Deftones en modo ranking: Revisamos su discografía desde el peor al mejor

Deftones en modo ranking: Revisamos su discografía desde el peor al mejor

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La discografía de Deftones se caracteriza por su regularidad. En general, ninguno de sus discos ha sido destrozado por la crítica, y han resistido bien el paso del tiempo, cosa que la mayoría de sus compañeros de generación no pueden decir. Así, disco a disco, los de Sacramento se han mantenido vigentes, con cada producción han demostrado que tienen algo que decir, y gracias a ese regular trabajo siempre se las han arreglado para aparecer dentro de los recuentos de fin de año.

La producción de Chino Moreno y compañía también podría tildarse de diversa. Entre 1995 y 2016, han pasado por distintos momentos, cada uno con énfasis, matices e ingredientes entretenidos. Cada etapa de la banda nos ha entregado grandes canciones, algunas ya catalogables de clásicas, otras joyitas más escondidas, sólo para quienes se internen a descubrir su discografía. Así, el quinteto se las ha arreglado para transitar desde un disco bien metalero como Adrenaline (1995), hasta discos más atmosféricos como su placa homónima de 2003, o Gore (2016), su ultimo esfuerzo en estudio, pasando por una biblia para la generación nü metal como Around the Fur (1997), y otros discos exquisitamente equilibrados como White Pony (2000) o Diamond Eyes (2010).

En Nación Rock nos propusimos el siempre entretenido ejercicio de rankear los discos de Deftones, desde el que consideramos más débil, hasta su obra maestra. Al ser una discografía más bien regular, en más de algún tramo costó definir a una placa por sobre otra, pero en general, en sus trazos gruesos, hay una estructura más o menos clara. ¿Qué les parece? ¿En qué lugar quedaron sus favoritos? Todos invitados a comentar y discutir con nosotros.


8) Gore (2016)

Es, con distancia, el disco más débil de Deftones. Las atmósferas oscuras y tensas de siempre siguen ahí, la diferencia es que esta vez aburren, no recurren ni a buenos riffs, ni a buenas melodías, ni alcanzan casi en ningún momento un peak de intensidad, como suele ocurrir con todos los otros discos de los de Sacramento. Sería muy injusto decir que, con Gore, a Deftones se le acabó la fórmula, porque lo de ellos nunca se ha tratado de fórmulas para el éxito. Tal vez es solo un traspié, o tal vez- quién sabe- se trata del punto de inflexión hacia un nuevo camino sonoro._F.G.

7) Saturday Night Wrist (2006)

El quinteto no tuvo un afiatamiento fluido durante el proceso de grabación de este disco. “Saturday Night Wrist” ofreció, igualmente, un amplio espectro de ritmos y estilos, con un Chino Moreno imponente al modular sus registros vocales en función de las necesidades de cada canción. En “Mein”, una composición con aires pop, compartió micrófono con Serj Tankian, alcanzando uno de los momentos más altos del álbum. También dejaron un espacio para la experimentación introduciéndose en la electrónica, con “Pink Cellphone”, y con la instrumental bautizada como “U, U, D, D, L, R, L, R, A, B, Select, Start”. “Saturday Night Wrist” no los devolvió a su mejor momento pero, por lo menos, evidenció que había síntomas de recuperación. Temas pausados, como “Hole in the Earth”, y agresivos como “FM”, daban cuenta de que había inspiración de sobra y que sólo tenían que volver a concentrarse y definir en qué parte del puzzle llamado Deftones debía estar la siguiente propuesta._M.P.

6) Koi No Yokan (2012)

“Koi no yokan” viene a hacer un punto de inflexión dentro de lo que nos entregan los de Sacramento,-hasta el momento en que se gesta esta obra-, donde se define con excelencia el estilo sonoro moderno de la banda que se inició tras el exitoso “Diamond Eyes”.  El trabajo musical se refina, moldea y mejora en un álbum que deleita con brutalidad y sutileza en cada uno de los 11 tracks que lo componen. Si algo debemos rescatar en lo macro, son los recursos experimentales en el disco, los arreglos en general presentan una intensidad sonora que en el papel puede sonar sobre saturado, pero al momento de escucharlos es un buen viaje mental y auditivo, un decálogo de cómo hacer metal alternativo en los tiempos de hoy. Mención a los demoledores riffs de Stephen Carpenter con la voz única de Chino Moreno, engendrando música aplastante, intensa y gratificante. Deftones con Koi No Yokan no crean una atmosfera, sino un universo diferente, profundo y personal para quién lo escuche, aunque sin embargo, son otras las joyas de su discografía que se hacen acreedoras de los podios altos._R.S.

5) Deftones (2003)

Algo oscuro nacía después de “White Pony”. Tal vez se volvía a las raices densas de “Adrenaline” pero de una forma distinta, con un contenido mucho más elaborado, ideas solapadas acerca del amor, acerca de las Diosas “Minerva” (sabiduría) “Moana” (Polinesia) y una especie de oda generalizada a la mujer, con diversas historias en sus canciones que hablan en sentido poético de divinidades femeninas. En Deftones, y es curioso que así se llame el disco. Si el nombre del disco es el nombre de la banda, ¿será esta su esencia? En Deftones hay una idea del disco, y del amor, que se mantiene a lo largo de este. Track por track vamos conociendo historias donde la mujer es la principal estrella, donde constantemente entendemos que es ella quien dirije los hilos, ella es la diosa, la madre, la que ve todo, la que todo lo sabe. Con mayor participación de Frank Delgado nos regaló temas devastadores como muy oníricos y atmosféricos. La furia de “When girls telephone boys” o “Bloody cape”, contrastando con la viajera “Minerva” o la intensidad de “Battle Axe”. Pese a que ha quedado un poco eclipsado respecto a otros, no deja de ser otra joya de su discografía. _A.C.

