Boards of Canada – «Inferno»: Mantras, electrónica y una oscura mirada a la actualidad
Warp Records, 2026
Luego de la aparición de diversas cintas de VHS que contenían imágenes lo-fi, figuras geométricas y sonidos de sintetizadores, la expectación comenzó a crecer por la inminente llegada de un nuevo trabajo del dúo escocés Boards of Canada. Posteriormente, afiches en tonos turquesa y rojizos pegados en diferentes ciudades por Warp Records, confirmaron la llegada de «Inferno», nuevo lanzamiento del conjunto que se hizo conocido por llevar la música electrónica a un punto donde se mezclaron los avances tecnológicos, una mirada a la sociedad y distintas maneras de promover la música con una identidad propia sin caer en el mainstream común. Este largaduración marca un regreso perfecto para Mike Sandison y Marcus Eoin tras 13 años de silencio, recuperando la fuerza atmosférica que definió su obra, pero con un sentido renovado de inmediatez.
El álbum abre con «Introit», un breve bucle de sintetizadores que remite a los temas de inicio de programas digitales de los años 70s y 80s, preparando el terreno para «Prophecy At 1420 MHz», donde arpegios sintéticos y guitarras que hasta podrían catalogarse como post-punk/new wave construyen una sensación de tensión casi profética, mientras una voz distorsionada anuncia el tono conceptual de la obra donde la figura de Dios está en el eje central.
El segundo bloque de canciones profundiza en ambientes más oscuros y densos. «Hydrogen Helium Lithium Leviathan» combina líneas analógicas difusas con percusiones inquietantes y un contrapunto melódico, generando un efecto siniestro que podría asociarse al efecto de las wall of sound que se usan en el shoegaze y a momentos cinematográficos noir. En «Age Of Capricorn», voces y cánticos religiosos se mezclan con drones y sintetizadores, logrando un ritual ambiguo, mientras que «Somewhere Right Now In The Future» ofrece un respiro pausado.
«Naraka» despliega una combinación exquisita de flautas, percusiones erráticas, sintetizadores y mantra, llegando a uno de los momentos más bellos y complejos de lo nuevo de los escoceces. En «Father And Son» y «Acts Of Magic», la manipulación vocal y los tonos degradados generan un tono oscuro y una sensación de amenaza latente, mientras que «The Word Becomes Flesh» integra narraciones científicas y voces robóticas sobre un ritmo delicado y preciso, consolidando la capacidad del dúo para entrelazar lo conceptual con lo musical de una manera inquietante. En este punto del disco se entiende por qué el dúo eligió que las listening parties que se programaron para este nuevo álbum se desarrollaran en iglesias. Combina muy bien todo el aspecto ceremonial y oscuro de las piezas que se van presentando a medida que se escucha el disco; esa sensación íntima y oscura que entrega el concepto de «Inferno», donde lo rojo y lo intenso predomina por encima de lo bello y lo luminoso. No podía haber un mejor contexto que lo que una parroquia o una catedral puede entregar.
La tercera sección del álbum intensifica su dramatismo, con «Into The Magic Land» mezclando sintetizadores expansivos con guitarras en espiral y percusiones, seguido de «Blood In The Labyrinth», donde un sitar fantasmal y líneas sintéticas crean un aura de distopía. «Arena Americanada» y «The Process» remiten aires de grandeza, con sintetizadores monumentales y progresiones de acordes que construyen un clímax apocalíptico, antes de dar paso a la melancólica calma de «You Retreat In Time And Space» y el latido final de «I Saw Through Platonia».
«Inferno» no solo reafirma los elementos característicos de Boards of Canada, con sus melodías nostálgicas, texturas analógicas, voces manipuladas y atmósferas evocadoras, sino que los expande con claridad y precisión inéditas. Es importante mencionar y recalcar la forma en cómo los escoceces presentaron este nuevo lanzamiento. No cedieron ante las fórmulas actuales, ni tampoco se dejaron llevar por tendencias que potencien algoritmos ni trends que, de alguna forma, pudieran facilitar su llegada a un público masivo. Fueron fieles a una metodología que ya habían probado anteriormente con una estrategia consistente, y eso se defiende como una postura ética y política que va de la mano de una integridad artística que han sabido sobrellevar durante los años de actividad de un proyecto que figura dentro de los grandes nombres de la electrónica.


