Cancionero Rock: “Take This Bottle”-Faith No More (1995)

“I can wait to love in heaven”

No son muchas las  veces en que vemos a Mike Patton con tal fragilidad. Sobre todo en Faith No More. Es por eso que esta canción de alguna manera remece corazones. Habla del alcohol y las cagadas que uno se manda debido a él, sobre todo en las relaciones, pérdidas y tiene un tono solemne y angustiante, pero que llora a gritos el perdón o el poder y favor de redimirse al respecto.

Esta canción es sobre un hombre que tiene problemas graves con la bebida. Y que ha cometido errores, él ha golpeado a su novia /esposa y ha arrastrado a alguien con ella (“Take this bottle/And just walk away – the both of you/And let me feel the pain – I’ve done to you ), es decir a “ambos(as)” varias veces y finalmente se dio cuenta de que está todo jodido (y posiblemente habla de un femicidio) o algo irremediable.

Entonces, o decide dejar irse al perdón innegable o a la botella, o simplemente se suicida, lo que parece más verdadero en esa frase que repite (“I can wait to love in heaven”). Y luego espera que su elección de dejar a la chica  y su vida compensen su mal comportamiento y se reúnan “en el cielo”, pero al mismo tiempo repite “toma esta botella” (Take This Bottle, que es lo que titula al tema como otorgando relevancia al concepto), pero también como empeorando todo o sentir que realmente el alcohol más aún que nunca cura sus penas después que ya todo está perdido. Entregándose a ello.

Fue parte de uno de los discos clave en la carrera de Faith No More, aquel maravilloso “King for a day…Fool for a Lifetime”, un disco que supo ver a la banda como nunca destilando funky, hardcore, metal, bossanova y powerballads por todo su recorrido.

Puedo esperar para amarte en el cielo
puedo esperarte
Lejos, te trataré mejor.
Mejor que aqui abajo

Cancionero Rock: “Home Sweet Home” – Mötley Crüe (1985)

Mötley Crüe tenía como carta de presentación un rock pesado, que se vio en sus dos primeras placas, con el que dieron el salto a la fama. Pero para su siguiente trabajo se dejaron llevar por la creciente ola glam, que se tomó la ciudad de Los Ángeles: trajes de colores chillones, maquillaje y un sonido más melódico. Bajo ese contexto lanzaron Theatre of Pain (1985), y cuyo segundo single promocional fue Home Sweet Home.

En palabras del bajista, Nikki Sixx, “este sería nuestro Dream On, o nuestro Stairway to Heaven. La primera gran power ballad del grupo; con un inicio, y cierre, de teclado a cargo de Tommy Lee que se volvió icónico. Y tras la primera endulzada estrofa, a cargo de Vince Neil, las revoluciones aumentan con el pasar de los minutos; decantando en un solo de guitarra en llamas de Mick Mars. Es una canción de ellos, dirigida exclusivamente para ellos. Nikki Sixx ahonda más al respecto: “Le enseñó a los fans cómo eran nuestras vidas. De qué se trataba armar todo el escenario; la camaradería de unos tipos juntos viajando de ciudad en ciudad”. Cosa que deja bastante en claro el video, al que no se le dio descanso en MTV, con tomas de conciertos en Houston y Dallas (y que para la introducción contó con el actor de culto Michael Berryman, quien ya había aparecido antes en el clip de Smokin’ in the Boys Room).

Para el décimo aniversario de la banda, en su compilado Decade of Decadence (1991), Home Sweet Home fue re-grabada. Entre los cambios que le hicieron destaca el reemplazo del teclado Roland, que le da lugar al piano de cola; como se pensó en un comienzo. Pero aun así, la primera versión fue la que quedó grabada a fuego en la piel.

Cancionero Rock: “Dead Embryonic Cells”- Sepultura (1991)

El “Arise” es un disco brutal de Sepultura en muchos sentidos. Musicalmente es una simbiosis casi perfecta entre el death y el thrash visceral del que fueron muy influyentes ellos mismos, pero a la vez nos dejó contundentes mensajes de la decadencia de un mundo sumergido en la guerra, el holocausto, la radiación y en las ambiciones de poder de los “cerdos de guerra”, es decir, de los gobernantes que mueven los hilos y dejan correr sangre inocente en pos de ambiciones económicas.

La visión que expuso “Dead Embryonic Cells” y la lírica sobre todo de los primeros discos de la etapa de los brasileños era muy mordaz y crítica, acá ya dan cuenta de cómo las natalidades y generaciones futuras vivieron ya en un mundo sumergido en el caos y la violencia, pues estas “células embriónicas” nacen contaminadas ya y muertas en un mundo devastado por el régimen de la miseria, hambre y dolor provocada por estas nefastas guerras.

