Cancionero Rock: “No sabes qué desperdicio tengo en el alma” – Los Tres (1993)

Cancionero Rock: “No sabes qué desperdicio tengo en el alma” – Los Tres (1993)

Los Tres habían remecido la escena chilena con su disco debut de 1991, gracias a un estilo que se paseó, con naturalidad, por el rock, el blues, el rockabilly y hasta el bolero. Ubicados perfectamente en el tiempo, parecían el faro noventero que debía alumbrar el camino de una nueva etapa para el rock chileno, tras la separación de Los Prisioneros y el auge que vivía el pop a través de La Ley.

Por lo anterior, “Se remata el siglo” fue esperado con expectación, y fue sorpresivo comprobar que no repitieron la fórmula del éxito. Y el primer single bastó  para comprobar aquello. “No sabes qué desperdicio tengo en el alma” extendía la propuesta hasta el heavy metal y se adosaba al grunge, el movimiento dominante por entonces, estructurado con los acordes que permitían aquellos exagerados movimientos de cuello, tan representativos de las bandas norteamericanas que inundaban las radios chilenas y las revistas de música.

Este primer single del segundo álbum de Los Tres, estaba inspirado en el desánimo y la falta de confianza en la sociedad, en el amor y en la existencia, lo que remata su identificación con la escena de Seattle y elevaba a Álvaro Henríquez a nuevas alturas en la composición; aunque tiempo después, nos enteraríamos que Sony Music y el productor Mario Breuer fueron los que querían llevar el disco hacia algo más contemporáneo, alejando el trabajo de la rica mezcla creativa de sonidos que  impulsó a los de Concepción en 1991. “Yo quería darme el gusto de hacer un disco que sonara a AC/DC”, declaró Henríquez, años después, sincerando que nunca quedaron conformes con el sonido que logró el disco y más con “No sabes qué desperdicio tengo en el alma”, la que incluso estuvo envuelta en cierta polémica cuando la crítica de la época, y muchos fans también, repararon en el inicio de la canción, el que se asemejaba a “Paradise City” de Guns N’ Roses, una banda que representaba una idea musical opuesta a lo que buscaban los penquistas. Este percance, refrendado a la producción y a que el sello poderoso con el que debutaban, tomaron demasiado control del trabajo, marcó un aprendizaje en la banda y sería esto lo que los haría tomar decisiones importantes más adelante.

La canción significó su primer coqueteo con un rock más pesado, con lírica desesperada y furiosa. Por esto, la generación grunge la hizo rápidamente su favorita y entonaba a grito partido su impetuoso estribillo. “No sabes qué desperdicio tengo en el alma” ya es un clásico de nuestro rock y en cualquier listado, aparece. Aunque en la posterior discografía de la banda surgieran piezas que se ubican sobre ella, este single ayudó mucho a hacerlos crecer como productores, y fue una carta de presentación efectiva para el resto de Sudamérica y México, donde alcanzó mucha popularidad. Desde temprano, en ese 1993, y con este tema en todas las radios, Los Tres eran, definitivamente, el refresh del rock chileno.

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