Courtney Barnett – «Creature of Habit»: La delicadeza de un sonido tan íntimo como visceral
Mom + Pop Music, 2026
Courtney Barnett ha sabido posicionarse como una figura dentro del indie más lo-fi y visceral, con una carrera orientada a la simpleza compositiva pero melódicamente rica. La australiana regresa con «Creature of Habit», su cuarto álbum que la encuentra en un espacio sonoro más introspectivo y maduro, mientras continúa explorando los matices de su característico estilo alternativo y lírico cargado de una narrativa introspectiva.
El álbum abre con «Stay In Your Lane», una pista que da el tono de todo el disco, con una estructura animada y guitarras suaves que acompañan la característica voz de Barnett; impronta que se repite en «Wonder», donde se empiezan a percibir ciertos elementos del disco que lo separa un poco de lo hecho previamente en su discografía. En este nuevo trabajo, se siente una mayor predominancia de elementos electrónicos y del bajo, pero no desde un punto de vista protagónico, sino que desde una base que da forma a distintos arreglos y estructuras que juegan a favor de las canciones, más que sólo querer hacer resaltar los instrumentos por separado.
La única colaboración del álbum llega en «… Site Unseen», donde se suma la participación de la artista Waxahatchee en un track lúdico y que funciona bien como gancho. Courtney ha señalado el mudarse de ciudad y el fin de su anterior sello discográfico como elementos de inspiración, pero la vibra melancólica, sarcástica y desnuda de la australiana se mantiene en sus letras, como se puede notar en «Mostly Patient» y «One Thing at a Time». «Mantis» tiene ese mood de «banda en vivo» que entrega un valor más crudo al disco, para pasar al chorus cargado que se percibe en «Sugar Plum», que nos recuerda las distintas luchas individuales que ocurren a la par de las propias.
La última vuelta del disco llega con tres canciones que son pinceladas que mezclan garage, bases electrónicas y la voz de Barnett llegando a distintos lugares con sus figuras, sobre todo en «Same» y «Great Advice», para cerrar con «Another Beautiful Day» que es un misceláneo de sensaciones, con guitarras solitarias que pasan a hacer solos punzantes, y sonidos de naturaleza que se mezclan con la voz de Courtney que, de a poco, termina por desvanecerse.
Barnett sigue desmenuzando las complejidades de su vida cotidiana, que a veces funcionan como un espejo en el que cualquiera podría verse. Su sonido cada vez se siente más pulido y rico en detalles, por lo que no sería raro que su carrera pase a ser un ejemplo similar a lo que ha ocurrido con otros grandes como Nick Cave, PJ Harvey o Fiona Apple, donde cada trabajo se siente como un avance y signo de sabiduría.