“Puedes comparar esta canción con ‘Inner Self’ de Beneath The Remains. Empieza muy lento y amenazador, pero ‘Dead Embryonic Cells’ tiene mucho más cambios que ‘Inner Self’. Las letras tratan sobre cómo las generaciones actuales, pero también las futuras, nacen en un mundo muerto. Un mundo arruinado por sus propios antepasados que vivieron generaciones antes que ellos. Andreas Kisser (guitarra) hace una de sus melodías de guitarra psicodélicas típicas como la que hizo para ‘Mass Hypnosis’ en el álbum anterior (Beneath The Remains)” declaraba Max Cavalera en la Aardschok/Metal Hammer en Abril de 1991.

El video, que se puede encontrar en aquel VHS de culto llamado Third World Chaos, y que se lanzó en DVD como parte de Chaos DVD, fue uno de los imprescindibles de aquella gran etapa del Headbangers Ball en MTV, donde podíamos ver, en su programación habitual, videos de grandes exponentes del thrash y metal de la década noventera que recién arrancaba (y a Sepultura, tal vez, en uno de sus mejores momentos).

Cancionero Rock: “Runnin’ With the Devil”- Van Halen (1978)

Runnin’ With the Devil fueron los primeros tres minutos, con treinta y cuatro segundos, en que el mundo entero escuchó a Van Halen. Sus primeros dos años se la pasaron tocando por todo el circuito de clubes de Los Ángeles; hasta que en 1976 Gene Simmons, en su faceta buscatalentos, los “descubrió” y les produjo su primer demo (que entre los ingenieros de sonido estaba Hernán Rojas). Con ello no demoró en llegar un contrato de Warner Bros.; con el que se despacharon el disco debut más exitoso de una banda de rock pesado, por detrás de Led Zeppelin (y al que se le agregó el de Guns N’ Roses la siguiente década).

Siendo la primera pista de su trabajo homónimo, el elemento joven y hambriento juega un factor clave en Runnin’ With the Devil. Con una introducción de bajo que desde ya consigue que le pongas atención (y que ella llevó a que Dave Mustaine y David Ellefson se conocieran, el resto de la historia de Megadeth se cuenta sola). Aunque el título en un comienzo pueda engañar, no tiene ninguna relación con satanismo; es mero descontrol de un corte clásico rockero sin sutilezas: “Vivo mi vida como si no hubiese mañana, y todo lo que poseo tuve que robarlo; al menos no necesité mendigar o pedir prestado. Sí, estoy viviendo a un ritmo que mata”, entona tras el micrófono David Lee Roth con una imagen muy a la Robert Plant; y que nada más viéndolo en el videoclip nos damos cuenta la calidad de showman que es. Lo demás es mérito de la pesada guitarra de Eddie Van Halen, como también los distintivos agudos de Michael Anthony en los coros. Se trata de la carta central de una placa literalmente plagada de éxitos, y eso ya es decir bastante. Imposible haber tenido un mejor inicio.

Por Gonzalo Valdés

Cancionero Rock: “Welcome Home (Sanitarium)”- Metallica (1986)

El Master of Puppets es un disco muy variado, y quizá eso lo hace tan rico y contundente, pero aparte de variar musicalmente, usar escalas progresivas y mezclarlo con un thrash potentísimo, las temáticas que se abarcan son bien disímiles también y muy interesantes. Obras de horror, el cuestionamiento religioso y la sicología humana desfilan a través de riffs y secciones sublimes de un metal absolutamente bien construido.

“Welcome Home” está casi al final  y es la poderosa balada del disco, un tema que habla de la soledad y aislamiento y que James Hetfield se encarga de contarlo con desesperanza bajo melódicas notas que explotan en energía en su clímax final.

Un sanatorio no es un asilo ni una prisión psiquiátrica, es una institución mental en que un preso puede dejar por su propia voluntad. La canción está escrita desde la perspectiva de uno de estos internos: tiene miedo de irse por lo que hay ahí fuera, y no todo lo contrario que sería lo lógico, de alguien que quiere escapar de él.

Como es tendencia, el cine y esta vez la notable película de 1975 Flew Over the Cuckoo’s Nest (Atrapados sin salida en español) protagonizada soberbiamente por Jack Nicholson influyó a la banda, en que su papel consta de un tipo que revoluciona a los internos y se los lleva de paseo, pero sin embargo muchos de ellos no querían escapar. Se habla de las propias experiencias de Hetfield metafóricamente, el hecho de vivir en una familia con padres hipnotizados con la ciencia critiana, alcohólicos y  disfuncionales, que se entendería completamente cómo el hogar es como un sanatorio. Un lugar donde los enfermos emocionales y mentales se mantienen sin esperanza de escapar.

