Bruce Dickinson rememora sus primeros años en Iron Maiden: “Era como jugar en una liga menor y que de pronto te llamen para ser delantero del Manchester City”
A semanas del estreno del documental Iron Maiden: Burning Ambition, Iron Maiden repasó parte de su historia en una nueva entrevista con The Guardian, revisitando desde sus caóticos inicios en el este de Londres hasta su consolidación como una de las bandas más grandes en la historia del metal.
Uno de los momentos más recordados fue la llegada de Bruce Dickinson en 1981, tras la salida de Paul Di’Anno. Para entonces, Maiden ya era uno de los nombres más fuertes de la NWOBHM, y Dickinson entendió rápidamente que el salto que estaba dando era enorme. “Era como jugar en una liga menor y que de pronto te llamen para ser delantero titular del Manchester City”, comentó sobre su ingreso a la banda.Era muy joven, pero también una convicción total sobre el potencial del grupo y la ambición musical de Steve Harris: «Tenía un exceso de confianza, porque solo tenía 21 años, pero me decía a mi mismo: ‘Claro que voy a conseguir el trabajo, porque puedo hacer exactamente lo que quieren y mucho más’.»
Aquel impulso quedó plasmado en The Number of the Beast (1982), disco que terminó convirtiéndose en una pieza fundamental del heavy metal de los 80. Mientras Harris recuerda el proceso con cierta calma, señalando que simplemente pensaban que habían hecho “un muy buen disco”, Dickinson reconoce que dentro del estudio sí sentían que estaban frente a algo distinto. Recordó largas noches escuchando las mezclas una y otra vez, terminando de madrugada y asimilando que estaban construyendo algo grande. “Nos quedábamos en el estudio escuchando la grabación. Nos sentábamos allí a beber Watneys Party Sevens [una marca de cerveza de los 80]. Construimos una pared llena de esas malditas cervezas y llegábamos a casa a las cuatro de la mañana después de haber dejado de grabar a las ocho o las nueve. El resto del tiempo nos pasábamos el día sentados, pellizcándonos y diciendo: ¡Qué mierda! ¿No es esto algo muy grande?’”
La entrevista llega en plena preparación de la gira mundial Run For Your Lives, que comenzará el próximo mes en Athens y recorrerá Europa, Norteamérica, Sudamérica, Centroamérica, Asia y Oceanía antes de cerrar en Japón en noviembre. Luego de eso, la banda planea tomarse un descanso durante 2027.
El documental Iron Maiden: Burning Ambition llegará a los cines el próximo 7 de mayo y promete revisar cinco décadas de historia de una banda que pasó de tocar en clubes pequeños de Londres a convertirse en una institución global del metal, manteniendo intacta una ambición que nunca pareció agotarse, incluso hasta nuestros días.

