«Amamos hacer música y que la gente quiera escucharla es lo más importante» – Entrevista con Dry Cleaning

«Amamos hacer música y que la gente quiera escucharla es lo más importante» – Entrevista con Dry Cleaning

Con su sonido característico que fusiona post-punk, sppken word y toques de rock alternativo, Dry Cleaning continúa sorprendiendo a sus seguidores con su evolución musical. Su último álbum, «Secret Love», ha sido recibido con entusiasmo por la crítica y sus seguidores, sobre todo por las novedades sonoras que contiene. Con letras cargadas de observaciones agudas y una instrumentación más experimental, los británicos logran profundizar en temas de la intimidad y las relaciones humanas, sin perder su sello único.

En esta entrevista, hablamos con ellos sobre el proceso creativo detrás de «Secret Love», las influencias que marcaron el sonido del álbum y cómo su estilo ha seguido evolucionando a lo largo de los años, al igual que su forma de componer.

-En “Secret Love”, el sonido de la banda parece expandirse, explorando texturas más complejas y capas de instrumentación, especialmente con sintetizadores y momentos acústicos. ¿Qué les inspiró a abordar esta producción más experimental?

Es algo que siempre quisimos hacer, realmente. Cuando hicimos los primeros dos EP y los primeros dos álbumes, nunca tomamos esa sonoridad como algo definitivo para la banda. Fue solo el momento en el que estábamos y los productores con los que trabajábamos, con las canciones que teníamos.

Definitivamente la evolución de las capas ha ocurrido desde que Nick (baterista) se sintió más confiado con la escritura de las canciones con las capas de sonido, antes de estar sentado detrás del kit y escribir sólo desde ese punto de vista. En este álbum fue fundamental escribir estas partes desde el principio. Y eso es muy útil porque es algo que él realmente quiere hacer, y tiene un buen oído para una melodía o arreglo.

Cambia la forma en que tocas tu instrumento para que se sienta diferente. En particular porque son sonidos de teclado interesantes. Por ejemplo, cuando agarras una mandolina o una guitarra acústica, haces un buen contraste con esos sonidos.

Uno de nuestras partes favoritas en el álbum, cuando la estaba grabando, pensé que arruinaría la canción, pero ahora creo que es uno de los mejores detalles del álbum, cuando quiso usar un piano. Es una gran toma y tiene una textura increíble.

-¿Las canciones de este disco nacieron a partir de improvisaciones o tenían un plan ideado previamente?

Todas empezaron de la misma manera que nuestras anteriores grabaciones; solo los cuatro de nosotros en una sala improvisando y grabando juntos. Mucho de la composición viene de escucharnos, así que grabábamos cada jam en un teléfono y teníamos una gran banca de ideas. Teníamos un día en el que nos sentábamos a escuchar y comentar cada sesión. Pero quizás diferente aquí fue, en lugar de ir directamente desde ese punto a la sala de ensayo o a tocarlas en vivo, experimentamos con distintas salas, para ver cómo respondemos y reaccionamos a diferentes ambientes para ver cómo resultaban los avances.

Cuando llegó el momento de ir al estudio, teníamos canciones que podríamos haber lanzado en el momento. Eran grabadas profesionalmente por grandes ingenieros, pero nos daban sugerencias para ver las canciones desde otro punto, mover ciertas cosas o para enfocarnos menos en la interpretación y más en el feeling.

-¿Planean lanzar estas sesiones previas alguna vez? Tal vez con una edición especial de “Secret Love” en el futuro?

Sí, definitivamente. Las canciones cambiaron tanto, que es muy bueno escuchar la genesis de esas cosas. Lo que hicimos en Dublín, por ejemplo, fue realmente genial también, e incluso eran versiones más violentas que las finales. Hay una versión de una canción que va a estar en una versión de bonus deluxe que va a salir pronto, llamada “I Have the Key”. Hubo una versión que hicimos en Chicago con nuestro buen amigo Bruce, que toca el saxofón en la canción, y en “Let Me Grow and You’ll See the Fruit”. Fue una sensación tan buena, y una cosa tan extraña la que capturamos.

-Hace algunos años tuve el privilegio de entrevistarles para tu primer concierto aquí en Santiago, en la época de “Stumpworks”. ¿Hoy en día se sienten más relajados con toda la exposición que está recibiendo la banda, considerando que incluso fueron premiados con un Grammy?

Sí, es interesante porque la experiencia de esto es muy diferente a cómo se ve. Básicamente, estamos teniendo esta entrevista desde nuestras habitaciones -risas-. Los métricos que tenemos para entender lo bien que nos está yendo son pequeños y bastante abstractos. A gran escala, vivimos básicamente la misma vida de antes. No ganamos más dinero, eso es seguro -risas-. Nos alegramos que el poder avanzar con nuestra música no cambie nuestras vidas, porque no es como si nuestras vidas fueran tan malas antes. Amamos hacer música y que la gente quiera escucharla es lo más importante. Es definitivamente agradable normalizar el viaje y la conexión que tenemos alrededor del mundo. Es como tener gente que admiramos, músicos y artistas, que escuchan y son fans de nuestra banda. Tomó un poco de tiempo para entender que estamos en ese mundo, entonces es un regalo y un privilegio saber que una pieza de música viajará alrededor del mundo y que se escuchará por muchas personas. Eso es algo nuevo. Hemos sido músicos desde hace 15 o 20 años, y eso es un gran cambio de las cosas anteriores que hemos hecho.

-¿Cómo dieron forma al aspecto visual de “Secret Love”? Sobre todo para la carátula y los videoclips.

Intentamos dar a la gente con la que colaboramos mucho espacio. Creo que los cuatro de nosotros somos bastante categóricos sobre lo visual; todos tenemos ideas interesantes para aportar. Nos reunimos para hablar de la obra de arte de la carátula, y la idea de hacer los bailes en los videos surgió y nos parecía muy bien, ya que no habíamos hecho nada así. Siempre buscas hacer algo diferente y el bailar fue algo fuera de nuestra zona de confort. Cuando trabajamos con Erica Eyres para la carátula, en realidad le pedimos a los cuatro de nosotros que estuviéramos como los clásicos álbumes de rock y roll -risas-, pero ella no lo hizo, lo que es probablemente lo mejor, porque es una gran obra, pero esa fue la motivación; hacer un recuerdo bastante íntimo donde puedes conocer la banda mucho más. La conexión con Erica fue maravillosa, solo la hemos conocido por Zoom pero ella parecía tener manerismos similares al resto de nosotros y parecía que encajaba con los cuatro de nosotros tan instantáneamente que creo que nos filtró con confianza para que su trabajo se comunicara bien. 

¿Están planeando visitar Sudamérica de nuevo, tal vez en el futuro próximo?

Esperamos que este año. No hay planes concretos para hacerlo aún, pero sabemos que nuestros agentes están trabajando para llevarnos allí y nos gustaría volver. Tuvimos un gran concierto la vez pasada.

 

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Javier Bravo

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