Arcade Fire regresan conectando almas con «WE» (2022)

Columbia Records, 2022

Si hay algo que hace bien Arcade Fire es no equivocarse al tratar temas que hablan de existencialismo, pérdidas, momentos de tristeza y soledad. Ahora, y al igual como grabaron su álbum debut, «Funeral» de 2004, cuando tenían poco más de 20 años, nos hablan de una época en la que nuestra perspectiva sobre la muerte y el envejecimiento, nuestros padres, nuestra ciudad natal, se vuelve más frágil y compleja, y por supuesto que ahora las ansiedades perpretadas por una pandemia hostil fue desde donde surgió la fuerza creativa del disco, que al igual que ese maravilloso «Funeral», tuvo todo que ver con todo lo expuesto.

Los canadienses juegan con la separación del “yo” y “nosotros”, que es lo que constituye el núcleo del álbum (“I” y “WE”). La primera mitad de WE refleja los hábitos egoístas y ansiosos de la vida moderna, nuestras tendencias autodestructivas que conducen a la disociación, la apatía y la angustia; la segunda mitad, entonces, es completamente liberadora: se enfoca en la unidad, luchar contra lo negativo, el poder del colectivo, la familia, y ofrece un faro de esperanza. Así es como decidieron titularlo, de hecho, pese a la contraposición.

«Age of Anxiety» I y II conforman la primera parte, con toda la luminosidad de la banda arraigada desde tantos años. «(Es la era de la duda/Y dudo que lo averigüemos/¿eres tú o soy yo?/Edad de la ansiedad
(¿Estás hablando conmigo?)» dice el cuestionamiento de su arranque tan minimalista, mientras en el segundo «(Rabbit Hole)» se mueve hacia terrenos más bailables, los cuales desde tiempos inmemoriales han manejado. Nos llevan de la desolación más pura a la discoteca, sin que nos demos demasiado cuenta. Es solo el comienzo.

Eso mismo hace que el tono de las canciones suenen como un yin y yang. Canciones de corte introspectivo, con mucha sutileza y exploratoria del alma; Butler y Chassagne escribieron todo el disco con guitarra y piano en su casa de Nueva Orleans, asegurándose que llegara desde las entrañas antes de presentárselo a sus compañeros de banda. De la misma forma que «Funeral», de hecho han afirmado que partes del sencillo principal de varias partes de la épica intempestiva de «The Lightning», mientras que aspectos de la también multiparte “End of Empire” se materializó por primera vez cuando estaban en la universidad. Hay un dejo inevitable de esos aires juveniles, pero nostálgicos al mismo tiempo. Por su lado «Unconditional I» (Lookout Kid)», nos conmueve con reminiscencias Talking Headianas y su segunda parte donde Régine toma el protagonismo con su hermosísima voz y talento para manejarla, una vez más.

«WE» está demasiado inspirado para que no conecte en muchas de las canciones con algunas de nuestras almas. La fibra emocional de Arcade Fire con el tiempo no se ha perdido para nada, pero también el regreso de la épica característica de la banda y aquellos temas construídos en pos del “himno de estadio” dicen presente. Sin pensarlo y con algo de pocas expectativas, «WE» se convierte en uno de los álbumes mejores logrados de los canadienses, por la tremenda nostalgia y melancolía en que fue parido, que habló de un momento extremadamente difícil para la increíble pareja Butler/Chassagne.

Por Patricio Avendaño R.

Nacion Rock

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