Vola en Chile: Aún hay sonidos que explorar

Vola en Chile: Aún hay sonidos que explorar

Quien empiece a leer esta reseña, se encontrará con una apreciación objetiva, imparcial y completamente desimplicada respecto al debut de Vola en Chile el 25 de noviembre… Es lo que me gustaría decir, pero me temo que no es para nada cierta esta afirmación. Como fanático, me haré cargo de mis apreciaciones.

Fenomenal sería poco para referirme a lo vivido, en un encuentro que era más esperado de lo que imaginaba respecto a los oriundos de Copenhague, Dinamarca. Los fanáticos cantaron cada una de sus canciones, e interactuaron todo lo que pudieron con el grupo que ha venido a mostrar que en suelo nacional hay gente que quiere explorar e integrar nuevas sonoridades a las coordenadas habituales que cubren al metal progresivo y alternativo. Ya que si hay algo que ha destacado la trayectoria de los daneses, es que han sido eclécticos y vanguardistas en integrar recursos musicales que hace algunos años hubiesen parecido completamente incompatibles.

Pero antes de ir en más detalles, tenemos que mencionar el impecable desempeño de Target, grupo de Santiago liderado por el guitarrista Luis Soto que presentó sin titubear algunas de las canciones de su disco Deep Water Flames, empezando a calentar el ambiente hacia lo que sería el plato fuerte de la noche. Destaco la ejecución de la canción Drowned in an Everlasting Mantra.

Posteriormente, de forma puntual, aparecen en escena los debutantes Vola con 24 light-years, posiblemente una de las canciones que mayor popularidad generó durante el lanzamiento de su reciente disco Witness, el cual los traería por primera vez a Sudamérica. Inmediatamente se sintió cómo el publico acompañó cantando este y los otros hits venideros: Alien Shivers y Napalm. Desde un inicio se notó la relevancia del tecladista Martin Werner en la forma en que el grupo iba dando paso y consolidando las canciones, además de trabajar las texturas y sonidos que han dado tan característico estilo a la banda.

Asger Mygind lideró de forma sobria pero carismática la presentación, dando paso a varias interacciones y a mostrar su constante sorpresa por la acogida que estaban teniendo durante la presentación. Ante un energético Club Chocolate, logró sintonizar de buena forma con el público al momento de introducir las canciones más lentas del repertorio de la noche, Ruby Pool y una versión lenta de Enter, canción de su segundo EP Monster.

No tengo reparo alguno en señalar que mi favorito de la noche es el bajista Nicolai Mogensen, quien además de mantener de forma sólida la rítmica de la música y de apoyar en los sintetizadores, se ha vuelto conocido dentro del género por su sonido demoledor y pesado, siendo quizás el gran responsable de la influencia de Meshuggah y del djent en general en el sonido del conjunto. Brutal, nada más que decir aquí. Future Bird, Your Mind is a Helpless dreamer y Head Mounted Sideways destacaron el sonido de las cuerdas graves.

Pero no olvidemos que un buen bajista destaca en la medida de que su partner rítmico también mantiene un desempeño pulcro. Adam Janzi, baterista quien llegó a la banda antes de las grabaciones de su segundo disco y único integrante que no es de Dinamarca, ejecutó cada canción con una energía y precisión envidiables, posiblemente aquella que mostró desde que fue encontrado en Youtube al haber compartido un cover de la que sería posteriormente su principal banda. Smart Friend, Straight Lines y Whaler – primera pieza del encore-, son canciones exigentes que tocó al parecer sin ninguna pizca de dificultad.

Finalizada la poderosa Inside Your Fur, y con mucho agradecimiento, el grupo termina su presentación para dar paso a una breve interacción con su fanaticada donde firmaron autógrafos y dieron fotografías, gesto de humildad que logró consolidar un debut ansiado desde hace varios años por quienes los conocieron por redes sociales desde inicio de la década del 2010. Un debut que sin duda no será olvidado.

Por último, es necesario hacer sobresalir la puesta en escena de Vola, caracterizada por un conjunto de pilares de luces que de forma modesta pero efectiva acompañó toda la presentación, y además de que el grupo sigue rompiendo prejuicios y esquemas en torno a los caminos que la música del género irá tomando, ya que se sirvieron constantemente de recursos tecnológicos digitales y actuales para cuidar su ejecución. No usaron amplificadores, y sonaron claros y masivos. Sin duda son un claro ejemplo de que aún hay sonidos y técnicas que explorar, tanto en el estudio como en la forma de presentar su masa de canciones en vivo.

P.D: Gracias por tocar We are Thin air, ¡Tremendo tema!

Setlist:

24 Light-years

Alien shivers

Napalm

Stray The Skies

Ruby pool

We are Thin Air

Future Bird

Your Mind I a helpless Dreamer

These Black Claws

Enter  (Versión acústica)

Ghost

Head Mounted Sideways

SmartFriend

Straight Lines

Encore—

Whaler

Inside your Fur

Fotos: Cristian Calderón

Rodolfo Galleguillos

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