4) Adrenaline (1995)

Sin duda, los 90 fueron la cuna de la última efervescencia de los nuevos sonidos en el rock de trazos gruesos. Si la década fue iniciada con una nueva reinvención del punk y el glam en Seattle con el movimiento grunge, luego de 1994 –con la muerte de Cobain- el estilo inició su declive, y permitió mirar otras escenas. Una de ellas fue la del llamado nu metal. Desde Sacramento, los entonces jóvenes Deftones parían en 1995 su debut, Adrenaline, y haciendo alarde de este título, su propuesta no fue otra cosa que inyectarle una revitalizadora dosis energética al metal, agotado entre tanto heavy y thrash ochentero. La nueva forma de concebir el estilo era, paradójicamente, decontruyéndolo: por una parte obviando los artilugios del virtuosismo y la velocidad, y por otro, haciendo cruces con el rap y el funk rock californiano (y más adelante, la new wave inglesa). Esto hizo de Deftones una de las bandas más interesantes de la nueva camada, aportando frescura y matices dentro de su ruidosa y explosiva musicalidad, aún en bruto. Adrenaline, además, reflejó un relato inquietante de adolescentes incomprendidos, oprimidos y distanciados de la sociedad, lo que dejó como saldo himnos generacionales como ‘Bored’, ‘Root’, ‘7 Words’ y ‘Engine No. 9’._ C.T.

3) Diamond Eyes (2010)

La intensidad de ‘Royal’ para los pelos. La luminosidad de ‘Diamond Eyes’ no se oía desde ‘Minerva’. Ni hablar de ‘You’ve Seen the Butcher’- tal vez la mejor canción de Deftones en 10 años- o ‘Prince’, un maravilloso tributo de Deftones a su ‘RX Queen’ del Pony Blanco. Los primeros 25 minutos de Diamond Eyes son una extraordinaria descarga de metal alternativo plagado de melodías propias de un paisaje pantanoso oscuro, con uno que otro tenue destello de luz que se cuela por ahí. Una clase magistral de cómo una banda puede adaptar su sonido a un frontman cuyo registro vocal sufrió los estragos del tiempo, pero que logró reinventarse como ninguno._F.G.

2) Around The Fur (1997)

Deftones con “Around the Fur” -y pese a que de todas maneras continuaba siendo considerada dentro del saco de bandas de nu-metal- se empieza a desmarcar totalmente del estilo, impuso con clases su sello muy propio. Si hay una banda que puede jactarse hoy en día de tener una identidad absolutamente única, potente, melódica y con claras cuotas de melancolía agregadas esa es Deftones, y con el paso del tiempo queda claro que cada vez lo ha seguido haciendo, su evolución desde este disco en adelante empezó a caminar a pasos agigantados. Así como también cimentó los pasos para toda una generación de bandas que aprovecharían su sonido para hacer lo suyo. Un gran momento para la banda, un discazo, totalmente imprescindible. Los inolvidables himnos ‘My Own Summer’ y ese riff letal y atrapante, la inmensa ‘Be Quiet and Drive’ (qué manera de desplegar emociones totales con los riffs), El caso de ‘Rickets’ por ejemplo, donde la inyección de energía sustentada en esas filosas guitarras deja uno de sus mejores tramos en el disco. ‘Lhabia’ te golpea en el rostro de improviso, con un melódico coro y los rapeos siniestros de Chino Moreno; ‘Dai the Flu’ con un coro casi épico, o ‘Lotion’ que es otra locura que revienta en toda la furia de Chino Moreno. Es un álbum determinante de los noventa y a la par el comienzo de la creciente evolución de la banda de Sacramento._P.A.


1) White Pony (2000)

Deftones se enfrentó al nuevo milenio con su placa “White Pony”, en la que Chino Moreno, su peculiar voz y sus propuestas novedosas, dieron el cambio de rumbo definitivo que los consolidó como una de las bandas más creativas en esta nueva era de la música. “Feticeira” es un gran comienzo. El riff sucio, distorsionado y siniestro da el arranque perfecto. “Digital Bath” te adormece con su ritmo pausado y relajante, el que va aumentando revoluciones hasta el asombroso final; “Elite” está llena de gritos desgarrados y groove muy pesados; ”Knife Party” es otra cosa. Cunningham, a baquetazo limpio, le inyecta energía al álbum. “Korea” regresa a su base de rugidos y a ese riff denso y oscuro. Chino usa su voz más desgarrada, mientras el tema sube y baja en decibeles. “Passenger” nos muestra la voz de Maynard James Keenan (Tool, APC) en otro tema agobiante y oscuro, rodeado de un aire místico y que nos incita al desenfreno, a poner el volumen al máximo y gozar del sonido Deftones más puro. “Change (In the House of Flies)” fue uno de los grandes caballitos (o ponys) de batalla del disco, es otra descarga de potencia. Noquea tus sentidos y obliga a mecerte al compás de las pesadas notas de bajo de Cheng. No hay duda, Por su diversidad, conjunción de astros estilísticos y consecuencia, “White Pony” se queda con el cetro dorado de la discografía de esta increíble banda californiana._M.P.

Por Equipo Nación Rock

Macarena Polanco
Felipe Godoy
César Tudela
Patricio Avendaño

Invitados:
Rodrigo Silva
Alejandro Coronado

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