Disco Inmortal: PJ Harvey – To Bring You My Love (1995)

Disco Inmortal: PJ Harvey – To Bring You My Love (1995)

Conocimos el universo de PJ Harvey como un espacio árido y visceral. Su debut con “Dry” fue tan  abrumador en ese sentido, que hasta el mismo Kurt Cobain quedó extasiado y lo convirtió en uno de sus favoritos. Desde ese momento, en el que comenzó a ser un símbolo del post punk, PJ prefirió embellecer sus canciones con guitarras aterradoras y una densa producción, tomando distancia del sonido primitivo de sus dos primeros álbumes y arriesgando por un estilo de concisa composición y más capas de sonido, para construir las melodías de “To Bring You My Love” y los posteriores.

Las canciones de este trabajo están muy influenciadas por el blues y el as bajo la manga de la inglesa: el productor Flood. Muy conocido por darle vida a emblemas del rock, junto a John Parish  construyeron un sonido variado y cautivador para “To Bring You My love”, donde cada tema es un gesto de teatralidad, con metáforas e imaginería venida del blues. Este disco nace en la soledad de su casa (en un sector rural de Inglaterra), solo campo y nadie cerca. De esa manera, viviendo casi aislada, comenzó a escribir “To Bring You My Love”, el que inicia con la homónima sumamente atmosférica y minimalista; voces poderosas, ritmo oscuro y ambiente blues. La amenazante “Down by the Water” tiene referencias de la canción tradicional norteamericana y muestra potencia. “Meet Ze Monsta” es el encuentro de Polly con el monstruo de esta obra en un track guitarrero, nervioso y con voces teatrales. “Working for the Man” es batería, misteriosos teclados y una línea de bajo muy profunda que simula un corazón acelerado, y a una PJ entregada a la emoción. “C’mon Billy” es majestuosa y resume a la Harvey de los ‘90: guitarra contundente con un Parish inspirado, mientras que su tono desafiante en la voz, hace el resto. La historia sigue en “Long Snake Moan”, la que se resume en lamentos que rozan sueños homicidas, misma ideación, sólo que esta vez en forma de parricidio, presente en “Down by the Water”.

La producción de Flood, Harvey y John Parish logra que “To Bring You My Love” se luzca como el álbum más accesible de la inglesa. La PJ que escapaba de hablar de relaciones sentimentales, ahora hacía presión en sus propias heridas, sin embargo, y pese a que el tema que abre el disco nos prepara para lo que viene después, no se siente una transformación radical, más bien como una mutación que parte en la agresividad evidente, para irse suavizando en los dobleces de una relación. Y justamente, “I Think I’m a Mother” sirve como resumen para esta obra de teatro en forma de un blues letárgico, porque arrulla el alma del oyente y aleja los miedos. En el tema hay vanguardia y minimalismo, con un genial interludio de guitarra acústica y una Polly que apenas se deja escuchar. Antes del último acto asoma, en forma de acústica y cuerdas, “Send His Love To Me”, con grandes voces y un crescendo fantástico, para llegar a “The Dancer” como maravilloso epílogo que bebe de su estructura folk y que da cuenta de todo  el avance que supuso, para la PJ Harvey de 1995, el uso de instrumentos más allá de la guitarra.

El punk por el blues, el grunge por Captain Beefheart y la rabia por la pérdida. “To Bring You My Love”, con la ayuda de Flood, se pasea por atmósferas invernales y melodías que desearías estar escuchando solo o sola frente al mar; lo que sí logra la artista, es que todos los temas están unidos y completen una escucha accesible, mucho menos ruda pero descollante como amalgama de estilos, unidos por las fantasías de PJ Harvey sobre el amor, la muerte y la religión.