2×1: “Nice Boys” Rose Tattoo vs. Guns N’ Roses

2×1: “Nice Boys” Rose Tattoo vs. Guns N’ Roses

Eran tiempos del circuito de clubes del Sunset Strip angelino; y Guns N’ Roses sólo tenía a su haber el EP de cuatro canciones, autofinanciado, cuyo título era Live Like a Suicide (1986) —que en vivo sólo tenía añadidas pistas grabadas de una audiencia, la ejecución siendo en estudio. Producción que para cerrar, incluía un cover de Aerosmith, pero hay otra que para el oyente casual podría pasar por factura propia: Nice Boys. El segundo tema, con el pegajoso coro con aquello de “Nice boys don’t play rock ‘n’ roll!”; un vertiginoso y sucio ritmo callejero, que apenas supera los tres minutos de duración. Casi una rareza en directo, que sólo tuvo su apogeo en concierto durante la etapa inicial de 1985-86; junto con nuevo asomo en la gira de 1993.

Pero lo cierto es que el crédito de la canción corresponde a una de sus tantas influencias —más de Axl Rose e Izzy Stradlin que del resto: los australianos Rose Tattoo. Un nombre que no tuvo mucha fama fuera de las fronteras oceánicas, pero que llegó en menor medida a otras latitudes; como un número que goza de más culto que popularidad. Con una discografía poco abultada; su primer trabajo homónimo, de 1978, es el que mejor se conoce —figurando también en la segunda posición Nice Boys. Un estilo áspero y sin pulir, destacando la figura del vocalista Angry Anderson; sonando similar al primigenio AC/DC, teniendo ambos en común a Harry Vanda y George Young tras la producción.

Volvió a aparecer en el catálogo de Guns N’ Roses, ya fichados por el sello Geffen, en la que fue su segunda entrega: GN’R Lies (1988), cuyo Lado A fue compuesto íntegramente por el ya mencionado Live Like a Suicide. Desde la época en que sólo quedó Axl Rose dentro de la formación, e incluso en la reunión de los miembros originales, ha vuelto a aparecer sobre el entarimado un puñado de veces; con una inclinada presencia en Oceanía —situación que cuando ocurre, se presta siempre para un dueto con Angry Anderson; aprovechando la posición de telonero que tiene Rose Tattoo. Inclusive las veces que ha estado por allá Slash, en su faceta solista secundado por Myles Kennedy, también adoptó la costumbre de extender la invitación a la misma persona; para recordar que los chicos buenos no tocan rock ‘n’ roll.