Cancionero Rock: “Hunger Strike”- Temple Of The Dog (1991)

Todo lo que refleja este disco es sentimiento, porque nació a partir de la pérdida, la tristeza y oscuridad que causó la muerte de Andrew Wood de Mother Love Bone a causa de una sobredosis. Factores tan intrínsecos en la personalidad del grunge que para muchos esta placa lleva a material orgánico todo este espíritu melancólico concentrado. El álbum, que unió a miembros de Pearl Jam y Soundgarden en sus nacientes carreras, se ha transformado en una obra de culto del estilo, y qué duda cabe, más aún con la reciente pérdida de una de sus voces en que ha resucitado esta aura como si la historia se repitiera una y otra vez.

Hay datos bien interesantes: la banda grabó la canción el mismo día en que Vedder voló desde San Diego para reunirse con sus nuevos compañeros de banda en lo que se convertiría en Pearl Jam: ese 8 de octubre de 1990. Era la primera vez que se encontraba con algunos de sus nuevos compañeros (Vedder fue elegido como vocalista de PJ en base a una cinta que envió a la banda donde agregó voces a algunas de sus canciones, donde se inspiró en las letras surfeando). Este era además otro histórico momento de encuentro en un estudio.

Chris Cornell, por su parte, planeó cantar las partes altas y bajas del coro que reza “Going Hungry” por sí mismo con la ayuda de overdubs, pero estaba luchando con el registro bajo. En un momento decisivo, Vedder se acercó al micrófono y cantó las partes bajas del coro, lo que hizo que la canción se escuchara para Cornell. He ahí donde nace la magia, no tan solo del tema, sino para el descubrimiento de una de las grandes voces del rock y que en este tema tuvo su primera oportunidad para convencer de ello al mundo.

Con dos voces distintas, Cornell ahora pudo cantar las letras del verso al principio de la canción, y Vedder podría seguir con la misma letra, dándole un sonido diferente. Fue un momento enorme para el tema y para Eddie, ya que de alguna manera “se entrometió” en la canción de Cornell, pero sin parecer arrogante, y se ganó el respeto de sus nuevos compañeros de banda en el proceso. Fue la primera voz grabada de Vedder para un disco importante, y demostró a todos los que estaban en la sala que él entendía su sonido y estaba dispuesto a contribuir de la mejor manera que pudiera al propósito del disco.

El video de la canción fue filmado y dirigido por Paul Rachman en Discovery Park en Seattle. La vista de un atardecer, con la espalda de los miembros de la banda a la cámara frente a la isla de Bainbridge, hogar de Andrew Wood, fue un adiós simbólico para su gran amigo y el principal leit motiv de aquel gran disco.

Por Patricio Avendaño R.

Cancionero Rock: “Anesthetize”- Porcupine Tree (2007)

En los términos de música popular “suite” se le llama a una forma musical compuesta por distintos matices, movimientos y estilos en una sola armazón musical. Muchas canciones del progresivo estructuradas por piezas son denominadas así porque es la esencia de la soberbia forma de componer del estilo, aunque la reminiscencia de este término viene de las piezas clásicas del barroco de los maestros sinfónicos como Mozart, Bach o Beethoven,  como la unión en una sola obra de varias danzas de distinto carácter y ritmo, con el que consigue dar el sentido dramático de “contraposición”, tomar una idea que represente distintos estados mentales.

Sin duda, es así como a esta canción de Porcupine Tree se le podría aplicar muy bien. Su belleza viajera y onírica contrasta con el peso de las guitarras y densidad cargando un drástico mensaje que está rociado de aburrimiento y crítica a lo cotidiano, las píldoras y los efectos hipnotizantes de una sociedad moderna de principios de milenio.

