¿Aceptación o rechazo total?: Velvet Sundown, esta es la banda de rock creada completamente con inteligencia artificial
“Saving modern rock”. Así se describe en Instagram la nueva banda The Velvet Sundown. Y la particularidad de esta agrupación —que apareció de la nada— es que todo ha sido generado por inteligencia artificial. Desde las portadas de los discos hasta la descripción, su identidad visual, todo, fue concebido en un programa, que logró recopilar los sonidos del rock clásico casi a la perfección, formándole una identidad y un concepto que es real ¿o no?
No es la primera vez que la intervención de herramientas tecnológicas, se involucran en procesos que tradicionalmente son humanos, pero ¿hasta qué punto podemos considerarlo como algo “normal”? ¿Es una oportunidad o un problema? Por ahora, la respuesta es más bien ambigua. Por un lado, aplicaciones populares como ChatGPT o Gemini, se han integrado con naturalidad a la vida cotidiana, creando una nueva realidad, y casi sin darnos cuenta nos hemos adaptado a la digitalización de todo, abandonando hábitos y costumbres como leer en físico, consumir música en formatos físicos como CD, vinilo y aún más cassettes.
El desarrollo y avance detrás de estas tecnologías, han escalado hasta provocar el vértigo y claro, teorías conspirativas cuando se toma real conciencia del alcance e impacto de estos sistemas. Actualmente, la industria musical es una de las más golpeadas y dónde hemos podido percibir realidades que creíamos imposibles, pues basta con seguir al pie de la letra algún tutorial y tendríamos una versión de «Creep” de Radiohead en la voz de Ozzy Osbourne, una banda que compone pero usa la voz de Liam Gallagher (que ya existe), o un dueto entre Madonna y Bod Dylan. En fin, las posibilidades son infinitas.
Tampoco es la primera vez que nos enfrentamos a proyectos “diferentes” como lo fue la propuesta de Gorillaz en los 2000 o el papel de Hatsune Miku que ya es capaz de realizar conciertos holográficos. Esta estética “futurista” ya ha sido explorada, pero estos cruces que están ganando fuerza, han impactado la forma de crear arte para siempre, de hecho, por el 2018 un cuadro creado con IA se vendió en más de un millón de dólares, de locos ¿no? Y suma y sigue, pues cada vez son más los autores de libros que en su lucha por la auto publicación deciden ocupar generadores de imágenes concebidas por la inteligencia artificial, como apoyo visual o derechamente creación de la parte gráfica de novelas, o elementos más complejos como traducción o corrección de textos.
Lo preocupante, es que existen múltiples procesos creativos y expresiones artísticas afectadas e intervenidas por la IA, y los marcos legales, no alcanzan a proteger de manera eficaz a los artistas, pues no hay una normativa específica que regule o impida el uso de voz, o samples y mucho menos, crear algo desde el nacimiento, como ocurre con esta banda. ¿Cuál es la protección efectiva de los derechos de autor? según la legislación nacional e internacional: depende. Lo primero que debemos plantearnos es ¿cuándo una obra está protegida? los requisitos esenciales son copulativos y deben, por un lado ser una obra original, y por el otro, debe haber sido creada por una persona física. Lo que nos lleva a reflexionar al respecto ¿Qué se entiende por obra original? ¿Dónde trazamos la línea entre la creación humana y la artificial?
La gestión de estos bienes intangibles, supone desafíos en cuestiones de propiedad intelectual en Chile. Regulados por la Ley N° 17.336, que protege a los creadores, tiene importantes retos en lo que versa sobre autoría y titularidad de contenidos presentes en los algoritmos. Y aunque la IA puede ser una herramienta útil en procesos complejos como la composición, producción e incluso ser una especie de curaduría musical, ya la realidad está alterada y su impacto directo en la forma en que consumimos música es irreversible, porque las plataformas son capaces de crear listas de reproducción personalizadas en segundos, abriendo caminos inesperados de difusión, reemplazando poco a poco funciones que eran enteramente humanas.
Entonces ¿podemos considerar a The Velvet Sundown como una banda que no existe? Aparecieron en junio de 2025 y conquistan Spotify con más de 1,4 millones de oyentes mensuales. «Floating the echoes» «Dust and Silence» y el reciente «Paper Sun Rebellion» lanzado el 14 de julio, son los álbumes publicados en menos de un mes, una productividad que encendió las alarmas y con ello, se reforzó la teoría de que había sin duda, intervención de la IA detrás de este proyecto. Finalmente, se confirma, con la misma descripción de artista de Spotify y diversas publicaciones en redes “The Velvet Sundown es un proyecto de música sintética guiada y dirigida por humanos. Compuesta, interpretada y visualmente apoyada por la inteligencia artificial” luego continúan “Esto no es un truco, es un espejo, una provocación artística continua para desafiar los límites de la autoría, identidad, y el futuro de la música misma en la era de la IA. No es del todo humano, no es del todo una máquina. The Velvet Sundown vive en algún lugar intermedio.”

