Nación Rock Awards 2012: Los mejores discos del año, Primera Parte: Del 20 al 11

Sí, ya estamos bordeando el fin de este año y tal cual como el año pasado les presentamos los que fueron nuestros discos favoritos del año, este 2012 realizamos el mismo y entretenido ejercicio. Este año 2012 que en realidad estuvo muy nutrido de lanzamientos, marcado en gran parte por regresos esperados y por bandas que ya empiezan a consolidar su sonido. Eso, más una que otra novedad.

No pretendemos ser la verdad absoluta con respecto a esto, por lo cual puedes comentar y dar tu punto de vista ante esta disputada elección del equipo de Nación Rock.

Acá va nuestro recuento, comenzando en cuenta regresiva, del 20 al 11 en esta primera parte:

20) Neil Young: “Psychedellic Pill”

Pese a que este fue el año de Neil Young y su regreso con la Crazy Horse Band (el veterano músico canadiense y la banda se despacharon dos discos este año y emprendió una serie de shows en vivo) no le dio al clavo exactamente con su nuevo disco de estudio, que pese a concluir en jams y esa estridencia característica y contar con buenas baladas difícilmente logró estar a la altura de grandes joyas clásicas que el mismo supo imponer con la Crazy Horse, aún así, no podíamos dejar fuera al maestro y su buen regreso.

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Tracks recomendados: ‘Ramada Inn’, ‘Walk Like a Giant’

19) Crisalida “Solar”

Un muy bien nivel para la banda de metal progresivo es el que encontró este año. La banda demuestra cuánto se ha pulido en cuanto a materia de composición, además ofreciéndonos un disco que recorre un concepto muy íntimo relacionado con nuestras raíces, donde musicalmente van viajando en el disco tal cual como geográficamente, podemos encontrar metal muy pesado pero a la vez excelentes momentos de exploración, calma y serenidad muy pulcra. Excelente nuevo paso de la banda nacional.

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Tracks recomendados: ‘Atacama’, ‘Aurora Polar’

18) The Darkness “Hot Cakes”

Justin Hawkins y compañía regresan en gloria y majestad, pese a los altibajos que ha tenido esta banda ha sabido levantar cabeza y volver con un disco que apela a lo que mejor saben hacer: ritmos totalmente fiesteros, glamorosos y llenos de pura actitud rock’n roll. Si necesitaste este año un disco simplemnte para pasarla bien con tus amigos esta es una más que respetable elección.

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Tracks recomendados: ‘Every Inch of You’, ‘‘Keep Me Hanging Out’

17) Grizzly Bear “Shields”

Un disco del que no te puedes despegar, como siempre esta banda circunda por terrenos sonoros inexplorados, pop, acid rock y sicodelia convergen en un resultado por decirlo menos  atrapante. Otra banda de las que hoy en día se hace imperiosamente escuchar con detención y seguir sus pasos.

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Tracks recomendados:  ‘Sleeping Ute’,‘Speak in Rounds’

16) Ases falsos “Juventud Americana”

Un esperado debut, después de una especie de transición que provocó la salida de su guitarrista Héctor Muñoz, la banda de Cristóbal Briceño anteriormente llamada Fother Muckers demuestra claramente que está para comenzar un nuevo ciclo, “Juventud Americana” es un disco que se despacha un sinfín de historias llenas de líricas ambiguas y musicalmente el pop y el rock unidos en pos de sonoridades poco vistas por estos lados hacen de él un excelente resultado.

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Tracks recomendados:  ‘‘Estudiar y Trabajar’, ‘Manantial’, ‘Aguanieve’.

15) The Gaslight Anthem “Handwritten”

Otra banda que se encuentra en un excelente nivel, la portentosa voz de Brian Fallon, influenciado cada vez más por el gran Bruce Springsteen deja claro que la mirada punk rock de los nuevos tiempos puede derivar hacia otros senderos, melodías exquisitas y un nivel de composición que cada vez toma mejor valor. La mano productora de Brendan O’ Brien se notó claramente en un disco que juega con los márgenes musicales y crece claramente con respecto a sus antecesores placas.

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Tracks recomendados: ‘Handwritten’, ‘Keepsake’

14) Gary Clark Jr. “Blak and Blu”

Un hombre que viene a defender la música negra versión 2012, un nuevo guitar hero ha nacido. El hombre de Texas nos deslumbra con un disco lleno de vigor y diversidad, acá el soul, funk, blues rock y hasta hip-hop pueden convivir perfectamente. Eso sí, su soberbia ejecución en la guitarra y esos solos que hacen sacudirse quizá hasta el propio Hendrix en su tumba son de lo mejor del disco y lo que lo hizo destacar, más allá de la diversidad.

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Tracks recomendados: ‘When my Trains Pulls in’, ‘Bright Lights’

13) Dorso “Recolecciones Macabras del Campo Chileno”

Realmente sorprendente lo de Dorso, la banda de Pera Cuadra y Alvaro Soms cuadrándose con un disco espectacular, donde incluyendo instrumentos autóctonos y haciendo un recorrido por leyendas y mitos del campo chieno en una muy propia versión, divierten y aprovechan de demostrar porqué son referentes totales del estilo en nuestro país, death metal, black, doom, progresivo y todo hecho a la altura de cualquier grande del estilo. La banda nacional con este disco puede pararse al lado de los grandes del metal mundial sin ningún inconveniente.