Steven Wilson escribió “Anesthetize”, junto con el resto del álbum “Fear of a Blank Planet”, durante febrero de 2006 en Tel Aviv y para ello tuvo una idea mucho más ambiciosa que todas sus formas y mecánicas experimentales space rock que estuvo haciendo en los inicios de la banda (que por cierto, fueron bastante complejas y dignas de repaso). La canción se puede dividir en tres secciones, y en el folleto del álbum, las marcas de asterisco separan las letras de cada una de las secciones. Estas secciones no se mencionan específicamente en el folleto, aunque ha sido el guitarrista Gavin Harrison quien reveló que la segunda parte se llama “The Pills I’m Taking” y más tarde el propio músico agregó en una entrevista que las partes primera y tercera se llaman “Anesthetize”” y “Surfer”, respectivamente.

Como los más cercanos a “Fear of A Blank Planet” sabrán, esta inmersa en todo un álbum conceptual sobre un niño/adolescente que no puede lidiar con el mundo moderno. Comenzando con una descripción de la vida, terminando con el posible suicidio o la entrega “a los brazos de Dios o una entidad divina” (“Sleep Together”).

“Anesthetize” es la gran obra maestra del disco. En la primera parte el adolescente describe la falta de sentido de su existencia. En el coro, primero comienza a caer en una depresión al darse cuenta de que en realidad es más un fantasma que un humano. Realmente no viviendo en este mundo, solo existiendo. Sin ningún sentido, sin atención de nadie. Pero justo cuando comienza con estos pensamientos, se detiene diciendo: “Cállate, sé feliz, deja de quejarte, por favor”. Trata de no dejar que estos pensamientos tomen la delantera.

A good impression of myself
Not much to conceal
I’m saying nothing
But I’m saying nothing revealed

I simply am not here
No way I should appear happy
Stop whining please

En la parte dos tenemos una descripción de la vida que tienes cuando detuviste exitosamente estos pensamientos. Una vida vacía y aburrida como consumidor. Sin nada que realmente puedas esperar, tu mente está apagada o dejada a la intemperie de la realidad que te quieren mostrar los medios y sociedad.

Only apathy from the pills in me
Its all in me, all in you
Electricity from the pills in me
Its all in me, all in you
Only eMpTV, cult philosophy

En la parte tres es donde cae toda la belleza poética de esta canción, aunque con un final tan ambiguo que es difícil interpretarlo

Primero es solo una imagen que él describe. Cómo se ve el mar y las olas. En combinación con la increíble música que apaga la marcha de toda ese mundanal ruido de antes, él está ahí para alejarse de la realidad. Tener algún espacio para soñar un poco. También puedes comparar este corto camino de las olas con su propia vida, tal vez es por eso que está sonriendo al sol. Un pequeño camino hacia la costa y todo ha terminado. No hay signos de dolor. La idea de que la muerte es lo que le pasa es inevitable.

Mientras hace esto, ve a su (primer) amor (tal vez aquel túnel del final de tu vida donde ves muchas imágenes en un segundo). Él solo la está mirando y se da cuenta de que ella no comparte este sentimiento con él cuando se está alejando. Es por eso que dice “is black across the sun”, el sol, la luz, la esperanza, pero que no llega, se le hace mezquina, se va diluyendo ese pequeño rayo tornando todo negro al final.

You were holding your hat in the breeze
Turning away from me in this moment
You were stolen as black across the sun

Hay mucha poesía y metáfora en ella, sobre todo en la última parte, es por eso que con los años se ha transformada más que en una “suite”, en una verdadera obra de arte de difícil interpretación. Los ingleses con esto se anotaron otra de las grandes canciones al estilo “Bohemian Rhapsody” que seguramente serán estudiadas más y más en el futuro, dejando para una eternidad los casi 18 minutos más notables de una canción en la historia del rock.

Por Patricio Avendaño R.

