Converge – «Love Is Not Enough»: Una fuerza envolvente y renovada

Converge – «Love Is Not Enough»: Una fuerza envolvente y renovada

Epitaph Records

Ser una banda icónica en un género no es tarea fácil para nadie; salvo cuando no te riges por las voces del exterior y el enfoque se centra en el hambre creativa que te lleva donde la experimentación llama. Converge, quienes son un estandarte del hardcore mundial por álbumes que se convirtieron en clásicos como «Jane Doe» (2001) o «No Heroes» (2006), acaban de lanzar su onceavo largaduración, y puede que sea uno de los trabajos más bien logrados de su carrera, con un sonido crudo (pero entendible) y una lírica que refleja momentos de rabia, introspección y estoicismo.

La crudeza se siente desde los primeros riffs de «Love Is Not Enough», con una energía e interpretación cuyo registro provoca la sensación de tener a la banda directamente al frente. Es entretenido e interesante el sentir cómo influencias del punk, thrash y groove metal se mimetizan con la esencia de la banda, dando espacios a distintos momentos de destreza instrumental y vocal. La misma tónica se mantiene en «Bad Faith», con un riff contundente y agresivo por parte de Kurt Ballou que deja espacios a Joe Bannon para jugar con los distintos matices de su voz, que se llevan al extremo en «Distract and Divide» y «To Feel Something», donde se destaca el trabajo de producción de las cuerdas, donde el noise y feedbacks pasan a ser elementos centrales.

«Beyond Repair» llega como un descanso entre guitarras etéreas pero densas, con un aire de tensión permanente que termina por romperse con la entrada de «Amon Amok», con un tempo más pausado pero con la misma distorsión abrasiva de los tracks anteriores. Con «Force Meets Presence» se mantiene una impronta agresiva con un juego de riffs y armonías que resaltan el aspecto melódico del conjunto, que en discos anteriores sirvió para otorgarles una identidad propia. «Gilded Cage» presenta al bajo como protagonista y a la batería como pieza central (que, además, es uno de los atributos altos del álbum), en una canción que logra fusionar el lado más sensible de Bannon con el más visceral.

«Make Me Forget You» llega veloz y agresiva, con un toque speed metal muy entretenido de escuchar, sirviendo como la puerta a, quizás, la canción más elaborada del disco. «We Were Never The Same» parte con baterías tribales y efectos de guitarra que dan forma a una atmósfera pesada. La canción acelera y se perciben varios arreglos notables, como un tapping y fills de batería con el tecnicismo en lo más alto. Bannon vomita todo y entrega un mensaje que cuestiona nuestra forma de relacionarnos con la sociedad y los sacrificios en pos de alcanzar distintos objetivos en la vida, dejando de lado emociones más apegadas a la simpleza con lo esencial de por medio, coronando el álbum desde lo más alto.

Screenshot

Es bastante positivo sentir que luego de más de veinte años de carrera, la banda se siente así de vigente y vigorosa. Más allá de su técnica, lo que más se rescata es la honestidad de sus canciones, letras, y de lo que deciden plasmar en estudio, dejando presentes algunas desprolijidades que navegan entre un tecnicismo único en el género.

 

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Javier Bravo

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