Disco Inmortal: Machine Head – Burn My Eyes (1994)

Disco Inmortal: Machine Head – Burn My Eyes (1994)

Roadrunner, 1994

Rob Flynn en los años 90’ tuvo la gracia de salir de una gran y respetada agrupación como Vio-lence, deudora de un fiero thrash metal, y mutar a una especie de nueva piel para comandar una de las propuestas más pesadas y valoradas del metal que inundó las radios y canales de TV en los 90’. Esa propuesta era Machine Head banda que formó junto a sus ex compañeros; en el bajo Adam Duce, Logan Mader en guitarra y Chris Kontos en batería.

El Groove, esa manoseada palabra  y argumento con la que algunas bandas buscan identificarse y otras que al escucharlas se espantan, sería uno de los soportes del metal americano en la última década del siglo anterior. Sin embargo a Machine Head, la identificaría y la separaría a la vez del viejo thrash metal que ante tanta velocidad no pudo llegar vivo a los años 90’ pero además esa parte pesada del metal , los separaría de las bandas de metal alternativo de la época (RATM, Tool, etc).

Basta con darle play a “Davidian” y quizá desde Walk de Pantera nada sonaba tan abismantemente pesado y crujiente, cada minuto que pasa en esta canción debe ser el soundtrack con el que debes hacer olvidar el peor de tus recuerdos, pues de ellos no quedara nada. “Old” continúa con la explosión de  riffs hirientes y el juego vocal de Flynn, más los pedales de Kontos le dan color a otra de las decisivas del disco. “A Thousand Lies” aumenta los decibeles y el ritmo obliga al mosh y a quizá definitivamente mostrar que el speed no era lo único que nos podría gustar en el metal  (pensando en Strength beyond strength de Pantera, por ejemplo). “None But My Own” y “The Rage to Overcome”  tienen ese común denominador de ser abrumadoras y definen el sonido que Machine Head hará en sus próximos discos –sí a pesar de The Burning Red y Supercharger-.

“Blood for Blood” le devuelve la urgencia y lo maldito a  Burn My Eyes, -one, two three, four…go- recita Flynn antes del temporal que fabrica  él y el siempre destacable Kontos. “I’m Your God Now” contiene uno de los elementos que después Flynn desarrollaría a lo largo de su discografía, la balada oscura con murmullos después propios del sonido nu metal en el que Flynn se vería años después envuelto,  pero esas son letras de otra crítica. Aun así  Machine Head con este sonido sentó algunas de las bases del metal post Pantera, y que incluso alimenta hasta hoy propuestas que encuentras en otras tendencias del metal, o en bandas que quieren sonar frescas, pero no necesariamente ni muy  hardcore o muy extremas  todo el tiempo. Imagínate como deben lamentarse  Killswitch Engage y The Dilliger Escape Plan, cada vez que quieren sonar heavy e influyentes, pero al mirar en la historia se encuentran con un disco monumental como éste.

Fuck it all  vocifera Flynn al cierre de “Block”, tras un discurso político social sobre quizá la situación americana del momento; the fuckin’ media keeps us all blind, blind / A system that feeds the machine with the blood, sweat and money of the poor poor”  letras que  bien podemos aplicar a la situación política de cualquier país en constante explotación  de sus derechos universales. Esa fue la jugada mortal de Machine Head en 1994 que a pesar de volver a los cimientos metálicos hace muchos años, entró  en la historia del metal  con un sonido que hoy muy pocos logran.

Por Nelson Silva A. 

Nacion Rock

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