“Cygnus X-1”, el épico tema de Rush que se inspiró en un Agujero Negro del espacio

Tal como nuestra vía láctea lleva su nombre derivado del mito del chorro de leche que salta del seno de la Diosa Hera mientras amamanta a Heracles creando las estrellas y galaxias muchas cosas que hay en el cosmos están inspiradas en la mitología griega. Rocinante es el nombre del caballo que Zeus monta, así como el nombre del caballo de Don Quijote y en este tema lleno de fulgor progresivo los canadienses eligieron bautizar así también a la nave que viaja por los confines del espacio en busca de este Agujero Negro, en una expedición alucinante llena de ciencia ficción dándole vida a algo que hasta el día de hoy se nos ha hecho imposible realizar, pese a los avances de la ciencia y de que ya hay una imagen que ha sacudido al mundo comprobando que los Agujeros Negros si existen y son “visibles”.

Navego a través de la Vía Láctea
En mi nave, la ‘rocinante’.
Girando a través de las galaxias,
Dirigido hacia el corazón de Cygnus.
De cabeza en el misterio

Esta es una canción de dos partes, la parte 1 viene en el gran A Farewell To Kings (1977) y la parte 2  está en Hemispheres (1978). Las dos partes individuales se conectan para establecer una ambiciosa historia, de aquellas que tenían días enteros metido de cabeza al gran Neil Peart, porque la verdad, lo que encontrábamos en esos grandes discos, aparte de brillantes canciones, era realmente literatura fascinante salida de la pluma del baterista.

Este Rocinante, el caballo del espacio de Rush, viaja hacia el agujero Negro Cygnus x-1, creyendo que puede haber algo más allá de él. A medida que se acerca, cada vez es más difícil controlar la nave y, finalmente, es atraído por la fuerza de la gravedad. “El sonido y la furia ahogan mi corazón/ Cada nervio se desgarra” canta Lee desesperadamente al final de la primera parte .

En la constelación de cygnus.
Allí se esconde una misteriosa fuerza invisible.
El agujero negro de Cygnus X-1
Seis estrellas de la cruz norte.
En luto por la pérdida de su hermana.
En un último destello de gloria.
Nunca más para honrar la noche
Invisible
Al ojo telescópico
infinito

Todo se vuelve más místico y épico, con síntomas de historias distópicas como Rush tan bien desarrollarían en los ’70 (al estilo de 2112) en la segunda parte en el Libro II ( “Book II: Hemispheres”) donde el tema se subdivide en seis partes.

El explorador vuelve a entrar en la historia, pero esta vez él ha emergido en el Olimpo, donde presencia a los dioses Apolo y Dioniso atrapados en la lucha entre la Mente y el Corazón. Antes de su llegada, los pensadores lógicos son dirigidos por Apolo y las personas emocionales son gobernadas por Dionisio creando todo un conflicto. Apolo les había enseñado a la gente cómo construir ciudades y explorar las profundidades de la ciencia y el conocimiento, pero Dioniso había atraído a muchos de ellos a los bosques salvajes y les había proporcionado amor. Sin embargo, sus seguidores no almacenan ningún alimento para el invierno y son atrapados desprevenidos. Se desata un enorme caos cuando las dos formas diferentes de vida chocan.

Tengo memoria y conciencia
Pero no tengo cuerpo ni forma.
Como un espíritu sin cuerpo.
Estoy muerto y sin nacer

He pasado al olimpo
Como se contaba en cuentos de antaño.
A la ciudad de los inmortales
Mármol blanco y oro puro.

Cuando el protagonista reflexiona sobre lo que ve, se atormenta en la falta de equilibrio de las personas que insisten en uno u otro extremo. Su clamor despierta conciencias y su grito es escuchado por los guerreros y hace que reconsideren su lucha y se unan. Los dioses reconocen al explorador como un nuevo dios naciente y lo llaman Cygnus, el Dios del equilibrio.

Las voces únicas de Geddy Lee en esta canción resultaron, en parte, de la experimentación con diferentes micrófonos tal cual como en los teclados , para que así se captase el factor galáctico en toda ella.

En la realidad, Cygnus X-1 fue descubierto en 1964 y constituye el primer caso en el que se pudo probar la presencia de un agujero negro, algo que había predicho Einstein en la teoría de la relatividad, aunque en el año que murió (1955) no se le dio mucho crédito para este tipo de fenómenos, sino para otro tipo de estudios. El tiempo le ha dado toda la razón a sus descubrimientos y al enorme aporte al gran genio alemán, inclusive Rush y por supuesto, la ciencia actual.