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Tracks recomendados: ‘El Vampiro del Cogollo’, ‘Garrafa Cuesta Arriba’, ‘Visión Chilenoide’

12) Billy Talent “Dead Silence”

Dosis de potencia de las que nos tiene acostumbrada esta banda pero superando niveles autoimpuestos completamente. Un disco lleno de buenas melódías y potentísimos arreglos que van yendo desde un divertido punk rock hacia lo más visceral y desgarrador. Imposible no enganchar desde el primer minuto y seguir haciéndolo varias escuchas después inclusive.

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Tracks recomendados: ‘Viking Death March’, ‘Crooked Minds’

11) Soundgarden “King Animal”

Un esperadísimo regreso que si bien en gran parte cumplió expectativas, se fue quedando en algunos tracks que no lograron convencer mucho. Eso sí, nos reecontramos con ese Soundgarden perfectamente reconocible, el Soundgarden experimental, zeppeliano y con un disco diverso de canciones con mucho gancho, potencia, otras explorando territorios nuevos y baladas power de las que nos hicieron vibrar y hoy recordar con mucha nostalgia. Revividor de su sonido de todas maneras pero que se queda corto ante obras magnas propias de hace más de una década atras.

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Tracks recomendados: ‘By Crooked Steps’, ‘Non-State Actor’, ‘Taree’.

Ir a la segunda parte, discos del 10 al 1

 

2×1: “God Save the Queen” The Sex Pistols vs Motörhead + bonus track

Una de las más radicales declaraciones de todo ese raigambre contestatario del que fueron característicos los Sex Pistols claramente fue su insulto a la monarquía y a todo el establishment británico. La banda de Johnny Rotten, Sid Vicious y Steve Jones y su vulgar e incendiaria letra desafiaba más que a la propia Reina Isabel II de ese momento, a la burguesía, y por lo demás salían en defensa de la raza obrera como tendrían que declarar más tarde. Por supuesto, que esto a la realeza no le cayó para nada bien y simplemente no se quería creer lo que esta banda estaba representando para la juventud en ese momento, más aún con la reciente elección de “la dama de hierro” (Margaret Thatcher) al gobierno británico en 1979.

La canción, que sin duda es uno de los grandes clásicos de la banda, emblema de su único y decidor disco “Nevermind the Bollocks”, cuenta con la ya legendaria anécdota de haber sido intencionalmente tocada al frente del Palacio de Westminster, el día que la Reina celebraba su aniversario en un bote en el río Támesis, hecho que finalmente nunca se llevó a cabo debido al arresto policíaco del que serían víctimas; más tarde, se rumoreó que todo era parte de uno de los trucos publicitarios de su mánager Malcom McLaren, quien se había hecho un especialista en ese tipo de ‘pillerías’ y que fue hombre clave en lo que se llegó a convertir la banda.

La canción, compuesta por frases como “There is no future in England’s dreaming”, fue considerada himno de la actitud punk británica desde entonces y el rock que caminó posterior a su lanzamiento no quedaría del todo indiferente, pero veamos a los Sex Pistols primero:

Motörhead por su parte y Lemmy Kilmister hacen su versión en su álbum “We are Mötorhead” del año 2000, una versión que es casi un tributo a los pioneros punk rockers británicos. No cabe duda que la actitud de la banda quedó plasmada en la oferta de Motörhead y Lemmy Kilmister, ya que más que algo de actitud punk rock tiene, y aunque su sonido está considerado dentro de la rama del heavy metal, el propio Lemmy se ha encargado de refutar añadiendo “nuestra música es sólo rock’n roll”.

El sencillo es recordado por su videoclip, en el cual aparecen sobre un bus recorriendo calles de Inglaterra y con la propia reina conduciendo, más aún se ven muchos chicos punks dentro del público de su concierto. Una cruza perfecta de actitud punk y rock’n’roll que ha caracterizado a los ingleses.

No podemos terminar este artículo sin mencionar a otros grandes, en este caso del thrash metal, hablamos de los incombustibles Anthrax, quienes también tomaron toda la locura del punk para provocar sensaciones de catarsis en sus canciones. Siempre con el factor lúdico por delante y en su época seminal grabaron esta canción. Fue parte de su EP “Armed & Dangerous” de 1985, primer lanzamiento de la banda, con una formación que se anteponía con la clásica estructura que más adelante iba a dar mucho que hablar, claro que con los clásicos Joey Belladona y Frank Bello en voz y bajo respectivamente, con Scott Ian y Dan Spitz en las guitarras y con otro clásico como Charlie Benante en la explosiva batería. Una sucia y agresiva versión que no podíamos dejar fuera:

Disco Inmortal: Joy Division “Closer” (1980)

El mundo de la música y el rock está repleto de personajes cruciales e interesantes, pero sin duda que uno de los personajes que más nos han podido atraer casi magnéticamente es Ian Curtis y toda esa depresiva esencia plasmada junto a Joy División. ‘Closer’, sin duda es un disco musicalmente visionario e influyente para las nuevas generaciones del rock (sea alternativo, indie, new wave o el estilo desde donde se hayan colgado, que ya son varios a estas alturas), pero también lo que marcó este disco claramente fue el suicidio de este muchacho de tan sólo 23 años que llenó a la escena de tristeza y melancolía. ‘Closer’ fue un disco de concienzudas referencias literarias y con cartas de suicidio ocultas en toda su lírica. Como anticipando el devastador acto que cometió en 1980.

