Disco Inmortal: Pantera – Cowboys from Hell (1990)

Disco Inmortal: Pantera – Cowboys from Hell (1990)

Fue el gran debut que nunca fue debut. Aunque Pantera ha estado de acuerdo a que se le llame ‘debut’ (pese a que tenía CUATRO discos grabados antes), ya que sí fue el primer disco con un cambio de actitud deslumbrante. Una idea genial de vuelta de tuerca por parte de la banda que no hace mucho contaba con Phil Anselmo en sus filas y pasaba de ser una banda totalmente ligada con la estética y música glam ochentera a ser una de las bandas más brutales de la historia del metal.

Ese fue el puntapié para que este disco se considerara como el gran debut. Los tejanos de los hermanos Costello, que crecieron con el sonido de KISS y el glam de los ochenta, ya se dejaban encantar por la furia del thrash y raigambres punk que surgieron en esa década además. “Toda esta ropa glamour y estos peinados locos no están conjugando con la música que queremos tocar, así que decidimos hacerle el quite a la imagen y centrarnos en una música que pateara culos lo máximo posible!”, decía el batero Vinnie Paul por esos años.

 

Y así no más fue. Este disco es una verdadera clase de actitud y riffs devastadores, pero acá no sólo había influencia del thrash de Slayer (que fue una de las bandas que volvió loco al guitarrista Dimebag Darrell para cambiar su estructura de riffs en esos años), acá habían influencias del crossover, punk, hardcore y de clásicos. Black Flag, Agnostic Front, ZZ Top, Faith No More y Mercyful Fate sólo por nombrar algunas, que los mismos Pantera han citado como generadores de la monstruología rockera con que se fue construyendo este gran álbum.

La escalera de riffs de ‘Cowboys from Hell’ creada por el eterno Dimebag fue mostrada en una fiesta a Phil quien no se demoró mucho en proclamar “Esto debería ser un himno”. Y así no más fue, el apodo de ‘vaqueros del infierno’ vaya que les quedaría. La verdad es que era increíble que esta pareja de hermanos provenientes del campo hicieron algo tan estruendosamente bestial. Una de las mejores canciones metal de todos los tiempos, pero era sólo el punto de arranque para un álbum con una vitalidad única.

Cabe decir que fue hecho en una época en que la banda aparte de desbandarse con esta nueva actitud y aires para el metal, era la época de las borracheras constantes, en que si eras parte del equipo de Pantera y no bebías, estabas despedido. Y aun así fueron una máquina y por bastante tiempo más. El concepto “ebrio manejo mejor” en toda su magnitud de la expresión.

Mientras ‘Primal Concrete Sledge’ te deja en trance metalero a punta de un riff constante y pegadizo, ‘Psycho Holiday’ es una ametralladora musical, con mucha influencia clásica y con una letra muy ad-hoc del concepto de la banda, con la historia de un tipo borracho en unas vacaciones junkies y de juerga hasta el grado de lo sicótico. ‘Heresy’ y nuevamente las escalas del Dios de la guitarra Darrell sumado a la potencia de su hermano Vinnie en la batería, hacen de ella otra de las más explosivas del disco. La verdad es que ese gran guitarrista, que recibió su primera guitarra a los 12 años junto con maquillarse como Ace Frehley, fue la parte fundamental del sonido de esta gigantesca banda americana.

En ‘Domination’, por ejemplo, las influencias del punk y la actitud de él eran una base genial para todo esto. Imposible no dejarse llevar cuando el riff se ralentiza, el headbanger desatado en este nuevo y absolutamente implacable sonido. Gente que rodeaba el ‘circulo Pantera’ de ese entonces, como Scott Ian de Anthrax o Jerry Cantrell de Alice In Chains lo confirmaban: “fue la banda que consiguió levantar la bandera por el metal en los ’90’s”, en una época que el grunge lo absorbía prácticamente todo.

Otra belleza que logró mostrar la otra cara del grupo y la versatilidad vocal de Anselmo por cierto fue ‘Cemetery Gates’, con una letra oscura y muy profunda, hablar del amor como religión casi, del hecho de extrañar tanto a alguien que se te muere al punto de pensar en el suicidio como ente para el reencuentro. Otra vez los riffs se marcarían como lo mejor que se haya escrito en esta materia por el gran Dime.

No hubo ningún track para considerar sobrante, pues en la última parte asoman verdaderas gemas del power groove y la euforia metalera que provocaba este gran registro: ‘Medicine Man’ y ‘Message in Blood’, aún rescatando la influencia heavy glam en la voz de Anselmo, la maravillosa ‘The Sleep’, dando clase en la materia y de lo que se estaba inventando: este riff cortante, groove, que fue tan imitado en generaciones venideras, y el punto final y más que solvente con ‘The Art of Schredding’, con Rex Brown y su bajo dando la pauta para el broche de oro de esta tremenda placa.Es curioso, pero Pantera que creció tocando glam irónicamente con este disco terminó por sepultarlo para siempre.

Pantera no sólo estaba sacando un gran disco en 1990, estaba creando todo un movimiento y la cosa no pararía ahí: “Vulgar Display of Power” de 1992 fue otra maravilla y “Far Beyond Driven” también seguiría la senda de los infernales vaqueros, que lamentablemente y como todos sabemos ya tuvieron su anunciado final a inicios de los 2000’s y más aún con la enorme pérdida que nos dolió bastante del héroe de la guitarra Dimebag Darrell, asesinado en el escenario en 2004. Pero ahí quedó su legado, sus registros, inmortales. Una verdadera joya del metal que no deja de sonar y replicarse en nuestras cabezas.

Por Patricio Avendaño R. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *