Cancionero Rock: “Forty Six & Two”-Tool (1996)

Cancionero Rock: “Forty Six & Two”-Tool (1996)

Ya hemos hablado bastante de las complejidades  y las inquietudes a las que quiere invitar a Tool a reflexionar a sus fans, y es algo absolutamente notable. Pasa que con la banda hemos aprendido cosas, desde varios aspectos, y “46 & 2”, uno de los más grandiosos tracks de Aenima, es otra de sus tantas maravillas y donde nos hablan de la evolución humana.

Los principales principios subyacentes aquí se relacionan con los cromosomas y la teoría junguiana de la sombra como arquetipo (Shadow) de inconsciente colectivo. Algunas de las ideas detrás de esta canción se basan en las enseñanzas de Drunvalo Melchizadek, un maestro de las artes místicas que ha realizado reveladores documentales sobre la consciencia espiritual y la evolución de nuestra especie.

“Hay tres tipos totalmente diferentes de humanos en la Tierra, lo que significa que perciben la realidad única de tres maneras diferentes, interpretadas de manera diferente” indicó en una entrevista hace unos años. “El primer tipo de humano tiene una composición cromosómica de 42 + 2. Comprenden una conciencia de unidad que no ven cualquier cosa fuera de sí mismos como algo separado de ellos. Para ellos, solo hay una energía: una vida, un ser que se mueve por todas partes. Cualquier cosa que suceda en cualquier lugar también está dentro de ellos. Son como células en el cuerpo. Todos están conectados a una sola conciencia que se mueve a través de todos ellos. Estos son los aborígenes en Australia. Podría haber algunas tribus africanas que también funcionan así. Luego, está nuestro nivel, que comprende 44 + 2 cromosomas. Somos un nivel de conciencia desarmónico que se usa como un trampolín desde el nivel 42 + 2 al siguiente nivel, 46 + 2 … Estos dos cromosomas adicionales lo cambian todo”.

Según Melchezedek, nuestro planeta está cubierto de ‘rejillas morfogenéticas’ construidas geométricamente. Estas cuadrículas se extienden desde aproximadamente 60 pies debajo de la superficie de la Tierra hasta aproximadamente 60 millas sobre la Tierra, dispuestas en patrones geométricos. Cada especie tiene su propia cuadrícula, que sustenta la vida, y conecta la conciencia de su especie particular. Antes de que cualquier especie pueda existir o dar un paso evolutivo, se debe completar una nueva cuadrícula. Cuando una especie se extingue, la red de esa especie en particular se disuelve.

En 1989 se completó una nueva grilla: la grilla de ‘conciencia de Cristo’. Esta cuadrícula permitirá a los humanos evolucionar hacia nuestra próxima versión. Desarrollaremos dos cromosomas adicionales (que son realmente ‘imágenes geométricas’ diseñadas para resonar con nuestra cuadrícula específica) para un total de 46 + 2.

Dicho eso, que es algo como una clase muy interesante de Biología evolutiva y  “geometría sagrada”, es justamente a lo que apunta el tema de Tool, a la evolución a la que supuestamente llegaremos si es que no seguimos destruyendo el planeta y auto eliminándonos al nivel que vamos. El tema habla de un hombre sufriendo fuertes cambios en su físico, “descascarándose”, botando costras y sufriendo una especie de metamorfosis.

I’ve been crawling on my belly
Clearing out what could’ve been
I’ve been wallowing in my own chaotic
And insecure delusions
I wanna feel the change consume me
Feel the outside turning in
I wanna feel the metamorphosis and
Cleansing I’ve endured within
In my shadow
My shadow
Change is coming, now is my time
Listen to my muscle memory
Contemplate what I’ve been clinging to
Forty-six and two ahead of me

“He estado rasgando mi vientre
Despejando lo que pudo haber sido
He estado revolcándome en mi propio caos
Y delirios inseguros
Quiero sentir que el cambio me consuma
Sientir el exterior girando hacia adentro
Quiero sentir la metamorfosis y
Limpieza que he soportado dentro
En mi sombra
Mi sombra
El cambio se acerca, ahora es mi momento
Escucha mi memoria muscular
Contempla a qué me he aferrado
46 & 2 al frente de mi”

Todo esto es increíble, la fuerza desde donde emana la lírica de la banda y la pasión por llegar a crecer, a evolucionar, sufrimiento involucrado de por medio, un hombre retorciéndose en cambios pero con la voluntad de poder soportarlo para llegar a esa anhelada evolución. La canción, llena de matices, cambios, implacables guitarras y sonidos que en 1996 sonaban muy nuevos para el mundo de rock alternativo, sigue siendo una de las mejores del disco, y de toda su historia:

Por Patricio Avendaño R. 

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