Disco Inmortal: “Mutter”- Rammstein (2001)

Al día de hoy no nos debemos sorprender ni menos impactar con la chocante entrega visual de Rammstein. La debemos abrazar.  Ya desde finales de los ’90 y en este caso desde el inicio del nuevo milenio que venían entregándonos letras e imágenes ultra transgresoras, solventadas con su música, las filosas guitarras industriales y la portentosa voz de Til Lindemann que no han dejado de propagar hacia al mundo incluso hasta ahora. En el año 2001 los de Berlín verían nacer una de sus más grandes obras, justamente adornando su portada con la imagen chocante de un feto, como para partir causando estupor en los sectores conservadores y religiosos de inmediato. Las consecuencias no esperaron en llegar.

Mutter (que en alemán significa ‘madre’) es su tercer larga duración y cuenta con 11 grandes y poderosas canciones de notables melodías, con letras que van desde drogas, perversión, política, violencia y miseria humana. Títulos como ‘Mein Herz Brennt’ (Mi Corazón se quema), el sencillo ‘Sonne’ (Sol), ‘Zwitter’ (Hermafroditas) ‘Rein Raus’ (Dentro y fuera), ‘Ich Will’ (Yo quiero), ‘Feuer frei!’ (¡Abran fuego!) entre otras, son solo algunas de las canciones en que brutalmente despliegan letras que no dejaron de estar polemizadas y concienzudamente analizadas por el dedo inquisidor de siempre, que apuntó a la banda como una de las más “peligrosas” y con letras más fuertes para transmitir a sus fans,  y sin dejar de contar con ese pseudofascismo del que siempre han sido acusados, en diversas etapas.

Pero Rammstein tuvo cojones para enfrentar todo eso y exponer su arte, porque la verdad es que en todo lo que han hecho los alemanes la cuota artística y el shock trabajando en conjunto han estado presentes. “Feuer frei!” es una de las canciones más espectaculares que hayan engendrado los germanos: provocadora, incendiaria tal como lo hacen cuando la interpretan disparando fuego en sus shows en vivo. Esa marcha avasalladora cual ejército alemán llega en la entrañable ‘Links 2, 3, 4’, donde nutren de toda una consigna el tema donde tratan de establecer un posicionamiento político izquierdista para desmentir las acusaciones de pro-fascismo vertidas sobre ellos, curiosamente recreado en un video de insectos jugando una partida de fútbol  y disfrutando de un concierto de la banda. El adormecimiento de las masas con el entretenimiento.

Lo maravilloso del disco es que también goza de espeluznantes baladas y momentos emotivos: en ‘Spieluhr’, también canta Khira Li Lindemann, que curiosamente es hija de Richard Z. Kruspe y de la ex esposa de Till (cosas muy Rammstein) y aborda la historia de un niño que finge su propia muerte y es enterrado en un cementerio con una caja de música en las manos. Cuales compatriotas como Wagner fusionados con Kraftwerk, la banda esta vez opta por un sonido prolijo con inclusión de orquestas e instrumentación mejor acabada que nunca: ‘Mein Herz Brennt’ es el ejemplo en el espectacular arranque del disco, donde la rabia y la intensidad de la grandeza juegan juntas y te incitan a meterte de cabeza en un álbum sin puntos bajos. 

Y es que no es un disco plano, la implacable ‘Sonne’ y ese grandilocuente coro con voces operáticas es una oda al sol y a la metáfora de que siempre, querámoslo o no, el sol siempre sale. La potencia no amaina, pues ‘Ich Will’ es otra de las grandes canciones de su historia y es el headbanging y las seductoras ganas de bailar, más las inclusiones vocales fantasmagóricas que residen en otra de las glorias de los alemanes.

El tema que da nombre al disco es otra de las variadas penetrantes baladas, donde tocan el tema del lazo materno de una forma bastante siniestra, el personaje de la canción es una especie Frankenstein, que habla en primera persona como un ser creado artificialmente que desea vengarse de su “madre”, o creadora. “No tengo ombligo en mi vientre” dice un personaje como salido de un experimento de clonación. La grandeza de este álbum es que cada canción tocaba tópicos fuertes, algunas con más o menos metáfora, pero que tuvieron sus distintas interpretaciones con el paso de los años.

En el documental Rammstein in Amerika queda bien explicado el impacto de esta banda en la cultura occidental y en todo el mundo, pese a construir sus letras en su idioma nativo y luchar con la dificultad de entrar al mercado anglo. Las canciones de “Mutter” son cantadas en ese hinchado y refulgente alemán a todo pulmón en sus conciertos y esa es la gran proeza de la banda, nunca tuvieron que renegar de su idioma para conquistar el mundo. Y Mutter, sin duda, es el disco que los hizo llegar a los mercados mundiales y lograr la proeza.

Por Patricio Avendaño R.

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