“Veo nuestra libertad ante mis ojos.
Sin puertas cerradas, sin ventanas cerradas
No hay cosas para hacer que mi cerebro parezca cicatrizado”.

Sobre el tema, en una entrevista con Flemming Rasmussen, quien era ingeniero y coproductor, explicó: “Utilizamos seis micrófonos para cada guitarra, por lo que teníamos una configuración estéreo completa. Para el primer sonido de ritmo, lo grabamos en estéreo – eso sería lo principal. Y luego comenzaríamos a mezclarlos en una pista mono, entonces es cuando empezamos a duplicarnos. Porque nuevamente, en esta época, solo harías más pistas, pero estábamos limitados a 24 pistas dos veces, porque teníamos sincronizadores. Lo cambiaría constantemente para adaptarlo a la canción. Combinaría cualquiera de estos en la forma en que pensé que la canción debía sonar”.

Y así es, el sonido en general es bastante acertado y hasta hoy suena fresco. Sin duda la marca de un álbum que no tiene síntomas de expiración:

Por Patricio Avendaño R.

Cancionero Rock: “Walk”- Pantera (1992)

“Escribí esto cuando Pantera estaba recibiendo mucha atención por primera vez” declaró Anselmo. “Regresé de la gira y mis amigos se habían dado cuenta de que yo había cambiado y me había convertido en una gran estrella de rock. ‘Walk’ fue lo que les dije que hicieran,  tomar esa actitud en su culo”.

El riff principal se escribió mientras la banda estaba calentando para un show, mientras en el amplificador de práctica del guitarrista Dimebag Darrell tocó el riff, y fue cuando Phil Anselmo gritó: “Tenemos que escribir esa mierda para este nuevo álbum”. Dime inmediatamente comenzó a tocar el riff de apertura, y Vinnie tocó los tambores en la pared. Estaban filmando para el video casero y lo grabaron todo en cinta para recordar el riff tan icónico y característico y aquella carta de presentación del tremendo “Vulgar Display Of Power”.

Como un  disco lleno de testosterona y actitud, Anselmo habla de moverte en dirección correcta, de hacer lo que dices, ser consecuente y “sé un hombre”, dice, en un tema lleno de frases que definen el poder y las ganas de imponer una actitud de vida, si al final de cuentas-querámoslo o no- fueron esas consignas machistas las que definieron “Vulgar Display of Power”, un álbum completo y verdaderamente demoledor, aunque para nuestros tiempos suene sumamente controversial, Pantera dictó en los noventa esa forma de supremacía rockera, de atreverse, de enfrentar la adversidad y una postura radical, algo que hasta el día de hoy es sindicado como un verdadero fenómeno y una fuerza de la naturaleza metalera noventera, tanto por hombres como por mujeres. Simplemente Respect.

Cancionero Rock: “Streets of Philadelphia”- Bruce Springsteen (1994)

Han pasado 25 años de su salida y no mucho hemos concientizado a nivel global respecto de esta terrible enfermedad. La película Filadelfia fue la primera película comercial que trató el tema del SIDA y fue realmente importante y conmovedor. Incluso mostró un poco de lo que parece el Sarcoma de Kaposi, (derivado del VIH que deconstruye físicamente), aunque los cineastas tuvieron que disimularlo mucho para que la película se realizara. Pues, pese a que las motivaciones eran buenas, era Hollywood, y si mostraban el verdadero horror del SIDA, nadie pagaría por verla. Esta canción captura el dolor, la pérdida y la soledad que fue para quienes lo vivieron, sobretodo en esos conservadores ochenta y principios de los noventa, cuando ya el tema se destapó globalmente con las muertes de rockstars y celebridades como Rock Hudson o Freddie Mercury.

El cuadro es claro: el propósito de la canción es informar a las personas sobre las luchas que los homosexuales tuvieron que enfrentar, en los años 80, cuando la mayoría de la población que tenía VIH/SIDA eran gays discriminados. Además, el tono suave es a propósito, porque está tratando de ser informativo sobre un tema delicado y está apuntando a que lo comprendamos hasta los más cerrados de mente con una exquisita prosa que esconde sufrimiento y valentía.

Es lo notable, tras ese cansino y seductor beat de batería de su entrada Springsteen transmite de verdad ese sentimiento de desprecio de la sociedad, en el tema él canta que está “marchito y maltratado”, lo que expresa que se siente débil y golpeado. Cuando Springsteen dice “no me reconocía a mí mismo”, está diciendo que la gente ya no se sentía como ella misma por esta enfermedad, o en la línea que dice “no me saludará ningún ángel” refiere a que su fin llegará pronto y sus “pecados” no le permitirán ser aceptado en el cielo. Algo absolutamente brutal, pues eso era lo que pensaban los moralistas y religiosos (y hasta el día de hoy encontramos muchos) que asumen esto como un castigo divino por la promiscuidad.

