando Ian era niño no le bastó con jugar en los descampados de la aledaña Macclesfield. Decidió organizar su propio equipo de fútbol, al que bautizó «Los Espartanos» (The Spartans), reflejando desde muy temprano ese carácter determinado que marcaría toda su vida y también su ferviente lazo con la literatura que llevó a incrustar en su magnífica y oscura pluma al escribir canciones para la banda.
Según cuenta su viuda en el libro; «En lugar de simplemente patear una pelota en el campo con algunos amigos, organizó un equipo de fútbol llamado los Espartanos; su admiración infantil por los antiguos griegos le ayudó a elegir el nombre. Concertaba los partidos anunciándolos en una revista. Su enfoque siempre era decidir la mejor manera de hacer las cosas; el fracaso no era una opción. Ian parecía conseguir lo que quería y Tony Nuttall nunca pudo decidir si Ian era un niño mimado o si era capaz de hacer que las cosas sucedieran por pura determinación. De cualquier manera, siempre era capaz de encontrar la iniciativa cuando deseaba algo con mucha intensidad.»
Aquella anécdota puede parecer menor, cuenta Deborah, pero ayuda a comprender mejor la personalidad del futuro líder de Joy Division. Curtis solía involucrarse completamente en todo aquello que despertaba su interés: primero el fútbol, luego las motocicletas, más tarde la poesía, la literatura de J.G. Ballard y William Burroughs, hasta terminar encontrando en la música el vehículo perfecto para canalizar todas esas influencias.
Y tampoco su fascinación por el fútbol nunca desapareció. Ian fue un reconocido hincha del Manchester City, club al que siguió durante gran parte de su vida y cuya relación con Joy Division continúa hasta hoy. En el Etihad Stadium es habitual escuchar canciones de la banda antes de los partidos, especialmente «Disorder», convertida en uno de los himnos favoritos de la afición.
“Ian era el único miembro de la banda interesado en el futbol. Solíamos hablar de los partidos, y sobre su equipo: el Manchester City”, reconoció Kevin Cummins, fotógrafo de Joy Division, durante 1979, un año antes del suicidio de Ian Curtis.

