Black Midi: rock de vanguardia para actualizar nuestro playlist

Black Midi: rock de vanguardia para actualizar nuestro playlist

Los ingleses de Black Midi aun supone un reto para aquellos que se aproximan a su música, ya sea para contemplarla, compartirla, reseñarla y/o apreciarla. Black Midi desarma y juega con nuestras expectativas como oyentes. Vanguardistas, experimentales, osados, desvergonzados, virtuosos, y mucho más. Faltan y cuesta encontrar adjetivos idóneos para retratar más allá de la música la experiencia de escuchar a estos muchachos.

Músicos londinenses que se conocieron en la escuela de artes escénicas BRIT School hacia el año 2016. El vocalista y guitarrista Geordie Greep junto a Matt Kwasniewski-Kelvin (voz y guitarras secundarias) supieron apreciar el virtuosismo y carisma del exiguo baterista Morgan Simpson. Un talentoso muchacho que a su corta edad ha dado mucho que hablar en su natal Inglaterra. A ellos se les suma también el consistente Cameron Picton en el bajo, sintetizadores y voces.

La sorpresa o desconcierto que supone escucharlos se debe quizás a la estandarización en la música, sobre todo en géneros, artistas y bandas más populares o “mainstream” a los cuales estamos acostumbrados con estructuras y armonías repetitivas entre ciertos artistas y la homogeneización rítmica en algunos estilos musicales.

Black Midi desarma la idea anterior y se burla desvergonzadamente de las reacciones que podamos tener como oyentes o, mejor aún, les da lo mismo. Como verdaderos artistas, esta banda londinense ha experimentado y llevado su música a terrenos poco explorados hasta el momento. Y a pesar de que su base musical es rock, ésta etiqueta queda corta ante la explosiva y carismática propuesta de esta banda.

Rock progresivo, experimental, fusión y post-punk son los subgéneros que de alguna forma permiten localizar la música de Black Midi. Sin ser pretensiosos y con canciones que a ratos pueden llegar a incomodar, Black Midi es una bocanada de aire fresco. La extravagancia de sus integrantes no llega a ser absurda, sino todo lo contrario. Lo vanguardista y experimental de su música son atributos que se conjugan armónicamente con la consistencia y carisma de sus integrantes, lo cual transforma a esta banda en una propuesta desconcertante, atrapante y atractiva.

A mediados de 2019 publicaron su disco debut Schlagenheim cuya duración bordea los cincuenta minutos gracias a sus nueve canciones y un bonus track casi escondido hacia el final del álbum.

Para apreciar esta obra en sus puntos más altos es imperdible ponerle oído y atención a lo que sucede en temas como “Speedway”, “bmbmbm”, “953”, “Of Schlagenheim” y “Years Ago”. Cada obra bastante disímil una de otra, cada una con arreglos rítmicos y melódicos interesantes; compases de batería creativos y guitarras psicodélicas que a ratos transitan hacia riffs más agresivos o frenéticos. Un disco impredecible y que sorprende gratamente.

El estilo vocal de Black Midi, más allá del protagonismo de Geordie Greep como vocalista principal, tiene que ver mucho con una impostación cortante y armonías disonantes que a ratos incluye balbuceos e incluso simplemente versos hablados o declamados como si de un discurso se tratase. Todo ello mientras las guitarras sucias, distorsionadas y tremendamente consistentes le dan color a un cuerpo rítmico vertiginoso y explosivo por parte del bajo y la batería.

Es justo destacar que en vivo la formación original de Black Midi cuenta con la colaboración esporádica de instrumentos de bronces como un par de trombones y un saxofón, así como también la presencia más destacada en comparación a los álbumes de teclados y sintetizadores.

El segundo disco de los londinenses es bastante reciente. Bautizado como Cavalcade, éste álbum fue publicado el 28 de mayo de este 2021.

Obra que de entrada sorprende con la vertiginosa “John L”, donde además de los arreglos de bronce, destacan los teclados y la voz peculiar y declamada de Geordie Greep. Otras canciones interesantes en este álbum son “Marlene Dietrich”, “Chondromalacia Patella” (tema imperdible si les gusta el progresivo), “Dethroned” y “Slow”. Esta última como una obra interesante para aquellos que quieran escuchar ritmos distintos, cambios armónicos inesperados y una forma más contemplativa y elaborada de hacer música.

Músicos con un sentido amplio y desprejuiciado de su arte. Se nota que los muchachos de Black Midi han buscado incansablemente formas y caminos para poder crear y buscar una identidad sonora que les acomode. Experimentación musical que los ha llevado a ser unos vanguardistas del rock con apenas dos discos a su haber. El tiempo, dedicación y atención mediática que puedan obtener dirá si son una de las bandas llamadas a dejar un legado o ciertas referencias que permitan un paso evolutivo interesante en el rock como expresión musical. Aun así, son una propuesta obligada para aquellos que gustan del progresivo y de bandas de menor perfil.