Springsteen canta muy inspirado en este tema lleno de metáfora: “Mi ropa ya no me queda”, lo que significa que ya no se siente como la misma persona o que no se siente cómodo en su propia piel y en cierta forma usa el cliché, “Caminé mil millas”, para describir cuánto tiempo ha estado enfrentando esta adversidad.  Al hablar “la noche ha caído”, describe la noche que se aproxima como lo haría una persona, refiriéndose a la muerte.

Estos ejemplos de lenguaje figurativo apoyan la idea principal de la canción al darle vida a la letra y se va decantando totalmente a lo terrible que lo pasaron muchos en esos años, cuan solos se sintieron (física y sicológicamente, rechazados por la sociedad y quedándose sin “amigos”) como es el caso del abogado Andy Beckett, personificado magistralmente por Tom Hanks en la película que ilumina esta canción.

“En esa época en EE.UU. era increíble: cada semana salía el periódico, y los obituarios semanales contenían hasta doce páginas en una sola semana. Cada semana, un amigo de alguien se enfermaba. Era una maldita epidemia, casi nadie sabia mucho de su origen y menos de su cura. Cada semana, más gente moría. Cada fin de semana los funerales y hospitales tenían más “clientes” que nunca. Hubo una especie de “desaparición”, cuenta la propia gente que vivió de cerca en EE.UU. el fenómeno.

Hoy en día hay más ayuda y conciencia al respecto, más prevención tal vez, pero el prejuicio hacia los que lo padecen, en muchos sectores, lamentablemente persiste.

La canción es una de las más hermosas del cancionero de The Boss y  ganó el premio Óscar a la mejor canción original​ y cuatro premios Grammy, incluyendo el premio a la mejor grabación del año, el premio a la mejor canción de rock, el premio a la mejor interpretación vocal de rock masculina y el premio a la mejor canción escrita para una película, televisión u otro medio visual.

Por Patricio Avendaño R.

Cancionero Rock: “Nothing Else Matters”- Metallica (1991)

Cuando escarbamos en las letras del álbum negro, encontramos todo un submundo rico en líricas, es bien variado en cuanto a ello, tenemos un poco de esa política denunciante heredada de “And Justice For All”, claro está, pero también mucho sentimiento e introspectiva, y esta vez, de formas bastante profundas.

Ya hemos hablado del caso de The Unforgiven y todo lo que tuvo que lidiar James Hetfield con la ciencia cristiana y la dolorosa historia con sus padres, pero acá encontramos algo casi filosófico, muy simbólico como identidad de banda, que habla de lo que realmente somos y para lo que estamos acá, que claro que tiene una cierta ambigüedad, tanto por entrar pensando en la vida de tu ser querido como plantearte a ti mismo como lo que realmente eres y para qué estás hecho..

En la historia del tema contada en el Classic Albums se habla de ello y la simpleza de su video los muestra así, tal cual son, cantando en el estudio, haciendo lo que mejor saben hacer. Mostrándose tal como son y sin papeles de rockstars empoderados de por medio, porque a grandes rasgos la canción significa que no importa lo que suceda en la vida; a quién conoces, lo que dicen de ti, las cosas que haces, sino que siempre recuerdes quién eres y de dónde vienes. Es decidor, pues también “nada más importa” fueron las últimas palabras del abuelo del cantante antes de morir y ahí quedó incrustado como ancla en el corazón a Hetfield para el título del tema.

Tan simple fue que en sus primeras notas, comienza con las cuerdas tocadas al aire, sin posturas, un juego que salió mientras James Hetfield hablaba por teléfono, inconscientemente, pero también le gustó dejarlas así, como queriendo decir que acá hay transparencia y cosas limpias, tanto musicales como reflejos del alma, con expresiones corporales a través de la música. “Habla de la gira, de la novia, de echar de menos y todo eso” cuenta Hetfield en el documental de la serie del disco.

“También trata de los lazos fraternales y significó mucho para los cuatro en la banda”, dice, al mismo tiempo hablando de lo sorprendido por las armonizaciones que trabajaron junto a Bob Rock y Michael Kamen (hombre que introdujo arreglos orquestales y que desarrollaron más allá incluso en el S&M más adelante) algo nunca incluido en álbum alguno de Metallica.

No hay duda, el tema sigue siendo muy especial para la banda, y para mostrar al mundo esta faceta “sentimental” pero honesta al cien por ciento por los de San Francisco. Y seguimos abrazándola hoy tanto como en esos lejanos ’91.