El discoy todo el procesollegó en un difícil período para Ian y de aquí en adelante las cosas irían decantando aún más oscuras para elya oscuro cantante.  El diagnóstico de epilepsia para el músico ya había sido anunciado y su enfermedad se iría acentuando aún más. Ya son contadas las veces en que Peter Hook y Bernard Summer hablaban acerca de sus ataques y de cómo tuvieron que socorrerlo más de una vez. Las fuertes medicinas empezaron cada vez más a provocar en él esa sensación de alienación de la sociedad y de sus propios compañeros, su personalidad cada vez se tornó más íntima y su relación sentimental debido a lo mismo empezó a resquebrajarse de a poco.

Si ‘Unknown Pleasures’, su buen debut de hace un año quiso reflejar esa conducta punk y visceral de la banda a terrenos más artísticos, con ‘Closer’ claramente el artista de la banda se revela, presentando un disco de una madurez musical mayor, con un grado de ensombrecimiento abismante pero genial a la vez. La lírica de Ian Curtis fue un punto clave además, dondey casi de una infame manera las letras depresivas reflejaban todo lo que estaba pasando, eso sí, revestida de toda esa poesía y citas literarias de las cuales Curtis era muy asiduo, casi al nivel de la obsesión, pero que evidenciaban un fatal desenlace que nadie supo leer antes en esta especie de crónica de una muerte anunciada completamente declarada a través de las canciones del disco.

La literatura se va desmantelando de inmediato con ‘Atrocity Exhibition’, que tiene como referente claro la novela de ciencia ficción de J.G. Ballard, muy similar en estilo a la poesía de William Boroughs, de quien Curtis fue declarado fan (incluso tuvo un desafortunado encuentro con el escritor en algún momento, donde terminó siendo insultado por el poeta, para regocijo y bromas de sus compañeros de banda que lo observaban), ‘Colony’ inspirada por el gélido cuento de Kafka además de muchas citas en canciones de este disco. Curtis siempre fue un lector y se empecinaba en ir descubriendo otros mundos, los cuales llevó a cabo en sus letras y en la música de Joy Division, tratando de dar énfasis en que su banda fuera un conducto para otras dimensiones artísticas.

La intensidad y densidad profundamente depresiva quizá es lo que separa a este disco de obras del estilo en la época, sin duda que el barítono estilo vocal de Curtis ayudaba en eso, pero también hay un ambiente musical oscuro completamente, la letra se nutre de desalentadores escritos sobre el avergonzamiento de un individuo, o el rompimiento de todo lo que puede ser alentador para un ser humano. La debacle personal de Curtis nunca se reflejó tan bien como en claros pasajes del disco.

La mencionada ‘Atrocity Exhibition’ desenfunda el sentimiento del morbo del cual cita Curtis, a través de una persona exhibida en un manicomio condenada a la soledad y al eterno sufrimiento, todo bajo un repetitivo ritmo de los tambores, efectos y disonantes intromisiones de la guitarra. En ‘Isolation’ se podría decir que los sintetizadores “levantan” la animosidad del album, pero no, la letra es devastadora: “Mother i tried please believe me, i’m doing the best that i can.I’m ashamed of the things i’ve been put through,i’m ashamed of the person i am.” (“Madre lo intenté, por favor créeme, estoy haciendo lo mejor que puedo. Me avergüenzo de lo que he sido, me avergüenzo de la persona que soy.”). ‘Passover’ habla del vacío en el que se encontraba con respecto a la relación con su esposa Deborah Curtis. La fúnebre voz del cantante contrasta con las percusiones que de hecho llevan un ritmo contagioso, pero que se desengañan con esas frías guitarras que arremeten para dar rienda suelta a una profunda desesperanza y a una canción que sonoriza una situación sin salida.

En ‘Colony’, podría decirse que tenemos el tema más cercano a lo que podría llamarse un “hit” o un single, aunque su frialdad sigue siendo la misma de sus anteriores, el auto cuestionamiento del porqué estamos en este mundo o qué vinimos a hacer es simplemente abrumador. Arranca quizá con algunos guiños a ‘Interstellar Overdrive’ de Pink Floyd, la canción mantiene un ritmo cabalgante, simple pero desconcertante al mismo tiempo, Joy Division sin ser experimental a un nivel extremo, sorprendía con cosas oscuramente enganchadoras, algo difícil de explicar, pero ahí está.

La idea del suicidio y del brutal epílogo que tendría todo este cúmulo de sensaciones para la existencia de Curtis queda reflejado en canciones como ‘Twenty-Four Hours’, ‘A Means to the End’ y “Heart And Soul”, en esta última potenciando la idea de que no hay salvación alguna, ya que lo que se quemará será el alma o el corazón deliberadamente. En ‘The Eternal ‘ y ‘Decades’ está la idea de los soldados capados de la guerra, la devastación, el holocausto, el sufrimiento humano nuevamente puesto en el ojo y mente de Curtis. ‘The Eternal’ está musicalmente por sobre el contundente y cualitativo contenido del disco, una canción transportadora y esencial en cuanto a lo que esta increíble banda nos quiere reflejar.

Es toda una experiencia la verdad, la lírica realmente logra transmitir una depresiva sensación, mucho más significativo se torna cuando en pleno proceso acaba con la vida de su principal protagonista ahorcado en su cocina. ¿Un disco para recordarlo? sí, muy tristemente, pero que también sirve para entender su desolada mente y en parte qué fue lo que lo llevó a tomar esta trágica decisión, hecho que queda claro en el álbum, lo de que bajo conceptos literarios había algo muy revelador y profético. Incluso es un disco que puede llegar a afectar a algún alma sensible por ahí, es tan fuerte que hay que tomárselo con precaución, de verdad, sin exagerar.

Musicalmente sus intervenciones y experimentaciones iban a detonar en algo realmente prometedor para las nuevas generaciones: The Cure, Depeche Mode, U2, Radiohead son sólo algunas bandas que beberían de su legado, la ramificación de su sonido se ha ampliado enormemente y a estas alturas no cabe duda que su influencia musical  y compositiva está latente en el presente y que lo seguirá estando con un montón de bandas que no dejan de representar de diversas formas su sonido. Un disco que tomó carácter de culto, muy merecidamente y que queda completamente como inmortal en nuestras memorias, al igual que la angustiante imagen y el talento del gran Curtis.

Patricio Avendaño R.

Disco Inmortal: The Doors “Morrison Hotel” (1970)

La llegada de “Morrison Hotel” al momento que estaba pasando The Doors no fue de lo más propicio para la banda que digamos, de hecho, lo fue muy por el contrario, con Jim Morrison algo averiado físicamente producto de su constante adicción al alcohol y las drogas y con un juicio de por medio que venía arrastrándose de su “obscena” presentación en 1969 en Miami, Florida, donde el mito cuenta que actuó desnudo y mostrando sus genitales explícitamente. En ese escenario entraron al estudio a tratar de reivindicar su imagen que por esos años fue bastante crucificada, sobretodo de parte de los sectores más conservadores de la sociedad norteamericana.

Entonces más que lamentarse por su suerte, el grupo se planteó esta nueva etapa musical casi como un desafío, donde para ellos claramente quedó de manifiesta intención el querer primar el arte antes que todo, el cual era su principal fuerte y así echar vista abajo de todos los líos y la exposición mediática a la que se encontraban en aquellos años. Hablamos de finales de 1969 y principios de 1970.

Tal como se replanteó The Doors en este aspecto llegó el sonido más callejero y rockero que fue lo que se impregnó en el disco a grandes rasgos: el jazz- y por sobre todo el blues- estuvo casi omnipresente en la placa. Jim Morrison ni siquiera dejó su veta poética, es más, podríamos decir que incluso se acentuó más desde otra perspectiva en “Morrison Hotel”, incluso por esos años el cantante publicó su libro de poemas “The Lord and the New Creatures”, tan de culto considerado por estos días.

Un disco que se dividió en un par de caras: la cara A con un sonido más blusero y maloliente, desde donde atacaría una de las más aclamadas gemas del cuarteto: ‘Roadhouse Blues’, una canción de bar, con un exquisito piano y una melodía para gozar escuchándola todo el tiempo, la participación de  John Sebastian (acreditado como “G. Puglese”) en la armónica, fue parte fundamental en el énfasis blusero de la canción, hecho que no es para nada menor, ya que fue una canción imprescindible para que muchos fans del blues se acercasen a la música de la banda de Los Ángeles. Una perfecta cruza entre el rock y el blues, aunque quizá no tan visceral como lo que estaba haciendo Led Zeppelin o Cream desde el otro lado del atlántico, llevando el estilo de la música negra hacia cosas mucho más densas.

Los teclados de Ray Manzarek aparecen deliciosa y sutilmente en cosas como ‘Waiting for the Sun’, tema nutrido de toda esta sombría poesía de Morrison, un tema que a decir verdad ya estaba hecho desde los inicios de la banda, claramente pensado para el álbum del mismo nombre de 1968, pero que finalmente encontró su mejor lugar en  esta entrega de 1970. ‘You Make me Real’, la elegida como sencillo no tuvo la repercusión que se pensó, una canción también permeada de rock clásico del puro y duro, acá espacio para la fiesta y el divertimento están asegurados, nuevamente los pianos protagonizando gran parte del tema, pero al parecer no encajó en el gusto más rebuscado de la media de fans de los norteamericanos, aunque es un clásico por donde se le mire hoy en día.

Temas como ‘Peace Frog’ con algún guiño a ‘A Little Less Conversation’ de Elvis mantienen una onda increíble en el disco, muy funketa en este caso. Las luces y escándalo bajan con ‘Blue Sunday’, donde Morrison, el amo y señor del disco y la banda hace gala de su talento tanto vocal con ese barítono que tanto lo caracteriza como con sus letradas composiciones, en este caso  llenas de nostalgia y romanticismo. La primera parte de este primer lado titulado “Hard Rock Cafe” (adivinen de donde salió la mítica cadena de restaurantes con tal nombre y símbolo clásico que en más de una polera se ha visto) viene a cerrarse con ‘Ship of Fools’, donde el bajo de Ray Neapolitan- un invitado fundamental del disco-, marca su sello, en un tema no tan abismante y que quizá no cuaja muy bien con el resto del disco, pero ahí está y no termina desagradando.

El lado B que se llamó “Morrison Hotel”, que a todo esto fue nombrado así al igual que el álbum por una foto (la de la portada) de un hotel donde llegaban vagabundos y errantes en Los Angeles, arranca con ‘Land Ho!’, que en un tono algo circense y medio country claramente marca otra estética musical, ritmos cabalgantes y la guitarra de Robby Krieger que empieza a inquietarse hacen de ella una intro muy amigable para este segundo lado. ‘The Spy’, otra canción blusera y con ese factor onírico que reaparece y que parecía haber quedado olvidado nutre de las mejores pesquisas Doorseanas al disco, una grande del álbum, algo subvalorada. ‘Queen of the Highway’, dedicada a Pam Courson, quien tuvo la suerte (?) de ser su pareja por largo tiempo, una tarea que llegó a ser titánica debido la personalidad del idolatrado cantante, es una especie de repaso histórico y con una ternura casi desmesurada de su relación con ella, en ningún caso oscura.

‘Indian Summer’ tomó prestadas partes de las sesiones de los primeros años de grabación de la banda y obviamente cae el sicodélico estilo de esos años, y sí, aunque este disco es un clásico por donde se le mire, podríamos decir que esta canción cae de relleno casi al cerrar la placa. Todo termina con ‘Maggie McGill’, ésta para nada de relleno y que nuevamente trae el aguardiente, el whisky y el vapor de cantina a esa esencia del disco, todo esto más el vozarrón de Morrison apareciendo como nunca.

Para ser un disco hecho en desafortunadas circunstancias que pasaban alrededor de la banda no lo hizo para nada mal. The Doors apostó por recoger las raíces del blues y combinarlas con un poco de todo lo que hizo en su carrera y resultó ser una obra de proporciones, aclamada por la crítica especializada, tanto de aquellos años como hasta el día de hoy por esta humilde tribuna. Fue algo así como el “Let it Be” de The Beatles por hacer un paralelo, un disco en épocas y momentos interpersonales complicados dentro de la banda, pero que resultó ser tan bueno al punto de considerársele mágico, inmortal e imprescindible, como casi todo lo que hizo The Doors pero asomando la cabeza por delante claramente en varias cosas de  su atesorada discografía.

Patricio Avendaño R.

2×1: “Superstar” The Carpenters v/s Sonic Youth

Pese a que ‘Superstar’ es una canción hecha por la dupla Bonnie Bramlett y Leon Russell, éste último compositor de una extensa gama de canciones para diversos artistas folk, country y R&B, sin duda que el mundo la conoció por la soberbia interpretación de los hermanos Carpenter en 1971. Fue punta de lanza para el éxito de esta banda/dúo llamada The Carpenters, formado por Richard y Karen, quienes brillaron por sus canciones de corte pop, muy melódico y por sus inspiradas interpretaciones.

También ellos tenían ese lado algo nostálgico, un poco de desamor y oscuro en las letras de las canciones que interpretaban, lo cual los caracterizó de alguna forma. Sin ir más allá Karen no tuvo una vida muy plena que digamos, y eso en gran parte se reflejó en sus canciones. Una mala alimentación y una anorexia consumada terminaron con su vida a sus cortos 32 años, pero claramente nos dejó una voz para atesorar, como es el caso de la bella composición que nos cita hoy:

[youtube]F9Nm_0pC4FM[/youtube]

 

Aunque para muchos que vivieron esos años la canción manifestó su carácter de inmortal, un espejo  que sirvió para que las nuevas generaciones llegaran a apuntar de alguna forma sus miradas a lo que hizo la dupla setentera, fue sin duda la versión de Sonic Youth, incluída en un disco fundamental para dar cuenta de aquello: “If I Were A Carpenter” de 1994, un disco de versiones de canciones de The Carpenters hecho por bandas de diversa índole, principalmente del rock alternativo noventero. También fue lanzado como sencillo split de Sonic Youth.

Cabe decir que la versión de Sonic Youth de alguna forma engrandece más aún la canción pero otorgándole todo ese factor sombrío, que los neoyorkinos manejan muy bien, al mismo tiempo difícilmente le quitan toda esa prestancia y el tono solemne de la canción original, como queda reflejado en este video. Más que un simple cover, es un verdadero homenaje:

[youtube]Y21VecIIdBI[/youtube]

Patricio Avendaño R.

 

Entrevista con Chiporro: “Para llegar donde están Los Tres se requiere mucho trabajo y esfuerzo”

Hace unos días estuvimos conversando con  Sebastián “Chiporro” Cabib y Paul Cortez-Monroy, ambos miembros de este nuevo proyecto llamado Chiporro, el cual si bien tiene como pie fundamental a Sebastián, hombre que ha trabajado y mantiene una relación muy estrecha con Los Tres y Álvaro Henríquez, también cuenta con músicos de variada gama como el experimentado Manuel Basualto (actual baterista en Los Tres) y el bajista  Jeremy Fuentealba. La nueva agrupación ya piensa lanzar su primer disco que titulará “Alfabeto”, en el cual han trabajado durante la última parte del tiempo, en lo que se ha transformado toda una aventura para este interesante grupo de músicos.

A continuación lo que hablamos con ellos acerca de este inminente debut y otras cosas más:

¿Qué fue lo que te motivó a armar este nuevo proyecto Chiporro?

Chiporro: Chiporro partió como un proyecto en un comienzo solista. Yo tenía pensado hacer canciones en mi casa, hacerlas en mi home studio y subirlas a internet, pero se fue dando de a poquito que se sumó el Paul, empezamos a trabajar juntos, después se sumó el Manuel y al final Jeremías que es el bajista y empezamos a armar la banda.

¿De cuánto tiempo estamos hablando que se empezó a estructurar esto?

Ch: El proyecto es bastante nuevo, estamos trabajando alrededor de un año y medio más o menos. Tiempo que nos ha servido para avanzar bastante, no una enormidad pero si llevamos bastante recorrido para como nació.

Cuéntanos un poco de la orientación musical que propone Chiporro

Ch: Es un estilo pop-rock, un poco de folk tiene metido, la novedad para este proyecto más que nada fue la incursión con instrumentos. A diferencia de Los Fraks que eran mucho más eléctricos, acá hay sintetizadores y empezamos a trabajar con la melódica, que de hecho es el instrumento central del disco. Es un timbre que le da un color y una sonoridad bien particular a las canciones. Tiene una onda mucho más amigable,  para nada pesado. La melódica tiene esa versatilidad también que nos gustó y donde podemos sacarle el provecho en canciones y hacerlas bien distintas unas de otras.

¿Para cuándo tienen presupuestado lanzar su disco debut y cómo se distribuirá?

Paul: Estamos trabajando en eso, el disco va a ser físico de todas maneras, pero también estamos viendo otras posibilidades de llegar a la gente. Quizá en formato pendrive, que también se puede comercializar en cierto sentido, distribuirlo con el disco, y material audiovisual dentro.

Ch: La idea es lanzarlo en el primer trimestre del 2013 y nuestro  single será ‘Caer’. También estamos ad portas de firmar con el sello Plaza Independencia, lo cual nos tiene bien contentos  además.

¿Cómo fue el proceso de grabación y producción del disco?

Ch: El disco lo produje yo y grabamos lo que es batería y bases en el estudio Máster de la Radio Horizonte y el resto lo hicimos en el estudio Hyton con Jonathan Tamayo, que también trabaja como sonidista con nosotros.

¿Fue tu primera experiencia como productor?

Ch: Ya había trabajado como productor con Los Fraks y en algunos otros discos de amigos ya había participado también. De alguna forma tenía algo de experiencia y también aprendí de un gran maestro (Álvaro Henríquez).

A propósito de eso,  Manuel es baterista de Los Tres y tu colaboras frecuentemente con ellos, cuéntanos de tu labor ahí y como piensan compatibilizarlo con este nuevo proyecto.

Ch: Sí, somos colaboradores de ellos, recientemente anduvimos en gira. La idea es seguir creciendo con Chiporro lo máximo posible pero también para nosotros esta experiencia de estar junto a Los Tres es muy gratificante. Compartir con esos grandes músicos y sobre todo con Álvaro es increíble, él es simplemente un genio y hay que reconocerlo como tal.

¿Piensan en que hay alguna banda que pueda llenar el espacio como la gran banda representativa chilena como Los Tres o Los Bunkers?

Ch: Esperamos ser nosotros ( risas) no, la verdad que para poder llegar a la posición en que están Los Tres y Los Bunkers es un camino largo, requiere mucho trabajo y esfuerzo, obviamente nosotros queremos poder llegar hasta donde más podamos.

¿Qué opinan de lo que suena ahora en Chile?

Ch: A mí personalmente me gusta  Manuel García, que es como el ícono de todo este movimiento de “la nueva trova”, quien también ha crecido y ha empezado a experimentar en otras cosas lo cual me parece genial. También tuvimos la oportunidad de ver hartas bandas en La Cumbre del Rock hace poco, a bandas que nunca había visto y me pareció bastante atractiva la propuesta de Chinoy por ejemplo. Creo que en general las bandas chilenas están haciendo un cuento musical bastante propio.

¿Creen que el futuro de una banda nacional está en la internacionalización?

Ch: De todas maneras, yo estuve con Los Fraks en México hace como un año y tuve la oportunidad de compartir con una banda local de allá que se llama Comisario Pantera y conversando con un integrante de ellos él me pregunta: “¿bueno y te gusta México?” y yo le conté que había vivido en México y que había tocado con mi banda que se llama Los Fraks, y él me dice “pero si tocamos juntos” y yo ni me acordaba, él se acordaba perfecto.

Allá hay devoción por algunas bandas chilenas…

Ch: Sí, hay algo que se está dando muy fuerte, están apreciando la música chilena, se están dando cuenta que acá hay música con contenido, ellos son bien “busquillas” en ese sentido…

Quizá esto se arrastra desde que Cafeta Cuba, una de las más grandes bandas de allá hicieron un disco de covers de Los Tres, ¿crees tú?

Ch: Claro, de todas maneras, aparte yo tuve la suerte de conocerlos a ellos (Cafeta Cuba), pero aparte yo tengo una admiración muy grande por ellos, ellos tienen esa cosa experimental que de verdad me sorprende. Con Joselo y Álvaro grabamos un disco además, así que por ahí hicimos buenas migas y se creó una especie de relación bien interesante.

Volviendo al disco, ¿Cómo piensan difundirlo y promocionarlo?

Ch: Bueno después de sacar el disco -como te dije- ojalá en marzo del 2013 o dentro del primer trimestre, la idea es poder tocar mucho, presentarlo acá en Santiago y ahora en el verano en algunas regiones, también apoyándonos con radios, revistas, medios etc.

En cuanto a ti Paul, ¿Este es tu primer proyecto o ya venías con algo de antes?

Paul: Yo creo que es mi primer proyecto serio, yo partí como con cosas bien chiquititas, bien escolares y ahora me vi en este primer grupo, con proyecciones serias y con un trabajo más riguroso, con el Seba nos conocimos cuando fuimos compañeros y nos metimos en esto y ya estamos en esto, no hay vuelta atrás, así que ahora a tirar pa’ delante no más.

¿Aparte de ustedes, cómo se completa la banda?

Ch: Aparte de Manuel, Paul y yo está el bajista Jeremy Fuentealba, también el  Jonathan Tamayo que es como nuestro quinto hombre, que se ha convertido en un aporte importantísimo. También el staff que está trabajando con nosotros, ha sido como una pequeña familia que se ha ido armando de a poquito, eso nos une y es bueno porque se está formando algo así como una hermandad.

¿Y cómo ha andado la respuesta del público en sus primeras tocatas?

Ch: Muy buena, por ejemplo nuestro primer show fue en un bar en San Antonio, donde teníamos bastante incertidumbre de lo que iba a pasar, pero curiosamente el bar se llenó, la pasamos muy bien, estuvo increíble para nosotros, acá en Santiago igual, la respuesta ha sido muy buena, la gente hasta se ha puso a bailar con las canciones incluso y eso fue como “O sea, ya, ¡estamos bien!” (risas).

Para terminar, una pregunta que todos nos hacemos, ¿Porqué Chiporro?

Ch: A mí me pusieron así porque en el sur se les llama así a los cabritos nuevos o recién nacidos, bueno, y el primo, el Rodolfo Henríquez, que es el acordeonista de Los Tres, y que es de Talca y tiene como ese lenguaje campestre vio que yo como era el nuevo de la banda, y me puso el sobrenombre, así quedé como el Chiporro y quedó y quedó nomás, ya no me lo pude sacar más, todos me conocen así.

Paul: También que la banda se llame Chiporro encaja dentro de este concepto como de banda nueva, hojitas nuevas, algo que viene haciendo, el disco se llamará “Alfabeto” que también es como en esa, lo primero que aprende un niño.

Ch: También tiene que ver con lo de un nuevo comienzo, para mí, para Manuel y para todos es como un nuevo desafío, donde buscamos otros matices  y también tiene que ver con buscar cosas nuevas musicales.

Patricio Avendaño R.

Betsabé González

Pronto te estaremos informando acerca del proceso de promoción del disco debut de este interesante nuevo proyecto Chiporro. Acá te dejamos con algo de su música, ‘Loco’, un videoclip hecho algo improvisado tal como nos contaron pero que refleja en gran parte cual es la propuesta musical de la banda:

[youtube]4Y7vpotqInw[/youtube]

Paradise Lost en Chile: El Poderío de los Ídolos Trágicos

Martes 11 de diciembre, Club K-Masú, Santiago

En el Club Kmasú, de calle Blanco Encalada, se dio origen al show de los ingleses Paradise Lost, gestores del metal gótico, con más de 20 años de carrera y con el soporte de dos exponentes del Doom criollo, Poema Arcanvs y Mar de Grises. Cuatro años transcurrieron para que la banda volviese a pisar escenarios chilenos, luego de su visita histórica que realizó en conjunto con Jeff Walker y compañía, con Carcass, en el 2008 con un lleno total del Teatro Caupolicán. Paradise Lost regresó en una gira sudamericana, que comprendió los países de Brasil, Argentina, Chile y Colombia, enmarcada en torno de su última placa “Tragic Idol”, lanzada el pasado 24 de abril.

Poema Arcanvs

Faltando minutos para que fuesen las 20 horas, Poema Arcanvs salió a escena para deleitar a los asistentes que llegaban de a poco al recinto. Una presentación pulcra,  presentando algunos temas de su nuevo disco “Transient Chronicles”, cerrando su presentación claramente con sus grandes clásicos. Hablamos de una banda que lleva 20 años en la escena, representando la rama más aletargada y lúgubre del metal. Los doomers se retiraron con los vítores y respeto del público, que lentamente iba llenado el club.

Mar De Grises

Continuamente con un público ya dispuesto para una buena dosis de Doom, se presentaron en el escenario los nacionales Mar de Grises, quienes tuvieron una cálida recepción, y a pesar del buen feedback ya generado con el público, Germán Toledo, vocalista de la banda, comentó y reclamó contra la organización por el mal trato a las bandas nacionales, esto por problemas de tiempo para poder probar sonido. A pesar de lo ocurrido, con leves problemas técnicos, la presentación fue íntegra, demostrando el profesionalismo y la intensidad de su música que  ha sido una constante que ha caracterizado a la agrupación.

Paradise Lost

Carentes de la puntualidad inglesa, y por consecuencia de no haber podido probar sonido anticipadamente, la presentación de ellos en escena fue de media hora de retraso, tiempo suficiente para tener un público incomodo y ansioso de ver al Paraíso Perdido en escenario. Las luces se bajan, y el sonido de una base introductoria empieza a inundar el recinto, uno a uno comienzan a ubicarse en sus respectivas posiciones, Adrian Erlandsson (batería), Steve Edmondson (bajo), Aaron Aedy (guitarra), Greg Mackintosh (guitarra) y Nick Holmes (voz). La ansiedad pasa a convertirse en efervescencia al verlos saludar y dar comienzo con un track del disco “Icon”, del ’93,  Widow fue el encargado de hacer explotar al público de adrenalina.

El single y primer tema dado a conocer por la banda del disco “Tragic Idol”, titulado Honesty in Death, continuaba con el espectáculo. Para muchos de los seguidores de PL, los procesos de experimentación musical que tuvieron, fueron criticados y no muy bien recepcionados, pero al momento de oír los acordes de teclados en la introducción de Erased, hizo saltar a una gran mayoría que se encontraba en atestada en cancha, el disco “Symbol Of Life”, reemplazó los riff y los sonidos aletargado, por sintetizadores y voces limpias, periodo que perdió a algunos adeptos de los orígenes de la banda.

Los aires draconianos comenzaban a inundar y a escurrirse por cada espacio del recinto, Enchantment se presentaba con prestancia en el escenario, del emblemático “Draconian Times”, el cual no dejó a asistente sin dejar de empuñar el brazo en el aire al compás de Nick Holmes. A esas alturas los ingleses ya se entregaban a la energía del público, perfecto momento para continuar con Soul Courageus del album “One Second”.

Los Riffs introductorios de In This We Dwell, daban paso para promocionar “Tragic Idol”, sin duda alguna este disco sacó varias sonrisas para aquellos que extrañaban las voces sucias, riffs potentes y la familiaridad de sus insignes placas de antaño. Respirar e inhalar para bajar los decibeles, dando paso nuevamente al disco del 2002, con No Celebration del “Symbol Of Life”.

¿Momento de desordenar el público?, así es, Pity The Sadness se encargaba de hacer estallar en coros del público con este track, del emblemático “Shades Of God”, un deleite en la interpretación, pero las energías estaban en su pick, ¿era necesario bajarlas?, por supuesto que no, qué mejor conexión que “As I Die”, se coronaba como el momento alto de la noche, la nostalgia y la comprobación de su trayectoria de más de 20 años, se reflejaban en este instante. Aplausos y vítores fervientes de quienes se regocijaban de satisfacción.

“Por un momento perdí la cabeza”, se coreaba con “One Second”, era necesario bajar revoluciones en correlación con Tragic Idol, de su último disco. El single del álbum “In Requiem” ,del 2007, era quien ponía un descanso de la primera parte del show que se llevaba a cabo, con una audiencia que por motivo alguno dejaría retirarse a la banda por más de cinco minutos.

La lúgubre y aletargada introducción del track que da comienzo al disco “Icon”Embers Fire, da en el gusto a sus fans acérrimos para continuar con el deleite de la velada. Ya a esas alturas la reciprocidad de empatía era evidente, una banda entregando todo en escena y un público receptivo y colaborador. Paradise Lost decidía continuar con Fear Of Impending Hell, de “Tragic Idol”.

La emotividad se hacía presente con Faith DIvides Us – Death Unites Us, track perteneciente al penúltimo disco de PL, se coreó desde las entrañas para comenzar a dar término con el esperado Say Just Words.

Una banda que supo dejar su nicho, quizás de modo involuntario y ser la piedra angular de su género, quien a pesar de tomar el riesgo de haber pasado por periodos de experimentación en su música, pero con la mira en retornar a sus raíces, reaparecen con “Tragic Idol”, demostrando la potencia y las sorpresas que pueden seguir entregando, no solamente a sus fans más acérrimos, si no de quienes se deleitan con ese Doom melódico y de acordes experimentales. Es y seguirá siendo Paradise Lost, el referente de generaciones tras generaciones.

Alejandra Riddle E.

Fotos: Tania Venegas

Setlist:

1-    Widow

2-    Honesty in Death

3-    Erased

4-    Enchantment

5-    Soul Courageous

6-    In This We Dwell

7-    No Celebration

8-    Pity the Sadness

9-    As I Die

10- One Second

11- Tragic Idol

Encore

12- The Enemy

13- Encore:

14- Embers Fire

15- Fear of Impending Hell

16- Faith Divides Us – Death Unites Us

17- Say Just Words

Paradise Lost llega a Chile: El regreso de los ídolos de la tragedia

Los ingleses de Paradise Lost, impulsores del metal gótico, están de vuelta en Sudamérica y en Chile en el marco de la promoción de su última placa “Tragic Idol”, lanzado el pasado 24 de abril con el apoyo del sello Century Media Records. Los teloneros que acompañarán a los británicos en esta velada, serán los nacionales Mar de Grises y Poema Arcanus.

La cita se realizará este próximo 11 de diciembre en el centro de eventos K-Masú, tal como lo recibió su primera vez en 1995, con el festival Monster Of Rock en donde compartieron escenario junto a Faith No More y Ozzy  Osbourne. La banda ya ha visitado en tres ocasiones el país, siendo el 2008 su última visita junto con los demoledores Carcass, en el Teatro Caupolicán, titulada esa noche como “Legends in their own minds”.

Con 13 discos a sus espaldas y con más de 20 años de trayectoria, Paradise Lost ha pasado desde el doom/death metal de entrañas, hasta por el dark metal, en su época experimental en 1997, con la placa “One Second”“Host” de 1999. Hoy la banda retorna a sus raíces, “Tragic Idol” tiene aires “draconianos”, del potente disco de 1995 “Draconian Times” de cual sus fans más fervientes agradecen.

Su gira latinoamericana llega conformada por Nick Holmes en las voces, Aaron Aedy (guitarra), Steve Edmondson (bajo),  Greg Mackintosh (guitarra) y Adrian Erlandsson (batería), contempla países como Brasil, Argentina, Chile y Colombia.

 

DIC 8 São Paulo, Carioca Club
DIC 9 Buenos Aires, Teatro Flores
DIC 11 Santiago, Teatro Caupolicán
DIC 13 Bogotá, Salón Las Vegas

Ficha técnica:

Día: Martes 11 de diciembre

Lugar: Club Kmasú (ex Cadillac), recinto que se encuentra ubicado en Avenida Blanco Encalada N° 2.850, comuna de Santiago,

Valores:

Preventa limitada de 200  tickets: $13.000 (agotada)
Preventa general: $15.000
Día del show: $18.000

Estas entradas se encuentran disponibles en el Sistema Feriaticket y sus puntos de venta en Feriamix y tiendas Hites. Sin recargo en la tienda RockPro (Crown Plaza).

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