Trump confirma que no asistirá a ceremonia del Super Bowl estadounidense y critica a Green Day y Bad Bunny: «Son terribles» y «lo único que hacen es sembrar odio»
Donald Trump confirmó que no asistirá al próximo Super Bowl y aprovechó la ocasión para lanzar duras críticas contra dos de los artistas que formarán parte del espectáculo, calificándolos de “terribles” y acusando la decisión de “sembrar odio”. Una declaración por decirlo menos paradójica viniendo de quien ha construido su figura pública a partir de un discurso confrontacional, con tintes autoritarios, y más aún en un contexto marcado por el recrudecimiento de la violencia policial y las acciones del ICE contra comunidades migrantes, intensificadas en los últimos meses bajo su retórica y respaldo político.
La edición número 60 del Super Bowl, que se realizará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium, tendrá como gran protagonista del show de medio tiempo al puertorriqueño Bad Bunny, una decisión que ha generado un fuerte rechazo en sectores del movimiento MAGA. La jornada también contará con Charlie Puth, quien interpretará el himno nacional de Estados Unidos; Brandi Carlile, a cargo de America the Beautiful; y Green Day, que participará en la ceremonia de apertura.
En declaraciones al New York Post el pasado 24 de enero, el Presidente —quien sí asistió al Super Bowl del año pasado— explicó que su ausencia se debe principalmente a la distancia del evento. “Está demasiado lejos”, afirmó. “Siempre me ha ido muy bien en el Super Bowl, les gusto. Iría si fuera un poco más corto”.
Trump también apuntó directamente contra Bad Bunny y Green Day, ambos conocidos por sus críticas públicas hacia su figura. “Estoy en contra de ellos”, declaró. “Creo que es una elección terrible. Lo único que hace es sembrar odio. Terrible”.
Anteriormente, Trump ya había calificado como “una locura” la decisión de tener a Bad Bunny como artista principal del show de medio tiempo, asegurando incluso que “nunca había escuchado hablar” del músico. Además, uno de sus asesores confirmó que agentes del ICE estarían presentes en lo que describieron como un concierto “vergonzoso”.
Antes de que se hiciera oficial su participación en el Super Bowl, Bad Bunny había anunciado que no realizaría una gira por Estados Unidos durante su actual tour mundial, citando temores por posibles redadas del ICE en sus conciertos, declaraciones que encendieron aún más las críticas desde sectores de extrema derecha. Por su parte, Bad Bunny respondió de manera desafiante, prometiendo que “el mundo va a bailar” durante su show de medio tiempo, según adelanta en un nuevo spot promocional.
Pese a la controversia, la NFL defendió su decisión. El comisionado Roger Goodell aseguró que la elección fue “cuidadosamente pensada” y reafirmó el respaldo total de la liga al show.

