Conciertos que hicieron historia: Queen en Argentina (1981) 

Conciertos que hicieron historia: Queen en Argentina (1981) 

A inicios de 1981, Queen organizó una gira sudamericana que cambiaría las reglas del negocio musical en la región, y se considera un evento fundacional para la industria. Finalmente, dentro de este periplo que también tuvo escalas en Sao Paulo, Brasil y Caracas, Venezuela, el turno de su primer show también llegaba a Argentina, donde hicieron tres shows en Vélez, uno en Mar del Plata y otro en Rosario, en plena opresión de la dictadura, con 15.000 desaparecidos, con una inflación del 100% y con una botella de cerveza en 12 dólares; con este escenario, el rock de Queen llegaba a un país a oscuras, con la esperanza de ser iluminado, aunque fuera por un rato, por algo que los argentinos conocían solo por la radio y las revistas: un concierto de rock a estadio lleno.

Era algo tan incomprensible que el evento atrajo el interés hasta de medios internacionales; incluso la revista Rolling Stone envió un periodista a cubrir esos shows.

La banda de Freddie Mercury encantaría a la masa trasandina en cada uno de los estadios en los que tocaron, todos rodeados de tanques  y con negociaciones de bambalinas que aseguraban un encuentro de la banda con el dictador de turno, y un intercambio de camisetas con un joven Diego Maradona, todo en un escenario anterior a la Guerra de las Malvinas.

Todo fue un caos. Desde la llegada al aeropuerto, el traslado al hotel y las pruebas de sonido; y qué decir de los fans que nos los dejaban ni a la sombra; era simple, todos querían sentirse cerca de la primera banda que se atrevió a incluir a Sudamérica en su plan de giras. “Un supergrupo, un numero 1”, anunciaba el presentador, cuando Vélez bordeaba las 60.000 personas “entre los que pagaron y los que se colaron”, según Clarín. Bajaron las luces y Queen salió entre el humo y la invencible “We Will Rock You”. Siguieron “Keep Yourself Alive”, “Killer Queen”, “Fat Bottomed Girls”, “Bicycle Race”, “Flash”, “Crazy Little Thing Called Love”, en un concierto que solo tiraba hit tras hit y con una notable devoción de los asistentes hacia Mercury, quien dictaría las reglas del juego durante los 110 minutos de show. La sensación era que en un país silenciado, Queen llegaba como un minuto de descanso, de desintoxicación, en forma de música.

La cúspide del show fueron  “Bohemian Rhapsody” y su contracara “Love of My Life” , mientras que “Another One Bites the Dust”, “We Are the Champions” y “God Save the Queen”, quedaban para el cierre de un evento sin precedentes, que sorprendió a la prensa, a los que estaban en el poder, porque nadie sabía que esto tan raro llamado rock, era una semilla que crece con tallo firme cuando encuentra el terreno adecuado. Y Argentina lo era, sin duda.

Cual beatlemanía en los ‘60, la presencia del cuarteto inglés desató una locura inédita hasta ese momento en Argentina. Este concierto fue el 28 de febrero en Vélez, repitieron en el estadio Amalfitani, para después recalar en Mar del Plata y Rosario. El último show fue de nuevo en Liniers y cuentan las crónicas que ese día el estadio rebalsó, porque quienes no habían ido, querían ir, y quienes habían asistido los días previos, querían repetírselo. La necesidad del rock era contagiosa y en pocos días, Queen se grabó a fuego en los corazones de los afortunados que hoy viven para contarlo. En aquel verano de 1981 se marcó un antes y un después para una industria musical que se interesó por Sudamérica, que encontró un mercado ávido de rock gracias a la reina, la que tuvo la inquietud de expandirse a un territorio desconocido y con eso, cambiar nuestra historia.

 

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