Por Patricio Avendaño R.

Cancionero Rock: “Be Quick or Be Dead”- Iron Maiden (1992)

Pese a que “Fear of The Dark” no es considerado la gran obra maestra de Iron Maiden, si nos regaló algunos clásicos para toda la vida, partiendo por el tema que da título al álbum, imprescindible en los shows en vivo, pero también a esta joya heavy metal speed que corre a mil por ahora y que fue el primer single del disco de 1992. Su sonido es clásico y asesino, te deja sin respiro alguno y tiene dardos directos hacia la corrupción, la avaricia y las ambiciones de poder de algunos personajes.

Be quick
Or be dead
Snake eyes in heaven
The thief
In your head
Be quick
Or be dead
Be quick
Or be dead

“Be Quik or Be Dead” se trata de algunos escándalos políticos y económicos ocurridos en el momento en Europa, incluido el colapso del banco BCCI. La portada del single muestra a la mascota de Iron Maiden, Eddie, agarrando a un político por el cuello muy parecido los poderosos de la época.

En ella se retrata el escándalo bancario de Robert Maxwell (el poderoso magnate británico fallecido en extrañas circunstancias y asociado a la red de espionaje Israelí Mossad), las caídas en el mercado de valores europeo y el caso del BCCI y su cara delictiva que fue mucho más descubierta con el paso de los años, sin ir más allá The Infiltrator es una película británica de 2016, protagonizada por Bryan Cranston donde se revela toda esta turbia historia de mafia, lavado de dinero y participación en los carteles de droga colombianos.

El single fue lanzado un mes antes del álbum y alcanzó el número 2 en la lista de singles del Reino Unido. La canción es el primer sencillo de la banda co-escrito por Janick Gers, quien ya en esos años empezaba a ser más partícipe en las composiciones de la doncella.

Black Label Society en Chile: Sociedad de alto octanaje

Con fecha pactada para el 12 de abril, en el Teatro Caupolican, se desarrolló el cuarto Santiago Chapter; tras los previos desembarcos de 2008, 2011 y 2014. Porque esta última década ha sido habitual tener por estas latitudes a Zakk Wylde. Y si no se trata de su banda, también está la opción de venir acompañando a Ozzy Osbourne, en plan solista o con su proyecto Zakk Sabbath. El vikingo siempre encuentra la manera de mantenerse ocupado. En tanto, lo que esta vez convocó fue la presentación de la última placa de estudio de Black Label Society: Grimmest Hits (2018).

Con un teatro al que le costó llenar su cancha, ni hablar del puñado de personas en la platea, y tras el paso de los nacionales Saken como número de apertura; a eso de las 21:15 horas literalmente cayó el telón. Entraron a toda máquina con Genocides Junkies, y sin descanso hicieron el doblete con Funeral Bell. Zakk como siempre enorme en el centro del escenario, detrás de su atril con un crucifijo y calaveras, toda la atención sobre él; esta vez ocupando una falda escocesa. Siguiendo el hilo de su cuarto disco, el ataque continuó con Suffering Overdue. El muro sónico funcionó a la perfección por los tres escuderos: Jeff Fabb en batería, John DeServio en bajo y Dario Lorina en guitarra. Quizás más bien de lo necesario, aplastante, porque la primera mitad del show destacó por cómo la voz se perdía; a ratos era un reto adivinar lo que estaba cantando Zakk. Pero él no se hizo mayor problema: llevaba la batuta, aleonaba a la gente, en cada solo se subía a tocar sobre la caja del teleprónter, y se pegaba en el pecho como King Kong.

