Coti Aboitiz, el legado de La Ley y el regreso a «Desiertos»: “Fue como volver a 1989, pero con orgullo por lo que construimos”
Tras la emotiva presentación en el GAM, el exintegrante de La Ley reflexiona sobre el valor histórico de Desiertos, el rol de Andrés Bobe en el sonido fundacional de la banda y el lugar que hoy ocupa ese disco en la música chilena
La noche del 26 de abril fue más que nostalgia para “Coti” Aboitiz. Conversamos con el otrora miembro de La Ley (actualmente en Saiko) sobre lo que fue su presentación en el GAM dentro del marco del relanzamiento de Desiertos, álbum clásico de la agrupación y el primero con Beto Cuevas.
Coti, ¿con qué sensación te fuiste anoche del GAM después de volver a tocar canciones tan fundacionales? ¿Hubo algún momento arriba del escenario que te golpeara emocionalmente?
La sensación fue como volver atrás, a ese momento en que estábamos tocando en el año 89, pero también con una sensación de orgullo y felicidad por lo que habíamos hecho. El momento más intenso, creo yo, fue tocar “Desiertos”, ese tema de la época en que estábamos los cuatro o cinco con Andrés ahí. Fue un momento muy emotivo. Me hizo sentir, como decía antes, volver a ese lugar y reencontrarme con mis amigos.
Con los años, Desiertos parece crecer en importancia. ¿Por qué crees que hoy se valora tanto? Es el primer álbum con Beto, ¿Qué le dio él en ese momento a la banda?
Yo creo que se valora tanto porque es un disco que quedó un poco estancado, tuvo muy pocas ediciones. Además, fue el disco que le dio la conformación a lo que iba a ser la banda en el futuro. Sentó las bases de lo que vendría después.Es como el inicio del grupo, pero de alguna manera quedó truncado, no tuvo la salida que merecía, y después la banda sí logró mucho éxito. Entonces, eso hace que hoy se valore más. Respecto a Beto, desde que me junté con Andrés a conformar este proyecto, pasamos por distintos cantantes y formaciones. Cuando el grupo ya estaba más consolidado musicalmente, faltaba ese elemento clave. Beto llegó a poner la guinda de la torta. Era el cantante que el grupo necesitaba y que en realidad se merecía. Su llegada fue exactamente eso.
Mucho se habla de Andrés Bobe como arquitecto del sonido inicial de la banda. ¿Consideras que así fue? ¿Qué hacía especial su manera de trabajar?
Desde que nos juntamos con Andrés, siempre fue un trabajo en conjunto. Nunca hubo uno que fuera más líder que el otro. Todo lo veíamos entre los dos, al menos en los discos en los que yo estuve. Entonces, no podría decir que él era el líder en ese período. Quizás después de que yo me fui, pudo haber asumido más ese rol, pero eso habría que preguntárselo a otros integrantes. Lo especial de su manera de trabajar era que ambos teníamos muchas ganas de escuchar y aprender uno del otro. Eso permitía un trabajo colectivo con el resto de la banda, donde todos participaban. Eso hacía que el sonido fuera especial, porque cada músico aportaba algo único. Por eso muchas veces cuando alguien se va solista, el sonido cambia: la banda como conjunto es la que construye esa identidad. Además, Andrés tenía muy claro que “menos es más”. Cuando una idea estaba definida, no había que sobrecargarla. Esa claridad era muy importante en su forma de trabajar.
Hoy todo es digital. ¿Qué significa rescatar este disco en vinilo, cassette y CD? ¿Sientes que hay una generación nueva descubriendo esta etapa de la banda?
Rescatar esta música en formatos como vinilo o cassette es un logro importante, tanto para nosotros como para la música chilena. Es una forma de cuidar y mantener viva nuestra historia musical. Ojalá todos los músicos pudieran hacer algo similar, porque esto aporta a revivir el pasado. Es un granito de arena en ese sentido. Sobre las nuevas generaciones, sí, creo que existe gente que está volviendo a escuchar música más antigua, incluso de los 70, especialmente rock más progresivo. Eso es muy valioso, porque es música que transmite emociones más intensas y con un lenguaje más rico. Hoy, lamentablemente, siento que la música ha perdido parte de ese lenguaje, y eso afecta cómo nos comunicamos a través de ella.
¿Esta reunión fue algo especial pero puntual? ¿Hay planes a futuro con la banda?
Esta reunión fue algo muy especial, realmente muy especial. No sé si se vaya a repetir, no me atrevo a decirlo. Tampoco sé si hay planes a futuro con la banda. Pero sí tengo claro que lo que hicimos fue algo muy lindo, muy significativo, y creo que por ahora hay que quedarse con eso.


