Disco Inmortal: Deep Purple – In Rock (1970)

Disco Inmortal: Deep Purple – In Rock (1970)

Una nueva década dejó atrás un Deep Purple en desuso, al que no mucho se le recuerda en la actualidad: acercado al pop, mucho más colorido y con cortes de pelo beetlesco, por supuesto acorde a la época en que se encontraban —como nos lo señalan sus tres primeros álbumes. Lo que generó el cambio fue la adición del bajista Roger Glover, y por supuesto el vocalista Ian Gillan —que a fines de 1970 tomó el papel principal de la primera versión de Jesucristo Superestrella. Luego de la incursión experimental que fue el Concerto for Group and Orchestra (1969) —un despliegue de genialidad endosada al tecladista Jon Lord; estaban listos para direccionarse al hard rock por el que son mundialmente conocidos.

Y no puede haber un mejor título, para esa decisión, que In Rock —publicado el 3 de junio de 1970, y producido por la misma banda. Aquel que tomó por portada una imagen del Monte Rushmore; que en vez de cuatro presidentes estadounidenses, tenía a cinco melenudos ingleses. Pero claro que aquella robustez de sonido no se debió a una combustión espontánea; mucho tuvo que ver con el genio de las seis cuerdas, no otro sino Ritchie Blackmore. Evoluciona improvisando, y aquí dio muestras agigantadas, después de metérsele la idea de competir a la par con Led Zeppelin —luego de escuchar el debut homónimo de 1969. Y así nos lo señala la estridente introducción de la pista inicial, y único single promocional: Speed King —que pudo haberse llamado Kneel and Pray. Acelerada como se esperaría, tomó de inspiración la primera camada de rock americano —país que los recibió de brazos abiertos desde el primer momento. No por nada en la primera estrofa menciona tres temas del recientemente fallecido Little Richard: Good Golly Miss Molly, Tutti Frutti y Lucille —como así alusiones a Chuck Berry y Elvis Presley.

Por las mismas fechas corrió a la par con otro single promocional, uno flotante, que en la edición del 25° aniversario de In Rock fue añadido como material extra: Black Night. Éxito mayor, que es el cierre de los bises en los conciertos púrpuras —desde 2003. Fue hecho de manera exclusiva, una vez que terminaron las grabaciones del disco, debido a la exigencia de la administración por un hit con pasta radial. El título fue tomado prestado de una canción de Arthur Alexander (1964) —confirmado por Gillan; en tanto el riff está inspirado en Summertime, de Ricky Nelson (1962) —confirmado por Glover.

Tras Bloodsucker, la última en quedar hecha de esta colección, hay un número mayor: Child in Time, por sobre los diez minutos de duración. Una que comienza tímida con las teclas del Hammond, y se toma todo el tiempo para desarrollarse; con temática en contra la Guerra de Vietnam —todavía restándole cinco años para que finalizara. Gillan, el autor de la letra, pasa de un tono golpeado a susurros; para arremeter con agudos altísimos —y por esta razón dejó de aparecer en directo desde 2002, asumiendo la limitación vocal otorgada por la edad. En tanto la sección media se compone de un solo, kilométrico y en llamas de Blackmore; para luego regresar a la calma inicial, pero todavía lejos de acabar.

Flight of the Rat, que se generó como una broma, tras alguien mencionar a Flight of the Bumblebee —famoso interludio orquestal de fines del siglo XIX; creando a partir de ello. El elemento de The Rat hace referencia a un hábito del ambiente de las drogas, en donde Deep Purple entregaba mensajes contra ella; como también lo tiene Into the Fire“La historia de alguien que está cometiendo un error, dando el paso equivocado”, en palabras del baterista Ian Paice. Living Wreck, una humorada que relata un fallido cierre de cita —“Te quitaste el cabello, te sacaste los dientes”; le deja listo el final a Hard Lovin’ Man, el momento en que mejor brilla en la individual Lord.

Tal como el título, y la portada, es un trabajo que está esculpido en roca sólida. Demostró, desde el primer instante, el inmenso nivel que podía alcanzar esta nueva alineación —conocida como Mark II, a todas luces la clásica de Deep Purple. In Rock les significó un nuevo nivel en su carrera, cargado al éxito; posicionándolos en conjunto con Black Sabbath, y los ya nombrados Led Zeppelin, como el tridente que moldeó al rock pesado. Les faltaban un par de peldaños para llegar a su obra maestra —Machine Head (1972); pero en el intertanto, a medio siglo de aquel hito, dieron un enorme paso en su camino hacia la inmortalidad.

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