Chuck Schuldiner: La ascendente evolución de un genio del metal

Chuck Schuldiner: La ascendente evolución de un genio del metal

Es increíble pensar lo temprano que se fue Chuck Schuldiner y aun así todo lo que alcanzó a hacer por la música. El músico norteamericano, que hubiese cumplido 50 años en 2017, fallecía a sus 34 años en 2001 de un infame cáncer cerebral que lo destruyó por completo luego de que su carrera ya había logrado una evolución increíble y avistaba un futuro tanto mejor. La escalada en la música iba rápida y certera, marcando el pie firme en una nueva mirada al metal y a una nueva forma de expandir el estilo a finales de los 90’s.

Si trazamos la línea desde donde arranca con Death en «Scream Bloody Gore» (1987) hasta «The Sound of Perseverance» (1998) vamos a notar cuán grande fue su significancia en abordar el metal, pues su genio no radicaba simplemente en crecer musicalmente e implementar nuevas técnicas (que vaya que lo hizo, agregando su escuela de jazz y fórmulas progresivas a un metal pesado, duro y siniestro), sino que también desde el álbum «Spiritual Healing» que su cabeza giraba en torno a temáticas que no iban solo de hablar de gore, sangre y muerte como era la tendencia en el estilo (Cannibal Corpse, Carcass, Napalm Death, Morbid Angel, y un largo etcétera), sino que por esos años empezaba a ver la vida con una mirada más filosófica, pues habían muchas cosas que lo inquietaban en la conducta del ser humano y la sociedad, como el abuso de las drogas duras, el aborto, la genética y los falsos predicadores de la TV, entre muchas más. «Los temas de la vida diaria son más brutales que escribir sobre demonios arrancándole el corazón a una persona’, explicaba.

De ahí en más la cosa mejoraría titulando justamente «Human» su siguiente disco y uno de los esenciales del metal en la historia, hay que decirlo. El lado humano en Chuck fue algo que lo separó bastante del resto del «personaje metalero ícono» o al menos de la mirada externa de una sociedad bastante conservadora y sobretodo en EE.UU en los ochenta, bajo el régimen de Reagan con la conocida «Caza de brujas» liderada por Tripper Gore en contra de los autores de las líricas en el metal, pues muchas veces en entrevistas defendió su postura y el juicio que se le hizo en la música que componía y hasta en el nombre de su banda. «Death es solo un nombre para describir la música, un nombre extremo para música extrema. Soy una persona con una visión muy positiva hacia la vida, la amistad y el amor» comentaba en numerosas entrevistas, poniendo énfasis de hecho en aquello, pues Chuck quería demostrar su postura humana y le interesaba que realmente lo conocieran, no tan solo como un asunto de autodefensa personal, sino también como un cambio en el paradigma de la visión del metal en general.

Sus últimos años fueron los más difíciles, pero dio lucha hasta el final. Luego de haber sido diagnosticado por ese desgraciado cáncer, no tuvo recursos para poder costear su tratamiento y el sistema estadounidense poco ayudó a decir verdad, ya que el hecho de haber vivido toda su vida de la música (y tampoco a predecir una enfermedad tan devastadora a corta edad) hizo que no estuviera en ningún tipo de seguro social. Se realizaron campañas, sus familiares y amigos ayudaron en lo más que pudieron, tocando puertas y realizando colectas, se lanzaron dos trabajos increíbles como el Live in L.A. (Death & Raw) y Live in Eindhoven para reunir más fondos, pero finalmente nada sirvió ante algo que pareció estar malditamente esculpido como sentencia en su destino: El jueves 13 de diciembre de 2001 falleció de una neumonía producto del cáncer causando el impacto que todos sabemos.

Es uno de los lutos más duros que con el paso del tiempo ha trascendido más allá del metal, pues Schuldiner nos demostró una fuerza ante lo adverso increíble, nunca quiso rendirse, nunca quiso dejar de hacer música y lideró un estilo extremo que llevó en el corazón a un nivel supremo. Tan así que el «death metal» tal como lo conocemos es acuñado así gracias a su banda y Possessed, merecido homenaje que marca historia y que seguramente el tiempo seguirá dictando que tanto por talento como por humanidad, fue totalmente padre de toda una generación de músicos que han seguido sus huellas y lo seguirán haciendo.

Patricio Avendaño

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