A Day to Remember: la energía de un riff en exponencial ascenso

A Day to Remember: la energía de un riff en exponencial ascenso

La banda originaria de Florida es uno de los artistas más esperados en la décima versión del festival Lollapalooza Chile. Con un periodo de actividad que comenzó en el 2003 ha podido sacar siete placas de estudio, las cuales han tenido una amplia aceptación por parte de la crítica y la industria musical. Cuatro millones de oyentes mensuales en Spotify (Chile es el segundo país que más los escucha) y con más de 300 millones de reproducciones en YouTube son los argumentos más sólidos que posee la agrupación liderada por Jeremy Mckinnon.

Eran principios del 2000, Korn, Limp Bizkit y Slipknot lideraban los charts de rock a través de la movida Nu Metal. Green Day hacía de las suyas con giras por su disco Warning e Interpol lideraba el revival e indie. Sin embargo, había una banda que sigilosamente estaba realizando muchos conciertos a la vez: A Day to Remember, quien mezcló la potencia de Killswitch Engage con el punk melódico de New Found Glory para disfrutarlo en el escenario principal del Warped Tour como una especie de “easycore”.

Se habla que efectuaron más de 300 presentaciones, que los llevó a estar en los ojos y oído de las casas discográficas. Su álbum debut titulado “And Their Name Was Treason” lanzado el 2005 les abrió las puertas de varios mercados, entre ellos Oceanía, pero uno de los más importantes fue el europeo que los logró posicionarse con su sonido casi único en el circuito del rock.

Comenzamos en un pueblo realmente pequeño en el garaje de nuestros padres y la policía nos visitaba todo el tiempo solo por tocar nuestra música; los vecinos se enojaban por eso. Todo fue un crecimiento gradual. Es por eso que hemos sido capaces de sostener las cosas; nada llegó demasiado rápido. Creciendo lentamente el curso de 10 años nos dio tiempo para crecer“, dijo en el año 2013 Jeremy McKinnon, frontman de la agrupación.

Sobre el proceso creativo de su sexto álbum de estudio titulado “Good Vibrations” y que contó con la producción de Bill Stevenson, quien ya había trabajado con Black Flag y The Descendents aseveraron que “alquilamos una cabaña en las montañas de Colorado y a diferencia de los últimos tres discos, compusimos las canciones entre los cinco. Dejamos que todo fluya de manera natural. Fue una experiencia que cambió para siempre nuestra manera de hacer música. Y trabajar con Bill (Stevenson) fue realmente maravilloso. Al principio no lo entendíamos bien, y creo que por eso inconscientemente nos esforzábamos para impresionarlo. Nos exprimió de tal manera que en este álbum dejamos todo nuestro potencial”.

Para finalizar, McKinnon expresó que su penúltima placa los hizo salir de su zona  de confort y trabajar con mayor libertad: “terminamos creando algo grandioso para todos. Creo que la razón de por qué las personas se sienten conectados con nuestra música es en gran medida porque se ven reflejados en las emociones que exteriorizamos. Y aunque la mayoría de las canciones son un descargo más bien personal, quienes estén atravesando un momento similar se sentirán identificados. Y justamente esa es la idea principal de A Day to Remember”.

Los estadounidenses se presentarán, luego de seis años, el sábado 28 de marzo en el Lollapalooza y el lunes 30 de marzo en la Cúpula Multiespacio como uno de los sideshows del festival, donde repasarán parte del material del disco “Bad Vibrations” (2016) y pinceladas de lo que es “You’re Welcome” su nuevo trabajo de estudio.

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