Disco Inmortal: Phil Collins – No Jacket Required (1985)

Disco Inmortal: Phil Collins – No Jacket Required (1985)

Atlantic Records, 1985

No Jacket Required es el álbum más exitoso de la carrera de Phil Collins, ganando con claridad en el rubro ventas a su sucesor,… but Seriously. En todo caso se trata de discos fundamentales que cimentaron la fama de superestrella de Collins.

Para este momento, Collins ya había editado por su cuenta Face Value, y un año y medio después Hello, I Must Be Going!, que tuvo similar respuesta de ventas y atención pública. Buenos discos, con buena recepción, que lo dejaron en una posición expectante. Desde allí, se subía o se caía. No Jacket Required iba a dar la respuesta.

Pero antes de eso, se metió de lleno con Genesis, grabando el disco homónimo (también conocido como Mama) y saliendo de gira entre 1983 y 1984, relanzando definitivamente la carrera del grupo (“un estilo refuerza al otro y nuestras canciones parecen entusiasmar cada vez a más gente”, reflexionaba Collins).

Pero Collins no se quedó quieto. Tuvo tiempo para grabar dos canciones fuera de sus discos que se convirtieron en sendos Nº 1. ‘Against All Odds’ (del soundtrack del film americano del mismo nombre) fue su primer top chart en Estados Unidos.  Una canción compuesta y desestimada por Collins tanto para Face Value como para su segundo álbum. Collins reconoce que no se le da bien elegir que canción tiene pasta y cual no. Tiene esta canción, titulada ‘How Can You Sit There?’, que para él no encaja en ningún lado. Se aparece Taylor Hackford, el director de Reto al destino y le pide un tema para su próxima película. “¿Qué te parece ésta? – Genial, pero agrégale a la letra Against All Odds, que es como se llamará la película”. Por una vez, Collins rompe su actitud de no dejar que se metan con sus “bebes” (como llama a sus canciones), y concede tanto el cambio de letra como de título.

Collins es ahora el músico de moda.  Philip Bailey le pide que produzca su siguiente álbum, Chinese Wall, pero solo pueden componer a dúo una canción. La única canción compuesta por ambos. Titulada provisionalmente ‘choosy lover’, tras un par de arreglos cambia de nombre y se convierte en el segundo gran éxito de Phil ese año, ‘Easy Lover’. El tema fue Nº 1 en Inglaterra y Nº 2  en USA.

Estamos en 1984, y Collins comienza a ser figura repetida en muchos lados, al punto de la molestia. El mismo reconoce esta saturación: “Estos son los años en los que aparezco en todas partes, todo el tiempo, monopolizando las ondas, la MTV y las listas de éxitos; ni los malditos Oscar se escapan. Por mucho que lo intentes, cuando enciendes el televisor o la radio no puedes huir de mí”.

Aparece en Band Aid, como prolegómeno a su doble presentación en Live Aid (¡quién entrado en años no recuerda, y por qué no decirlo,  siente vergüenza ajena por verlo ocupar el lugar vacante dejado por John Bonham en Zeppelin!).  Y muchas cosas que llevó adelante en los siguientes meses y años. Como Midas, parecía que todo lo que tocaba era oro, y también parecía que todos lo llamaban para poner colgarse del éxito de Collins.

Bien. En este contexto Phil Collins comenzó a ocuparse de su tercer álbum propio, luego de finalizar la gira de Genesis y de producir el disco de su amigo Eric Clapton (Behind the Sun, un álbum que presenta a Clapton acompañado de máquinas, un LP que hoy es una rareza musical, ya que Eric tomó la decisión correcta de volver a sus raíces bluseras entrando en los 90`s).

Collins se sentó a producirse en forma tranquila, tomándose toda la segunda mitad del año 84 para componer y grabar hasta conseguir lo que quería.  El título del álbum (No se requiere chaqueta) sale de un incidente ocurrido en un restaurant, donde se le negó el ingreso por no estar vestido adecuadamente. El enojo de Collins fue mucho, ya que dedicó cada entrevista promocional a defenestrar el restaurant.

En No Jacket Required Collins va intentar hacer un álbum que lo aparte de la etiqueta de baladista romántico. En sus palabras, “Voy a hacer un álbum de baile. O, por lo menos, un álbum con un par de canciones moviditas”. Pero no va a ser fácil pelear con el instinto. En definitiva es un hombre de afectos, no un rocker que se acuesta cada noche con una groupie diferente. Ha roto con su primera esposa, se ha visto separado de sus hijos, y ahora está nuevamente enamorado e intentando rehacer su vida. Peor aún, se deja invadir por el sosiego que traen más noticias de separación de amigos, la más relevante la de Clapton y Pattie Boyd. Inevitablemente eso va a reflejarse en la composición, y aparecen canciones como ‘Doesn’t Anybody Stay Together Anymore?’, ‘Inside Out’ o ‘One More Night’.

Como en casos anteriores, varias de las composiciones salen de la improvisación, el caso de ‘Sussudio’, palabra que no significa nada pero aún así no puede reemplazar por otra: “No se me ocurre otra palabra que quede tan bien como «sussudio», así que la dejo y trabajo en torno a ella”. Es una canción trabajada con maquinas y un ritmo pegadizo que se convierte en el obvio track de inicio de No Jacket Required. ‘Sussudio’ es elegida como single de difusión y se va derecho al tope de los charts.

El siguiente tema es del LP es ‘Only You Know and I Know’, una colaboración con su guitarrista Daryl Struemer, también una canción up marcada por los vientos de sus viejos colaboradores de EWF, ahora bautizados como ‘The Phenix Horns’, que mantiene alto el pulso del disco.

Otras piezas fueron más premeditadas, como  ‘Long Long Way to Go’, un tema marcado por los colchones de teclas, y un resabio de su inducción política de su paso por los proyectos de Bob Geldof; ‘Doesn’t Anybody Stay Together Anymore’, un tema mid-tempo con una reflexión personal acerca del divorcio como se dijo antes; o ‘Take Me Home ’, una brillante canción acerca de un paciente psiquiátrico e inspirada directamente por la novela One Flew Over the Cuckoo’s Nest. Y que es un cierre notable para un gran álbum.

¿Y qué hay en el medio? Están la melosa ‘One More Night’, otro nº1; la modernosa ‘Don’t lose my number’ (otro top five); el funky ‘Who Said I Would’, muy en la onda de ‘Sussudio’, y quizás junto a éste tema y ‘Take Me Home ’, el trío de canciones de mejor factura del  LP.

Como se dijo, Collins ya venía volando alto en el mercado de singles, y además su figura estaba muy promocionada. Por lo tanto era de esperar que el álbum y algunos de sus sencillos saltaran a lo alto de los charts. Y así ocurrió. El disco fue 12 veces disco de Platino en Estados Unidos (12 millones de copias vendidas solamente ahí), lo que lo convirtió en el LP más exitoso de su carrera.

Y es un disco que lo vale. Más allá de alguna canción omitible, en general es un álbum que está lleno de canciones de calidad, mas balanceado que otros del inglés, y definitivamente un LP que vale tener en tu discoteca, si es que antes no le tomaste antipatía al jovial Phil.

Por Pablo Irrera