Tras una en llamas Bleed for Me, revisitaron el penúltimo disco con Heart of Darkness. Pero el primer destape masivo del público lo otorgó Suicide Messiah, cómo no el coro siendo apoyado con el megáfono. Tibio recibimiento para el último material publicado: Trampled Down Below, All That Once Shined y Room of Nightmares. El intermedio lo marcó Bridge to Cross, bajando las revoluciones con la aparición del teclado; cubierto con la bandera negra y blanca de Estados Unidos, que en vez de estrellas tenía la versión estilizada de BLS. Primero con Lorina sentado en el banquillo, y luego Zakk para despacharse Spoke in the Wheel e In This River. No sin antes de esta última, salieran los roadies para colgar un par de pendones, de Dimebag Darrell y Vinnie Paul.

Se volvió a pisar el acelerador para The Blessed Hellride; y una última repasada al ya mencionado Grimmest Hits, con el tema A Love Unreal. Sin anestesia se tiró la casa por la ventana con Fire It Up: globos negros cayendo hacia la gente, un mosh en la mitad de la cancha, y un solo de guitarra que alargó la canción por sobre los diez minutos; con Wylde tocando por detrás de su nuca o con los dientes. Pero todavía le quedaba por decir; haciendo el último remate con Concrete Jungle, y la que de todas formas debe ser el broche final: Stillborn, cerrando el círculo de una hora con cuarenta y cinco minutos.

Otra gran noche para la Sociedad de la etiqueta negra, a la altura de sus anteriores visitas; pese a que esta vez fue empañada por el factor sonido. Aun así se mantienen incombustibles, como si no se diesen cuenta que llevan más de veinte años de carrera. Lo único que les falta es un escenario de su talla que les haga justicia, para convertirlo en una verdadera caldera; un Teatro Coliseo, La Cúpula o Cariola podrían ser buenas opciones.

Por Gonzalo Valdés

Fotos por Jerrol Salas

Cancionero Rock: “Don’t Go Away Mad (Just Go Away)” – Mötley Crüe (1989)

Con su quinto disco de estudio, Dr. Feelgood (1989), Mötley Crüe alcanzó por primera y única vez la posición #1 del ranking Billboard. Estaban en la cresta de la ola, y había que sacarle partido al buen material que tenían en las manos. Giraron como locos, dando conciertos con ese tour mundial, e inundaron con singles promocionales; que apenas dieron abasto en la parrilla programática de MTV.

El cuarto de ellos fue Don’t Go Away Mad; con una bajada de título, entre paréntesis, que decía Just Go Away. Con una apacible melodía, acompañada siempre de un dulce tono vocal; que para quien no esté prestando atención puede calificarla como una lenta, o incluso de power ballad. Pero lo cierto es que el tema va por otra línea: no te vayas enojada, sólo vete. “Básicamente es un ándate al demonio. Fue nuestro modo de hacer una canción estupenda, con algo de sarcasmo”, se refiere sobre ella Nikki Sixx.

El en videoclip, se muestra a Vince Neil viajando desde Nueva York, hacia Los Ángeles, para encontrarse con sus compañeros que lo están esperando. Termina con una pequeña toma de un ensayo; y es ese quizás el elemento más rescatable, sobre el cual ahonda el bajista: “Se filmó en una sala minúscula, sólo nosotros. Así es cómo veo a Mötley Crüe. Cuando pienso sobre cómo es estar en una banda, no pienso en jets, estadios o arenas; pienso en una pila de Marshalls, la batería en el suelo, un montón de ceniceros, cajas de pizzas y volando los amplificadores con rock and roll. Así que cuando lo capturas, como en la última escena, tienes una visión bastante clara de cómo es para nosotros”. Por sobre todas las cosas está la camaradería.

Discomanía: “Jagged Little Pill”, la aclamada autoterapia de Alanis Morissette

El más exitoso disco de Alanis Morissette era considerado por muchos críticos de música como una placa terapéutica. Fueron tajantes hace 24 años para catalogar Jagged Little Pill, una obra considerada maestra, pero que fue tomada con mucha mesura por parte de los especialistas, mas no los fanáticos, pues se volvió un superventas en todo el mundo.

Continuar leyendo “Discomanía: “Jagged Little Pill”, la aclamada autoterapia de Alanis Morissette”

Cancionero Rock: “Moonchild”- Iron Maiden (1988)

Seven deadly sins
Seven ways to win
Seven holy paths to hell
And your trip begins

Seven downward slopes
Seven bloodied hopes
Seven are your burning fires
Seven your desires

Esa es una de las intros más reconocidas del cancionero de Iron Maiden, y una de las más épicas. “Moonchild” es el tema que abre toda la magia que envuelve a este concepto y es, sin duda, una de las más atesoradas canciones de la banda realizadas en un gran momento de creatividad lírica de parte del amo y señor Steve Harris.

En la antigüedad, se consideraba que esta persona tenía poderes como la clarividencia. El personaje en el álbum, de hecho Moonchild (niña de la luna) dentro de la doctrina del Thelema del mago ocultista  Aleister Crowley es conocida como Babalón o la Ramera escarlata citada en esta canción.

Acá expresa que el niño que lleva en su vientre no quiere estos poderes y que nunca los pidió, sin embargo, debe vivir con ellos. Debe elegir qué lado desea: el bien o el mal, qué camino tomará. En esta canción, Moonchild, es la persona que habla como el personaje “demonio” y le habla a quien dará a luz a este ser de la profecía

“Yo soy el que ha nacido.
El angel caído mirandote
Babilonia, la puta escarlata
Me infiltraré en tu gratitud
No te atrevas a salvar a tu hijo
Mátalo ahora y salva a los jóvenes.
Ser la madre de un bebe estrangulado
Se los propios demonios, Lucifer es mi nombre “

El diablo quiere que la madre mate a su hijo (estrangulándolo) para que el séptimo hijo no crezca y no derrote a Lucifer, el personaje del diablo.

“Cuento las cabezas de los no nacidos
Los malditos los encontraré a todos.
Y si mueres por tu propia mano.
Como suicida serás condenado.
Y si intentas salvar tu alma.
Te atormentaré, no envejecerás.
Con cada segundo y aliento que pasa.
Estarás tan solo que tu alma se desangrará hasta morir”

Lucifer está diciendo que matará a todos los Séptimos Hijos. Cuando está hablando de suicidio, está diciendo que si el Hijo se suicida, será condenado a una vida en el infierno. Si trata de escapar del dominio del diablo, será atormentado y torturado por el diablo para siempre.

“Los gemelos están agotados, siete es esta noche.
Géminis se levanta mientras los labios rojos se besan para morder.
Siete ángeles, siete demonios luchan por su alma.
Cuando Gabriel se acuesta a dormir, este niño nació para morir”.

Los gemelos, refieren al signo astrológico de Géminis como se menciona en la siguiente línea. Los siete ángeles y los siete demonios representan la pregunta de si elegirá hacer el bien o el mal. Gabriel es una referencia al ángel de la biblia que le dio a María la noticia de que ella daría a luz a Jesús. Como Gabriel está durmiendo, no hay nadie para dar la noticia. Por lo tanto, el niño no morirá.

“Uno más muere una vida más
Un bebé llora una madre llora
Por todos los pecados cometerás.
Pedirás perdón y ninguno te lo daré.
Una red de miedo será tu abrigo.
Para vestirte en la noche
Un escape de suerte para ti joven
Pero te veré condenado en la noche interminable”

Cuando Steve Harris puso la pluma para este tema  verdaderamente con esta historia estaba inspirado, él está hablando de todos los pecados que cometerá el hijo y está diciendo que cuando el hijo le hace mal al diablo, pero luego vuelve arrastrándose para pedir perdón, el diablo no lo llevará y lo condenará al infierno. Esta red de miedo posiblemente se refiere a cómo el diablo atormentará y asustará al hijo debido al hecho de que el hijo escapó de su alcance y escapó de él. Harris luego dice que en la huida del hijo tuvo mucha suerte, pero el diablo un día lo encontrará y hará que el desee quedarse con el diablo, dejando todo en suspenso, para así continuar con esta maldita historia que tiene su hilo en el concepto general del álbum y en el tema que da nombre a él.